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BIENAL
DE FLAMENCO DE SEVILLA 2002. TIERRA ADENTRO
El grupo, la escena, Cristina Hoyos...
Silvia Calado Olivo. Sevilla, 28 de septiembre
de 2002
Tierra Adentro. Escenografía y dirección:
José Luis Castro. Coreografía: Cristina Hoyos.
Bailarinas: Cristina Hoyos, Carmen Lozano, Pepa Mercé,
Mar Montero, Mónica Hidalgo, Cristina Gallego, Encarna
Fernández. Bailarines: El Junco, Francisco Martín,
José Vidal, Jesús Martín, Jesús
Ortega, Javier Romero, Juan Antonio Jiménez. Cantaores:
David Palomar, David Sánchez, Mercedes Cortés.
Guitarristas: José Luis Rodríguez, Antonio Sousa,
Roque Acevedo. Y la niña: Carmen Bellod. Música:
José Luis Rodríguez. Teatro de la Maestranza.
Sevilla, 28 de septiembre de 2002. 21 horas.
La sensación de estar ante una obra de celuloide persiste
la segunda vez que se recibe 'Tierra Adentro'. La manipulación
del tiempo, los cambios de escenario y de escena, la iluminación
ambiental, la dinámica argumental... a la que contribuye,
con su dilatada experiencia teatral, José Luis Castro,
director del palacio de la ópera sevillano. La segunda
vez, no obstante, el análisis del detalle es inevitable.
Cristina Hoyos. La bailaora siempre ha sostenido que se irá de los escenarios
"poco a poco, a compás". Que continúe siendo cabeza de
cartel de su compañía puede ser más o menos criticable, pero
no la forma en la que lleva a la práctica su aparición: un papel
de mujer mayor adaptado a sus actuales aptitudes que permite disfrutar del genial
braceo y la personal expresividad marca Hoyos.

La coreografía... y el baile flamenco de grupo. Cristina
Hoyos sabe mover, sabe contar moviendo. La insistencia en
segmentar la escena con distintas subescenas de baile, las
combinaciones numéricas (a dos, tríos, corros),
los solos oportunos (oportunísimo el tan aplaudido
de El Junco rebelándose por seguiriyas), esa delicia
de montaje femenino con castañuelas. Y, para tales
fines, saber escoger a quien una sonidos ya sea flamencos
(y no sólo levantinos), ya sea no flamencos (corno
y violín para el recuerdo).
La escenografía y los recursos afines. La demostración
de que teatralizar el baile flamenco precisa de un equipo
especializado en tal tarea. Cómo si no puede manipularse
el tiempo (de pasado a presente y viceversa), saltar de una
escena y de un escenario a otro (con construcciones online),
crearse ambiente con la luz, dinamizarse el argumento, por
cierto, extraído de una novela de Juan Cobos Wilkins.
Lo universal. Como efecto global, lo internacionalista de
la obra, entendible, como prueba el gesto de -por ejemplo-
una canadiense, de modo transfronterizo. Y así lo avisa
Cristina Hoyos en las líneas con las que presenta este
proyecto, al que tilda de rompedor en su carrera: 'Tierra
Adentro' "puede ocurrir en cualquier parte del mundo
donde haya una mina y hombres trabajando en su interior: la
alegría de la fiesta y el dolor de la tragedia vividas
por los mismos personajes que se enfrentan a una existencia
paradójica de manera natural".
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