Antonio Gades, homenaje. Especial

Mi respeto al compañero Antonio Gades, ejemplo de nobleza y caballerosidad dentro de una profesión hoy desacreditada por algunos, prefiero su humanidad profunda.

Estudiamos juntos durante mucho tiempo la danza española y el flamenco. Viajamos juntos para los conciertos como integrantes de la compañía española de Dña. Pilar López, esto por espacio de cinco años. En aquellos tiempos terribles llenos de pobreza, donde viajamos en trenes paupérrimos y pensiones húmedas y tristes, pero llenos de afición y alegría. Nada nos importaba más que aprender el difícil mundo del arte flamenco.

(Anécdota) Recuerdo que fuimos al Festival de Linares, con el rimbombante nombre de ‘Festivales de España’. Como eran las fiestas del pueblo, no había lugar donde dormir, todo estaba ocupado. Ahora todo se reserva con un año de anticipación, en esto si hemos mejorado. Todas las pensiones estaban ocupadas para los días de fiesta. Fuimos a la última pensión que conocía Antonio y también estaban ocupadas todas sus habitaciones. Nosotros con el temor de no obtener ningún espacio para descansar después de los ensayos y más tarde la actuación, decidimos tomar lo que el dueño nos ofrecía. ¿Qué creen ustedes que nos ofreció? Una mesa de billar con una manta. Y ahí dormimos como troncos, en nuestra noche de éxito.

Mientras los profesionales del mundo del arte no se respeten a sí mismos y, abandonen las influencias cortesanas (políticas) no serán legitimados y respetados por sus compañeros del mundo artístico. Prefiero ser esclavo de mis palabras, que propietario de mi silencio.

Lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida

Desde aquí, quería decir que la vida termina donde acaba la memoria.

Mario Maya (bailaor)


 
Para pertenecer a nuestra cyberpeña flamenca mándanos
tu e-mail y te informaremos de todas la novedades:

 Home | Contacto | Publicidad