Seguimiento del festival. Reseñas, imágenes y videos online

Programa

Area formativa y cursos

Actividades complementarias

Localidades y abonos

Entrevista a Francisco López Gutiérrez, director del Festival de Jerez

Antonio El Pipa estrena en el Festival de Jerez 'De Cai, el baile'


VIDEOS
Compañía de Javier Latorre

Windows media


VI FESTIVAL DE JEREZ.
Rafael Jimenez 'Falo'

Festival Flamenco
Jerez 2001

 
Buscar en la tienda

 

 

 


VI FESTIVAL DE JEREZ
RAFAELA CARRASCO & MANUEL REYES
COMPAÑÍA DE JAVIER LATORRE: 'AMBI-VALENCIA'

Evolución evidenciada

Silvia Calado Olivo. Jerez, 7 de marzo de 2002

Ficha técnica. I PARTE. Rafaela Carrasco y Manuel Reyes: baile. José Anillo, Encarna Anillo: cante. Canito, Fernando de la Rúa: guitarra. Pablo Suárez: piano. José Luis López: chelo. Luis Escribano: contrabajo. II PARTE. Javier Latorre: dirección, coreografía, baile. Rosario Toledo, Juan Ogalla, Daniel Navarro. Londro, Miguel Ortega: cante. Paco Arriaga, Manuel Pérez: guitarra. Antonio Montiel: percusión. Gretchen Talbot: violonchelo. Teatro Villamarta. Jerez de la Frontera (Cádiz), 7 de marzo de 2002. 21 horas.

 

Rafaela Carrasco y Antonio Reyes
(Foto:Daniel Muñoz)
   
 

Javier Latorre (Foto: Daniel Muñoz)
   

De cómo el baile flamenco puede ser joven sin perder el rumbo. De cómo el presente del baile flamenco se mira desde distintos prismas. De cómo componer espectáculos de baile flamenco para el espacio escénico teatral. Estas cuestiones fueron anoche ilustradas por la pareja debutante formada por Rafaela Carrasco y Manuel Reyes y por la ya consolidada propuesta grupal de Javier Latorre. Estilo, equilibrio y experiencia inclinaron la balanza del lado de los segundos.

La organización decidió echarse otra vez p'alante y dar a la bailaora sevillana Rafaela Carrasco espacio para mostrar por vez primera su propuesta junto al bailaor cordobés Manuel Reyes. Y el resultado fue, independientemente del baile en sí mismo, un espectáculo rebosante de dinamismo, al calor de una trabajada hilazón y un armonioso elenco musical en el atrás. Comenzó la pareja presentándose a palo seco para, siempre bajo una cuidada iluminación, pasar a una serie de solos alternos. Primero, él... soleá por bulerías. Cierta desgana en el porte y un negativo de pellizco hicieron su intervención, después también por seguiriyas, casi anodina... a pesar de la búsqueda de equilibrio entre el adaggio y el suelo. Después, ella... rondeña. La bailaora decía más, sobre todo, a sus alumnos, a los que mantuvo a un palmo del asiento durante toda la actuación. Ensoñación, moderneces, pero también rajo, corral y mirada atrás. Siempre curva, siempre redondeada, siempre sus movimientos pendientes de las notas que de piano, guitarra, chelo y contrabajo brotaban, de la garganta aterciopelada de la Anillo. Todo ello sintetizado y enfatizado en el taranto que meció a compás de tango. Y, en pareja, ecuanimidad estética demostrada tanto en el paso a dos de danza por la danza en cinco por cuatro, como en 'Colores', los tangos finales en los que había sorpresa: Manuel Reyes tocando el saxo para Rafaela...

Javier Latorre era la baza segura que contrarrestaba el atrevimiento de la primera parte. Habitual del festival, el bailarín, bailaor y coreógrafo valenciano venía a defender 'Ambi-valencia' en el Villamarta, obra estrenada en el ciclo 'Flamenco viene del Sur' del Teatro Central de Sevilla. Desde el primer número, dos postulados se pusieron de manifiesto: igualdad de condiciones para todos, cuatro pueden llenar más que veinte. Javier Latorre quiso ser uno más en el preludio, en los tangos iniciales y en las bulerías finales. Y ni un giro más que los demás, ni un paso por encima. El conjunto armónico, la sabiduría en la forma de moverlo. Coreografía con asonancias. Y después, cada uno, su turno. A dos para la 'Aurora de Nueva York'. 'Omega', Morente en lata para Juan Ogalla y Daniel Navarro. Fluidez, espejo roto. Brusco fundido a negro y palmas, guitarra, cajón: martinete. Espigado, leve... Daniel. Nervio, planta... Juan. Baile de hombre, sin artificios. Rosario Toledo, por taranto. La ligereza de la danza, la firmeza flamenca. El reposo, la estética. A lo Eva. Fundido a negro: Mozart: 'Requiem por Antonio'. Javier Latorre, el bailarín, el delicado, el suave, el elegante. Una pincelada percusiva con los pies, pero sin romper karmas. Violonchelo. Baílalo. Bailonchelo. "No encuentro el camino, será porque te has ido". Búscalo por alegrías que, entre bambalinas, te aúpa Manolete. Finura extrema. Sabor, templanza, silencios. El patio, licuado. Y, ahora, haz que no ha pasado nada, vuelve a confundirte en el cuarteto, juega a las formas, a la clase, a la asonancia.

 
 
Para pertenecer a nuestra cyberpeña flamenca mándanos
tu e-mail y te informaremos de todas la novedades:

 Home | Contacto | Publicidad