Adela Campallo y La Nitra, doblete flamenco
en los Veranos del Corral 2010
La muestra de baile, toque y cante que
se celebra, como cada verano, en la histórica alhóndiga
granadina llegó a su ecuador con un cartel compartido
por dos jóvenes artistas del género. Ante
ellas, la noche cálida, un público mixto local-global
y un escenario de belleza singular. Abrió el cante.
La Nitra, cantaora curtida en el atrás de Joaquín
Cortés, eligió un repertorio variado para
reencontrarse con su ciudad. Con maneras que la entroncan
con cantaoras como Chonchi Heredia o Montse Cortés,
interpretó alegrías, soleá, la ‘Elegía
a Ramón Sijé’ morentiana y bulerías.
Aunque logró más ‘feeling’ con
la audiencia la pulcra y sólida guitarra del maestro
Paco
Cortés. Breve fundido a negro. Adela
Campallo tomó rápidamente el relevo
para mostrar extractos de bailes procedentes de espectáculos
suyos como ‘Horizonte’, estrenado
recientemente en los Jueves Flamencos de Sevilla. De
ahí tomó la galera introductoria, una adaptación
para solo de baile de uno de los temas del ‘Persecución’
de El Lebrijano, a la que aquí pusieron más
voz que inspiración Juan José Amador y Javier
Rivera. Apenas un solo de cajón bastó como
intermedio para que la bailaora sevillana volviera a la
escena, por alegrías y engalanada con bata de cola
de varios azules. Alimentada por las frescas guitaras de
Juan Campallo y David Vargas, dibujó en el aire,
sonó la tierra… y dijo a la cola que buscara
ser agua. Y para cerrar, por seguiriyas. Ahí la bailaora,
perfilada de negro y moteada de blanco, acabó sellando
una muestra de lo que es su baile más temperamental.
Y sí fue ella la que conectó con la audiencia,
la que dio y recibió la emoción.
(Texto: S.C. / Flamenco-world.com)