JUAN ANTONIO SUÁREZ
‘CANO’. ESTRENO DE ‘SON DE AYER’
EN MADRID
Viaje de una guitarra
Silvia Calado. Madrid, 5 de septiembre de 2008
Juan Antonio Suárez
‘Cano’: guitarra. Pablo Suárez:
piano. Juan de Pura: cante. David Vázquez, Samara,
Vanesa Losada, Alba: palmas, voces. Daniel Suárez:
cajón. Rafaela Carrasco: artista invitada (baile).
Adela la Capachera, Dámaso Suárez, Cachapín:
artistas invitados (fin de fiesta). Teatro Español
(Sala Pequeña). Madrid, 5 y 6 de septiembre de
2008

Cano y Pablo Suárez
en 'Son de ayer' (Foto Mcb-orlindadesing)
Cano
se hizo a la mar. El guitarrista emprendió un viaje
hacia ‘Mi pequeño mundo’. Y cambiando
de posición como quien cambia de velas, exploró
los sentires del que deja puerto para afrontar el desafío
de lo no conocido. Pero con equipaje, con el baúl
de las raíces siempre entreabierto. La primera
pieza de la presentación de ‘Son de ayer’
en la sala pequeña del Teatro Español de
Madrid fue casi una metáfora de lo que Juan Antonio
Suárez es hoy como guitarrista.
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Cano y Rafaela Carrasco
(Foto Mcb-orlindadesing) |
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Ni su postura ni su música son
lo esperable. Se presenta de pie, con la guitarra colgada,
a veces al aire, a veces enchufada. Pasea tranquilo mientras
toca. Se para y te mira. Y si toma asiento, lo hace en
una banqueta alta. Todo lo que de su instrumento sale
es nuevo, personal a rabiar... y un poquito antigravitatorio.
Una aparente sencillez oculta una interesante complejidad.
Y silencios y pellizcos y tensiones. Así sea la
suite de obertura, como la lumínica bulería
‘Conclusión’.
Aunque en la intimidad de su toque se
desenvuelve con apabullante soltura, no es ni mucho menos
un ser solitario. En su concierto de presentación
(del que hubo cuatro funciones en dos días) se
rodeó de un elenco de artistas tan cercanos como
familiares. Con su primo el pianista Pablo Suárez
interpretó la emotiva elegía ‘A nuestra
Mari’. Después vendría el mano a mano,
de músico a músico, con la bailaora Rafaela
Carrasco, “una de las grandes de ayer, de hoy
y de siempre”. Tuvo a otro primo suyo, Juan de Pura,
cantándole un fado por tangos. Y, al final, en
el fin de fiesta, a sus mayores. A su padre y a su tío
cantando... y a su tía Adela la Capachera ¡tocando
la guitarra! Menuda estampa la de esa elegante señora,
como traída de otro tiempo, punteando con cuidado
sus falsetas de barro. Y así, con la explosión
de una fiesta propia de gitanos extremeños, culminó
un concierto pulcro en presentación, profundo en
sentimiento y refrescante para el oído. El toque
flamenco vuelve a sorprender.

Cano en 'Son de ayer'. Fin
de fiesta (Foto Mcb-orlindadesing)
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