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BIENAL DE FLAMENCO DE SEVILLA
2008
ROSARIO TOLEDO & ANA SALAZAR, ‘PASOS PARA DOS’
Estar, salir, volver
Silvia Calado. Sevilla, 14 de septiembre de 2008
‘Pasos para dos’. Rosario
Toledo: baile, coreografía. Ana
Salazar: cante, baile, coreografía. Daniel
Méndez: guitarra flamenca, música. David
Palomar: cante. Israel Sandoval: guitarra eléctrica.
José María Posada: bajo. Guillermo McGill:
batería, percusión, música, dirección
musical. Raúl Botella: percusión. Herminia
Borja: colaboración especial. Juan Carlos Lérida:
dirección coreográfica. Pepa Gamboa: dirección.
15º Bienal de Flamenco de Sevilla 2008. Teatro Central.
Sevilla, 14 de septiembre de 2008. 21:00 horas

Rosario Toledo y Ana
Salazar. Foto Bienal de Sevilla © Luis Castilla
Ana
Salazar y Rosario
Toledo se morían de ganas de compartir escenario.
Pero no de cualquier manera, sino creando entre las dos
un proyecto que diera rienda suelta a sus inquietudes.
Y, dirigidas por Pepa Gamboa, se ha materializado…
aunque aún no del todo. ‘Pasos para dos’
sucede en Cádiz, ciudad donde crecieron vital y
artísticamente las protagonistas. Y allí
está dibujada sobre el escenario esa casi ‘isla’
rodeada de agua y arena, un recinto en el que sucede la
acción, en el que estar, del que salir, al que
volver.
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Rosario Toledo y Ana
Salazar. Foto Bienal de Sevilla © Luis Castilla
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Todo ello, intercalado en el contexto
de una noche de borrachera, un fin de año que se
acaba a pie de playa compartiendo risas, llantos, cara
dura gaditana y ebrios cachitos de cante, baile y compás.
Una tesitura en la que ambas artistas están realmente
‘sembrás’. Y entre gag y gag, la cosa
se pone seria… o medio seria. El primer baile compartido
es, sin duda, por alegrías. Un baile de maneras
y vestuario retro, que pone el acento en el movimiento
saleroso de las “puellae gaditanae”. Qué
mejor voz y tesitura que la de David
Palomar para la ocasión. No fue, sin embargo,
muy afortunada la intervención de Herminia Borja
versionando a Ray Heredia (más teniendo ya en escena
a un cantaor tan versátil y en línea estética-generacional
con las protagonistas), un himno al pasar de la vida,
al viaje. Aquí, paso a dos vestido de calle de
estilo híbrido: lo danza, lo baile. Y la música
diseñada por Guillermo McGill que toma ya las riendas,
una especie de jazz ligero algo retro también.
Y vuelta al baile. Lo trae entonces Rosario
Toledo por soleá, una soleá a la que musicalmente
dota de personalidad la guitarra flamenca de Daniel
Méndez. La bailaora tira de quietud, de hacer
respirar el movimiento para, de repente, activar sus chispazos.
Ana Salazar toma el relevo con una coreografía
por seguiriyas, más ‘rockera’ de actitud.
Qué magnetismo tiene ella en escena, por cierto.
Y acaba metiendo la cabeza en el agua, mientras retorna
la compañera con modos menos tradicionales. Momento
canción de Ana. Momento vibrante por bulerías
de ambas. Dan las doce. Suenan cohetes. Y allí
quedan las dos, un poco borrachas, un poco náufragas
en su casi ‘isla’.
| ‘Descompasaos’,
Danza Mobile
‘30 decibelios’, La Niña
de los Cupones
Teatro Alameda, 18:00 horas
La Niña
de los Cupones en '30 decibelios' (Foto
Daniel Muñoz) |
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La tarde del primer domingo
de Bienal 2008 dio voz a quienes no suelen
tenerla. Danza Mobile presentó ‘Descompasaos’,
un espectáculo en el que discapacitados
psíquicos se expresan a través
de danza contemporánea con aires flamencos.
Y lo que venían a contar es la historia
de Pitá, una niña a la que le
falta un zapato… pero no ayuda para
caminar, ni ganas de bailar. Un gran ole para
los impulsores del proyecto y otro para los
entregadísimos intérpretes,
pues la obra tenía su complejidad formal.
De fondo, poesía ‘mobile’
en pro de la integración.
Y lo de ‘30 decibelios’
fue estremecedor. La Niña de los Cupones
cambió las tornas, convirtiendo por
un rato en sordos a los oyentes. La bailaora
sevillana, cuya audición está
limitada a lo que marca el título de
su montaje, bailó -acompañada
de cantaores, guitarrista y palmero- palos
como los tientos-tangos, mientras cantaba
en lengua de signos algo que no podíamos
escuchar pero sí sentir. Al tiempo,
deslumbró con la manera en que sabe
enriquecer su pulcro baile con la plástica
de los signos, que integra bellamente en su
personal braceo. Y de apertura, otro regalo.
Cantó en lengua de signos la bulería
de las cigarras de Camarón.
No es menos sordo quien más oye. Que
hay que saber escuchar… y no sólo
con los tímpanos.
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| Y
mañana…
• ‘Flamenco universal’,
Pepa Montes & Ricardo Miño
Teatro Lope de Vega, 21:00 horas
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