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BIENAL
DE FLAMENCO DE SEVILLA 2002. GALVÁNICAS
Reactivar súbitamente...
Silvia Calado Olivo. Sevilla, 27 de septiembre
de 2002
Fotos: Javier Hurtado
Galvánicas. Israel Galván:
baile y coreografía. Artistas invitados: Carmen Cortés,
Manuel Soler, Pastora Galván. Colaboración especial:
Gerardo Núñez, Arcángel, Segundo Falcón,
Julio Jara. Músicos: Marc Miralta, Manolo Nieto, Rafael
Marinelli. Cuerpo de baile: Compañía de Israel
Galván. Imágenes: Federico Guzmán, Ivan
Schreck, Pedro G. Romero. Dirección artística:
Pedro G. Romero. Dirección de escena: Belén
Candil. Dirección del proyecto: Máquina P.H.
Teatro Central. Sevilla, 27 de septiembre de 2002. 21 horas.
Galvanizar: Reactivar súbitamente cualquier actividad
o sentimiento humanos (Diccionario de la Real Academia
Española).
La tibieza de los aplausos en un festival acostumbrado a deshacerse en loas
resultaba inquietante: tal aturdimiento había provocado 'Galvánicas'.
Y es una afirmación. Explicar lo que Israel Galván propone en este
montaje que estrenaba es tan complicado como la asimilación del mismo.
Echando mano del programa de idem: "Un proyecto para hacer de su forma de
bailar un lenguaje reconocible como propio a la vez que hijo de esa gran máquina
que es el flamenco". Y, sí. Israel Galván ha ido consolidando
una personal e inédita forma de entender el baile flamenco, pues ese es
su marco expresivo... nunca otro. Y 'Galvánicas' la muestra de modo caleidoscópico
como un puñado de trabajos coreográficos independientes a los que
esa semántica suya da parentesco.
Pastora Galván
Farruca del día once. Al margen de la contingencia del envoltorio (11-S),
el ofrecimiento es estremecedor: la autopsia de un baile. Las tripas del proscenio
al aire, las de Israel Galván en descomposición y recomposición
al son que marca la música de Gerardo Núñez: guitarra, batería
y, sobre la marcha, bajo, teclados y, finalmente, voz. Los movimientos desmembrados
del cuerpo son las notas y viceversa. Un leit motiv inquietantemente iterativo.
Crece. Stop. Silencio. La guitarra expresamente desafinada. Lo atonal grita. Memento
del descanso. "Bailar desde el asiento, sin caerse de la silla, evitando
la muerte". Quiere dar asco. Da asco. Las manos que se elevan... la tensión
rockera. The Doors, 'This is the end' españolizado, lo apocalíptico,
la guerra, Coppola. Miedo. Manolete se queda sin el adjetivo revolucionario.
Guajira del extravío. Plantas y flores de nociva esencia. Mortífera
belleza. Y así el baile, "partiendo de la guajira cubista de Pepe
Marchena". Soler al cajón, Arcángel al cante. Gerardo Núñez
se autoversiona galvanizado. Esa voz que espiralea sin aditivos. Ese bailaor que
pies, que pitos, que giros, que tan flamenco, que buleriero, que jaleos, que arcadas.
"En un manicomio oí a un loco que decía". Anhelos de libertad.
Intermezzo (uno y dos). Máquina de Meneses. Una delicia
de cante dado al compás. Segundo Falcón, con
palmas grabadas de Soler. Del tanguillo al tango, del tango
al tiento. "Una propuesta de Antonio Machado para construir
un cancionero popular mecanizado, idea que le transmitió
el joven poeta Meneses". De la bulería al jaleo,
del jaleo a la soleá. "La misma máquina
que cantara Antonio Machado, esta vez en la versión
de Juan de Mairena".
Tonás del Angelus. La inspiración: la interpretación daliniana
de la pintura de Millet. El dúo cantaor que encadena trillas sobre 'Gran
vidrio'. Visión. El dúo bailaor. Máquina, campo, amantis.
Carmen Cortés asimilando el lenguaje galvánico, Israel Galván
en un bucle industrial. Un a dos agresivo, recio, pétreo, pornográfico.

Romance de la guardia civil española
Romance de la guardia civil española. El apéndice,
la apendicitis. Una coreografía aislable propia de
certamen de danza contemporánea. Israel Galván
coreografía para doce bailaores sobre la música
de Luigi Nono, con quien ya coqueteó en 'La Metamorfosis'.
Montaje de estética Matrix, demasiado contaminada
de los tics de la danza actual. Violencia, represión,
grito.
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El envés
La noche era galvánica. En los silencios se oían los zumbidos del contiguo
macroconcierto de Chayane, dios del latineo, una carrera nocturna atravesaba la
zona, el caos circulatorio, una feria engominada con un escenario para Lole Montoya
y para Diego Carrasco, una señora muy señoreada siempre va en su coche, siempre
va mojada, la ciudad tiene el aire inundado de agua... Galvánica.
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