VI FESTIVAL DE JEREZ. RAFAEL
JIMÉNEZ 'FALO'
No todo es pellizco
Silvia Calado Olivo. Jerez, 7 de marzo de 2002
Ficha técnica. Rafael Jiménez 'Falo': cante. Canito, Arcadio
Marín: toque. Luis Escribano: contrabajo. Palacio de Villavicencio. Jerez
de la Frontera (Cádiz), 7 de marzo de 2002. 19 horas.

Falo acompañado por Canito y
Arcadio Marín
(Foto: Daniel Muñoz)
Entre Asturias y Jerez existe un inusual camino
flamenco. Sólo Rafael Jiménez 'Falo' tiene actualmente visa para
recorrerlo. Lo osado de la propuesta, no apta para ortodoxos, condujo el recital
a la intimidad vespertina de Villavicencio... alivio tanto para los ineptos (entendido
por in-aptos) como para el propio cantaor. Que la voz no lograra imponerse a los
instrumentos en los primeros tercios daba cuenta de sus propios recelos: hilito
nasal, acaracolado, temeroso. El otro lado de la tarima aún digería
la puesta en escena: qué solemne, qué sobrio, qué litúrgico.
¿Dónde está el soniquete? ¿Dónde el rajo? Ni
lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario... y no por mutilación, sino
por diferencia. Y la diferencia inquieta. 'Falo' logró coger sitio en la
seguiriya, a partir de cual la actuación se definió en su sacramental
esencia. El cantaor sermoneaba en pie por malagueñas, crucificando el aire.
El acompañamiento tensaba el cante, pizzicatos tenebrosos de contrabajo...
temblor en la araña de cristal. Y el ambiente sabía a polvo de siglos,
a amarillento, a tradición. Otro formato: cante y toque. Soleá.
"Que no me querías, pero hice la intención de verte y no olvidarte
en la vida". Y el romance... joya recuperada y apetenerada con la que falojuglar
contó la historia de aquella monja que... Escalofríos. Hasta por
tangos suena a liturgia. A estas alturas, el grupo ya ha más que demostrado
que musicalmente el recital está cerrado, estructurado, arreglado, armonizado.
Y no es tan usual. Cartagenera. El cante, redondo. Nana. Recogido, susurrante,
ralentizado. Todos músicos. Diez en sentimiento, cero en pellizco. Quizás
pesaban otros valores. Quizás, simplemente, el interés de un trabajo
de búsqueda o de continuidad de la cadena. Era Tía Chata la que
pasó por el tamiz flamenco, allá en el principado, los cantes de
los vaqueiros. Y aquella minoría nómada salía cantando por
bulerías, hasta en bable.
Rafael Jiménez 'Falo' junto
al bajo de Luis Escribano
(Foto: Daniel Muñoz)