VÍDEOS ONLINE

Manuela Carrasco. Bienal de flamenco de Sevilla, 15 de octubre de 2006
RealVideo



Manuela Carrasco
Biografía y comentarios de los lectores


 


BIENAL DE FLAMENCO DE SEVILLA 2006. GALA DE CLAUSURA

El último baile

Silvia Calado. Sevilla, 15 de octubre de 2006

‘Gala de clausura’. Primera parte. Baile: Manolo Marín, Merche Esmeralda, Nani Paños. Colaboración especial: Diana Navarro. Cante: David Lagos, Tamara Tañé, Pitingo. Guitarra: Alfredo Lagos, José Arenas, Juan Campallo, Antonia Jiménez. Violín: Juan Pablo Zielinski. Percusión: Sergio Martínez. Piano: Chico Valdivia / Segunda parte. Baile: Manuela Carrasco. Guitarra: Pedro Sierra, Joaquín Amador, Miguel Iglesias, Eugenio Iglesias. Cante: Enrique el Extremeño, La Tobala, Antonio Zúñiga, Juan José Amador Jr., Samara Amador. Percusión: José Carrasco. Palmas: Torombo / Dirección: Ramón Oller. Diseño de luces: Olga García. 14º Bienal de Flamenco de Sevilla 2006. Teatro de la Maestranza. Sevilla, 15 de octubre de 2006. 20.30 horas


Manuela Carrasco (Foto: Daniel Muñoz)

Tuvo que ser sólo la última noche cuando el Teatro de la Maestranza brindara su grandeza a la Bienal de Flamenco de Sevilla 2006. Sin desmerecimiento para los demás teatros de la ciudad, pero es que el flamenco toma otra dimensión en el coso principal. Hasta en el vestir del público se nota... mira que es presumida Sevilla. Termina el festival flamenco y, a falta de las cifras oficiales de afluencia, toca hacer balance. Como en cada edición, habrá que partir de la valoración positiva que, a priori, es la variedad de propuestas, la muestra de una panorámica del presente -y algún apunte de futuro- del arte flamenco. Y en esta edición faltaba por exponer la madurez del baile con sello sevillano, pertenezca o no a la escuela. Quizás por eso se eligió el contraste entre la personalización que del clasicismo ha desarrollado Merche Esmeralda y ese otro baile también sevillano pero de temperamento y raza que representa Manuela Carrasco. Apolíneo vs. dionisiaco. Y sin olvidar a Manolo Marín como parte de la generación de maestros que han defendido y sentado las bases.

 

Manolo Marín (Foto: Daniel Muñoz)
   

Así comenzó la gala, con el profesor guiando a sus alumnas por bulerías, en el silencio, sólo compás y el movimiento-encofrado. Después, la bata de cola y el mantón y las cantiñas y Merche Esmeralda. El baile suave, luminoso, sensual, de estético escorzo, de brazos alados. Y para lírica la voz de la cantante Diana Navarro -que bien podía haber sido una cantaora siendo la clausura de lo que era-, hilando copla en barroquísimo trino. El tema que la ha hecho conocida, ‘Sola’, se lo canta a la bailaora, que ahora se siente bailarina y, vestida de ‘strass’ dorado, espera en un sillón tallado en el tronco de un árbol a un amante (que podía ser un hijo... también a veces falla el raccord en la danza). Paso a dos tintado de contemporáneo con Nani Paños. Para ver funcionar a una pareja habrá que esperar al otro paso a dos, el que para broche pone por tangos junto a Manolo Marín, rescatado de la Gala de Andalucía que el pasado año inauguró Flamenco Festival USA. Arte del pueblo. Qué poema al flamenco de los patios, al de la sal y la picardía. Y todo ello jaleado por un cuadro en el que sobresalieron las voces de Tamara Tañé y de David Lagos -cuyo eco se embellece por días-, pues la de Pitingo poco lució; y, entre las guitarras, la presencia de una mujer al fin, Antonia Jiménez. Aunque antes vino una inocua farruca a cargo de Nani Paños; vino la soleá de la bailaora, solemne y señorial con bata de cola roja; y vinieron los tientos del bailaor, toda una demostración de cómo esta ciudad baila en hombre, sin excesos ni amaneramientos, con medida, con reposo y con elegancia.

Ahí va una Sevilla bailaora. La otra viene después del intermedio. Poco trabajo tuvo el director de la gala, el coreógrafo contemporáneo Ramón Oller, con la segunda parte, salvo instalar una rampa por la que debía descender la protagonista a riesgo quizás de su integridad física. Y es que Manuela Carrasco no precisa aderezos. Tan sólo su presencia en escena corta la respiración. Estuvo respaldada por su grupo habitual, en el que sobresalen Pedro Sierra a la guitarra, intercalando siempre menciones a su último disco ‘Nikelao’, y el cantaor Enrique el Extremeño, cante con el porte y el poso idóneo. Y defendió su repertorio habitual: seguiriya, taranto, soleá. Salió vestida de beig, reflejando destellos dorados, plantada de perfil, elevando los brazos con aceleración cero. Y entonces, el fuego. El temperamento y la rabia de Manuela Carrasco tiene sentido, cauce y clase, ahí su valor artístico. Tras el interludio musical, el taranto. Enrique el Extremeño en pie le canta. Y ella es capaz de dibujarle una letra entera a pie parado y sólo con brazos y gesto. Siempre el movimiento tiene en ella el espacio y el tiempo como referentes, de ahí su dinámica. Aunque cuando hay que llamar a tierra, qué certero zapateado pleno de forma. Ya en la soleá final trajo a un invitado muy especial. Camarón de la Isla le cantó desde los cielos una letra al torero Curro Romero. Y ella revoleó su mantón-capote y descendió. Principio. Baile a fuego lento, mandado a la tropa, desafiando a la audiencia, dosificando los arrebatos, convenciendo con firmes argumentos. Camarón de la Isla canta el último cante. Y fin.


Merche Esmeralda y Nani Paños
(Foto: Daniel Muñoz)

 

Más información:

Todo sobre la 14º Bienal de Flamenco de Sevilla 2006: seguimiento diario completo, programa, noticias, tienda online...

Entrevista a Merche Esmeralda, bailaora (marzo, 2006)

Entrevista a Manuela Carrasco, bailaora (julio, 2002)

Entrevista a Pedro Sierra, guitarrista (enero, 2006)

Visita la agenda internacional de festivales
www.flamencofestival.info

 
 
Para pertenecer a nuestra cyberpeña flamenca mándanos
tu e-mail y te informaremos de todas la novedades:

 Home | Contacto | Publicidad