BIENAL DE FLAMENCO
DE SEVILLA 2006. ‘LA NOCHE DE PEPE HABICHUELA’
Una historia de futuro
Silvia Calado. Sevilla, 13 de octubre de 2006
‘La noche de Pepe Habichuela’.
Pepe Habichuela y Josemi Carmona:
guitarra y dirección. Pitingo, Pepe Luis
Carmona, Amparo Bengala: cante. Carles Benavent:
bajo. David Paniagua: baile. Carlos Habichuela,
Carlos Carmona: guitarra. Bandolero, Nono Carmona,
Juan Carmona: percusión. Puesta en escena:
Pepa Gamboa. 14º Bienal de Flamenco de Sevilla
2006. Teatro Central. Sevilla, 13 de octubre de
2006. 21 horas
Pepe Habichuela
(Foto: Daniel Muñoz) |
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La noche de Pepe
Habichuela nació en una pantalla al fondo
del escenario. Al son de su guitarra sonaba de fondo
la voz de Enrique Morente, mientras se recorrían
las callejas de Granada. De una de ellas pareció
salir quien daba nombre a la noche, con su sonanta
en ristre, presta a moldear una inmensa granaína.
Y los ancestros vienen para quedarse. Atrás
ha salido una luna que merece un toque por soleá.
Música sabia, que infunde respeto, que recoge
la tradición, pero que avanza en el tiempo.
Y el músico quiere invitar a su casta, los
Carmona de Graná. Acompañado de su
hermano Carlos a la segunda guitarra, toca ‘El
Dron’, fandangos de Huelva, pero de composición.
La guitarra protagonista lo mismo se pone cantaora
y melódica, que rítmica y cañera.
Toque de contrastes superpuestos: lo añejo
y lo fresco, lo dulce y lo potente.
La película de fondo, ‘Herencia
flamenca’ de Michael Meert, habla del
fallecido hermano Luis, “el faro de los Habichuela”.
Y en pie sale su hijo a cantar un martinete cuyo
yunque será la caja seca de la guitarra.
Lo sentimental por lo artístico. Pero vuelve
Pepe Habichuela con su bajañí por
seguiriyas. Y las hace rítmicas, vitalistas.
Lleva tres percusiones, aunque le bastaría
Bandolero. La guitarra que tiene fe en el espacio.
La intuición para dibujar sobre el ‘pentagrama’
resulta impactante. Lo poderoso y lo bello. La miel
y el acero.
Cuentan en la pantalla de atrás
que Pepe Habichuela se casó en la iglesia
de Santa Ana con la hija del fandanguero trianero
Miguel Bengala. Y allá que viene la antaño
bailaora Amparo a recordarlo más de corazón
que de garganta. Así son los tributos familiares.
Continúa el concierto con una pieza por bulerías
de guitarra y percusiones. El sonido parece no estar
muy de parte de lo que no es guitarra. Y la sospecha
se confirma en el taranto de Pitingo, que ha cantar
por entre los ruidos de la microfonía. Aún
así, se aprecia su eco de fino encaje, quizás
desaprovechado en este recital familiar. De seguido,
pasa al lateral izquierdo junto a Pepe Luis Carmona,
palmas y coros por alegrías. La guitarra
se infla y pasea con naturalidad su capacidad para
buscar las raíces y reverdecerlas. Una pinceladita
de baile a cargo de David Paniagua, un bailaor de
la hornada de Antonio Canles que aquí se
vio falto de guión y rápidamente derivado
a ‘patás’ por bulerías.
Las imágenes traen a colación
la colaboración con el trompetista Don Cherry,
los inicios de Antonio Carmona al cajón (y
del cajón al flamenco), la llegada de Pepe
Habichuela a Madrid y lo que allí sucedió:
el nuevo flamenco. Treinta años después,
esa ‘revolución’ musical se materializa,
ya reposada y madurada, en las cuerdas del bajo
de Carles
Benavent y de la guitarra de Josemi
Carmona, recientemente trenzadas en el álbum
‘Sumando’. Al fin suena un bajo
en condiciones. Divina música la de Benavent,
qué autoridad, qué sentido. Y qué
oportuno hubiera sido un concierto de este dueto
de haberse programado una Bienal para jóvenes,
el público que falta por captar en este festival.
Y allí se quedan ya todos para recrear el
tema que, de momento, representa la cumbre de Pepe
Habichuela:
‘Yerbagüena’. Lástima
del sonido del acompañamiento, aunque no
fue un problema puntual... no ha sido esta, en general,
una Bienal bien sonorizada. Aún así,
no hay desidia técnica que pueda con esta
pieza que sintetiza una historia de futuro, la biografía
de un músico, la esencia de una saga. Ya
sólo queda la celebración familiar
en torno al puchero, los tangos del Sacromonte,
los cantes de fiesta, los bailes de las mujeres,
las palmas de los nietos... y Pepe Habichuela.
| Y mañana...
‘Gitanas’.
Teatro Lope de Vega, 21 horas. Las
noches del viernes 13 y del sábado
14 de octubre tienen como protagonistas
a las mujeres que La
Farruca ha invitado a formar parte
del espectáculo ‘Gitanas’.
Según explicó la bailaora
sevillana, “tenía ganas
de juntar a estas grandes artistas que
continúan en activo y, en cierto
modo, se han olvidado como Juana la
del Revuelo, Angelita Vargas, Pilar
la Faraona... Y quería acordarme
del pasado, cuando no había tantas
comodidades y, sin embargo, había
flamenco puro”. El espectáculo,
“en el que respetamos el arte
de cada una”, cuenta además
con la participación de las cantaoras
Encarna Anillo, María Vizárraga
y Mara Rey. ‘Gitanas’ ya
se ha podido ver en anteriores citas
flamencas como la última edición
del Festival de Mont de Marsan (ver
reseña, fotos y vídeo).
Foto: Bienal
de Flamenco de Sevilla
Más información
- Entrevista
a La Farruca, bailaora (octubre, 2005)
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