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El Ballet Nacional de España apuesta por "un
programa de autores" para su nuevo repertorio
La compañía
recupera 'Concierto de Aranjuez' de Pilar López y estrena montajes de María
Pagés, Manolete, Teresa Nieto y Florencio Campo
Silvia Calado Olivo. Madrid, 19 de diciembre de 2002
"La idea del Ballet Nacional de España (BNE) es no perder la
línea tradicional, pero abrirse a la pluralidad de la danza española
actual". Andrés Amorós, director general del Instituto Nacional
de Artes Escénicas y de la Música, expone la filosofía de
trabajo de Elvira Andrés desde que tomó las riendas de la compañía
en marzo de 2001. La bailarina y coreógrafa, guiada por tres líneas
maestras -"repertorio, grandes obras y creadores"- presenta un nuevo
programa integrado por un recuperado 'Concierto de Aranjuez' de Pilar López,
la reposición de 'Fuenteovejuna' de Antonio Gades y los montajes de estreno
'Entreverao' de Manolete, 'Ilusiones FM' de María Pagés y 'Mareas'
de Teresa Nieto y Florencio Campo.

Ballet Nacional de España en 'Fuenteovejuna'
(Foto: Daniel Muñoz)
La estrella del nuevo programa, que el BNE presenta en el Teatro de la Zarzuela
de Madrid entre los días 20 de diciembre y 12 de enero de 2003, es la recuperación
de 'Concierto de Aranjuez', coreografía creada en 1952 por Pilar
López para la composición de Joaquín Rodrigo. La importancia
de este trabajo radica en que la propia maestra ha trabajado codo con codo con
la compañía para poner en pie el montaje, veinte años después
de su última representación y medio siglo después de su concepción.
Elvira Andrés resalta el agradecimiento del BNE por "su total entrega"
a la hermana de La Argentinita, quien no descarta futuras colaboraciones aunque
toreando el ofrecimiento con sentido del humor. "Yo canto una canción:
no tengo edad para amarte, no tengo edad para coreografías".
La maestra echa la vista atrás para narrar la génesis de esta
obra: "Cuando oí 'Concierto de Aranjuez' en los años cincuenta,
me enamoré de esa bellísima música y pensé coreografiarlo
según lo que la música me indicaba. Respeto todas las ideas pero
tengo que enamorarme de la música para coreografiar". A partir de
la pieza, "sobre los tres tiempos del concierto, pensé en hacer una
pequeña guía: el atardecer, la noche y el día". El problema
era la ambientación: "Se suponía que ocurre en los Jardines
de Aranjuez, pero me tenía perturbada el nombre, quería situarme".
Cuando preguntó al maestro Rodrigo el porqué del nombre le contestó:
"Hijita, pues como le podía haber puesto el Concierto de Cuenca".
Así que tuvo que arreglárselas para "vestirlo" con la
ayuda de Víctor Cortezo.
Pilar López, que dice haber cosechado "inmerecidos" éxitos
por esta coreografía, no puso demasiado entusiasmo a la invitación
de Elvira Andrés.
"Yo soy muy parca. Cuando me preguntó que si no me alegraba le contesté:
yo, nada. Pero me di cuenta de que no podía desilusionarla". La maestra,
que llevaba tiempo desvinculada de la danza como profesional aunque no como espectadora,
dudaba de la vigencia del montaje: "Me parecía que igual en este momento
era atrevida, pues ha cambiado la vida, el baile...". Aún así,
le "daba pena" negarse tratándose además del Ballet Nacional
de España: "Si se llamara de Bucarest hubiera dicho que no".
Se decidió y de ello se siente satisfecha: "Toda mi vida recordaré
los buenos momentos ensayando con el ballet, me rejuvenecía y me alegraba
por entrega, por profesionalidad, por cariño, por respeto". El 'Concierto
de Aranjuez' que ahora presenta el BNE, con Lola Greco como artista invitada y
José María Gallardo como guitarra solista, es totalmente fiel al
original, a pesar de que ni siquiera existen filmaciones. Y por este motivo dudaba
Pilar López "de que pudiera interesar hoy". Sin embargo, la reacción
de público y crítica allá donde se ha representado esta obra,
que a juicio de Elvira Andrés "forma parte de la historia de la danza
española", desdice por fortuna a la maestra.

Pilar López, Elvira Andrés, María Pagés, Manolete,
Teresa Nieto y Florencio Campo (Foto: Silvia Calado)
En la misma línea de recuperación y homenaje está 'Fuenteovejuna'
de Antonio Gades, incorporada al repertorio de la compañía desde
el 15 de noviembre de 2001 en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Por contraposición
a estos dos ejemplos de recuperación y grandes obras, el BNE estrena nuevas
creaciones de encargo. La directora artística del ballet define 'Entreverao'
de Manolete como "un trabajo muy especial y personalísimo para nuestros
primeros bailarines". El coreógrafo y bailaor granadino, colaborador
veterano de la compañía, ha montado una farruca para dos bailarines
cuyo nombre responde a que "soy flamenco pero entiendo bastante de otras
danzas, así que es una mezcla entre flamenco, clásico español
y clásico". El número se desarrolla con música de José
Luis Montón.
En la misma línea de autor se sitúa el montaje de María
Pagés. 'Ilusiones FM' es un trabajo donde, a pesar de la adaptación
al formato de gran compañía, "ni el flamenco pierde su individualidad",
ni la bailaora y coreógrafa sevillana, Premio Nacional de Danza 2002, se
desvía de su "línea coreográfica". Para ello, contó
con la ayuda de su equipo habitual: José María Sánchez como
guionista y director escénico, Rubén Levaniegos y Manuel Soler como
autores de la música flamenca, Dominique You en el diseño de luces
y el vestuario de Rosa García. Y a partir del equipo y de una selección
musical que abarca temas de Ravel, Louis Amstrong y Charpentier "las ideas
fluían". María Pagés se planteó "que un
ballet que tiene entusiasmo, debía divertirse. Y entonces quiso "contar
un cuento, reivindicar la fantasía, la ironía y el divertimento
a través del baile".
La tercera apuesta del apartado de nuevos creadores surge del tándem
formado por Teresa Nieto y Florencio Campo. La pareja coreográfica, que
forma parte de la compañía Arrieritos, sienten como un reto este
trabajo que "es una apuesta de riesgo, por ser un lenguaje distinto al habitual".
'Mareas' plantea un encuentro entre la danza contemporánea y el flamenco,
si bien Nieto explica que "nunca me propuse hacer fusión, no es premeditada,
sino intuitiva. Me enteré de que hacía fusión porque me lo
dijeron". Florencio Campo añade que es una obra personal, "pero
de varias personas, lo cual es posible por apertura mental, capacidad de transigencia,
y de tolerancia".

Pilar López (Foto: Silvia Calado)
Pilar López, nueva creadora
Si corrieran los años cincuenta, sesenta o setenta, Pilar López
hubiera sido hoy, seguramente, una de las elegidas por el Ballet Nacional de España
para su repertorio de nuevos creadores. A sus noventa años y rodeada de
coreógrafos flamencos de hoy, Pilar López se enorgullece de lo rompedora
que fue: "Me atreví con cinco preludios de Debussy, pues en mi época
estaba bastante avanzada". Y no sólo con el compositor francés.
La maestra asegura que fue la primera en cantar 'Se equivocó la paloma',
"mucho antes que Serrat, en una suite que estrené en Buenos Aires
a principios de los cincuenta". La historia de este montaje tampoco está
exenta de arrojo. Cuenta Pilar López que por entonces en Argentina "la
sociedad de autores exigía música autóctona. A mí
me parecía una falta de respeto, pero si no, no se podía actuar.
Hice una suite argentina que arrancaba con una chacarera, que es como un tanguillo
de Cádiz, arrancaba bailando tanguillos por derecho y después salía
una carreta con un gaucho con el mismo ritmo, después una samba, después
se cantaba 'Se equivocó la paloma' y después se bailaba el malambo,
que es un zapateado sólo que con espuelas". Lo que de atrevido tiene
la historia no acaba en la picardía para salvar el escollo burocrático,
sino que cuando la obra se presentó en Madrid en 1952, "con el valor
que me caracteriza, puse en cartel en la Gran Vía 'Suite argentina. Se
equivocó la paloma. Letra: Rafael Alberti'. Y nadie dijo nada". El
poeta gaditano estaba en el exilio...
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