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Diego Amador
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DIEGO AMADOR. ‘PIANO JONDO’.
XIII BIENAL DE FLAMENCO DE SEVILLA 2004

El músico múltiple

Silvia Calado. Sevilla, 22 de septiembre de 2004
Fotos: Daniel Muñoz

‘Piano jondo’. Diego Amador: piano y cante. Diego del Morao: guitarra. Miguel Vargas: contrabajo. Joselito Fernández: baile. Luis Amador: cajón. Jairo: palmas. Teatro Central. Sevilla, 22 de septiembre de 2004. 21 horas. XIII Bienal de Flamenco de Sevilla 2004.

Elegancia. Impecablemente vestido, brillándole la melena que le protege del exterior, Diego Amador toma asiento ante el piano de cola. Las primeras caricias de las teclas evidencian la distancia que, por fortuna, lo separa del pianista académico. Vivencia, libertad, expresión. Toca la taranta ‘Pa los viejitos’. Ha elegido empezar desde dentro. Sabe a flamenco. A ritmo de tangos, levanta el vuelo, acompañado por un contrabajo. Tampoco es el piano clasicista que se ha asomado al flamenco en el pasado. Tiene la rítmica de la guitarra, incluso los rasgueos y el sentido de las falsetas al frasear. La música se acanciona y se incorpora el compás. La bulería ‘Comparito’ entra de la mano del latin jazz. Los dedos pulsan. Los vibrantes recortes, el nervio, esa violencia, recuerdan a la sonanta, agarran el espíritu jondo. A ratos, el piano canta. Otras, vuela viendo de lejos la estructura rítmica.

 

Diego Amador
   

Los tanguillos ‘El llanto de la lluvia’, con contrabajo y cajón, arrancan con la parsimonia de las nubes. Recogimiento del jazz... romántico. Cambio de tercio. Comienza el viaje. El motivo central del tema derrocha flamencura. Dice estar contento. Está en su tierra, con un teatro lleno para él solo. Quiere compartir su música. ‘Soleá del Churri’. A la guitarra, Diego del Morao. La introducción es tremendamente profunda, como en el flamenco se entiende la profundidad. El guitarrista invitado tiene, a la hora de entender la música, el mismo sentimiento, el mismo tempo. Ahora comienza la comunicación con el grupo. La esencia del cante y de la guitarra impregna las blancas y negras. Hay hueco para la fantasía, para dejar correr las manos sobre el teclado sin ataduras. El ole no se dice, aún está fresco el ambiente, pero se oye.

Tras un breve paréntesis, Diego Amador vuelve transformado en cantaor. Aunque como poder, podía haber salido tocando el bajo, la mandolina, la guitarra, la batería... Toma asiento junto al hijo de Moraíto Chico, que le prepara el terreno para el cante con tiento y delicadeza, con habilidad y expresión, herencia de una escuela que va camino de hacer avanzar algún paso más. Taranta. La voz de metal fundido, algo más hecha, más madura que la última vez. Ole. Ahora sí. Soleá. Cante añejo. Letras de atrás, de dentro. Más ortodoxia no cabe en un artista que cruza hacia el lado opuesto cuando quiere. La subida es desgarradora. Los tangos son un homenaje a Camarón de la Isla, al igual que las bulerías. “Ya no me cantes cigarra, apaga tu sonsonete”. La memoria le falla, resuelve... justo cuando ya perdía interés en el cante.

El hermano menor de los Pata Negra vuelve al piano con la soleá ‘Quiero olvidarte’. “¡Ole Diego, el gitano del siglo XXI!”, gritan desde la grada. Suena limpio, evocador... pero suelta las teclas y se acerca al micrófono a cantarle unas letras a Joselito Fernández, que se da unas vueltecitas con ese baile corto suyo, tan mínimo, tan de nervio. El público reacciona con una ovación, que es agradecida con un bis, con otra bulería donde cabe la música sin limitaciones. Distintas intensidades, distintas actitudes. De la dulzura a la fuerza. La melodía del ‘Caravan’ se entremete. La pieza se vuelve trepidante. Y a esto que se levanta, coge un par de macillas y percute sobre las cuerdas del piano, tocándole las entrañas con técnicas de batería, que también las conoce. Contemporáneo. El público no se reprime el grito. El músico múltiple Diego Amador profetiza en su tierra, predicando libertad para el flamenco, prometiéndole larga vida y sentido del tiempo.

revista@flamenco-world.com

Más información:

Todo sobre la XIII Bienal de Flamenco de Sevilla 2004

Entrevista a Diego Amador, multinstrumentista (julio, 2003)

‘Piano jondo’, por Diego Amador. El músico habla del disco, tema a tema

 
 
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