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Flamenco-world.com
avanza, en primicia desde el estudio de grabación,
el nuevo trabajo de la cantaora Carmen Linares
'Un ramito de locura'... porque ya era hora
Silvia Calado Olivo. Madrid, febrero 2002
Unos fandangos, para ir entrando en calor...
mirando p'al firmamento
toa la noche me paso
mirando p'al firmamento
toíto el mundo tiene una estrella
y yo la mía no la encuentro
y yo la mía no la encuentro
me habré quedao sin ella
Carmen Linares busca su estrella mirando p'adentro y siendo mirada, desde el
lateral izquierdo, por los dedos de Gerardo Núñez. "Para cantar
los fandangos tengo que tener la voz super hecha, es de brrrr... de poderío,
de afinación".

Carmen Linares y Gerardo Nuñez
(Foto: Daniel Muñoz)
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El estudio es esa tarde fría de febrero un hervidero de variopintos
personajes. A los realmente implicados en la grabación del nuevo disco
de Carmen Linares -el guitarrista Gerardo Núñez, el percusionista
Cepillo, el productor José Manuel Gamboa y el personal técnico-
se unen tres fotógrafos, una periodista y un aturdido joven que sólo
había venido a traer, por encargo de su padre, unos billetes de avión
a un tal Gerardo Núñez... ¡su admirado Gerardo Núñez!
"Voy a cortar ahí, para darle más importancia...",
susurra Carmen mientras alguien dice que el chico de los billetes tiene la guitarra
en el coche y "que a ver si se la puedes firmar". A lo que Gerardo responde:
"¿La guitarra? No, mejor una foto o algo. ¿No tienes un rotulador
finito?". Resbalándole los nervios por la cara, logra responder: "Qué
va, si yo venía a traer los billetes..."
Carmen: Si es que se ha quedado helado.
Gamboa: Con el rotulador indeleble de los compacts...
Carmen: Dile a tu padre que esto se avisa, esto no se hace... Es que
se ha quedado alucinado.
Cepillo: Y cuando me vio a mí ya se desmoronó del to...
Se forma un corrillo y Cepillo toma la palabra. "¿No visteis la
entrevista que le hicieron el otro día a Luis el Zambo en La 2?".
Al parecer, estuvo sembrao: "Le dice el presentador: Luis, eso de usted cantar
flamenco... Y responde: Hombre, yo he sido de pescadería de to la vida
y llevo to la vida cantando y yo no iba a grabar, pero un señor que no
voy a decir su nombre, Manuel Morao, me dijo que tenía que grabar porque
mi cante iba a quedar para la historia. Y las cosas como son, de aquí a
esta parte, como canto yo por bulerías no canta nadie". Y empieza
a contar Cepillo cómo pasa el entrevistador y se va para otro y pasa otra
vez y se va para otro... "Y ya cuando se acordó, le dice Luis: Oye,
¿tú no me ibas a preguntar lo fenómeno que yo era cantando?".
Carmen sigue canturreando... Y Cepillo reclama a Gerardo: "Que te están
haciendo más fotos que a la Claudia Schiffer... más que a las Papá
Levante". Y empieza a cantar el "aunque parezca mentira...". Y
Carmen replica "me pongo colorada, cuando me miras".
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José Manuel Gamboa, Carmen y Gerardo
(Foto:Daniel Muñoz)
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Al fin reunidos, el equipo forma para la foto de rigor. Todos parecen haber
ya entendido que vamos a hablar del disco...
Carmen: Es un disco con cantes clásicos, con cantes por soleás,
por seguiriyas, por tarantas, milongas, bulerías, tangos, romeras, martinetes...
Lo que pasa es que le hemos dado... (Interrumpe Gamboa ¡a la guitarra por
bulerías!). Hay por parte de Gerardo unas armonías especiales a
la guitarra y los cantes están hechos también con...
Gamboa (que ya ha soltado la guitarra): Lo que se trata es de
no hacer más de lo mismo, pero no perder en ningún momento la base
en la que estamos.
¿Cuál es ese valor diferencial?
Gamboa: La diferencia está en el propio artista, que tiene su
forma de expresarse y luego hay un concepto distinto a todo lo que se ha grabado
hasta ahora, por el trabajo que ha hecho Gerardo con las armonías...
A esto que llega el chico con la guitarra y se ponen todos a firmarla.
Carmen: Los billetes yo no sé si estarán pagados, pero
lo que te llevas...
(Y vuelve a la entrevista) Gerardo ha hecho un trabajo enorme en torno
a las armonías, el cante está acompañado de una forma totalmente
distinta. Hay un trabajo de trío de Gerardo...
Gerardo: El trío está formado por Pablo Martín
Caminero, al contrabajo; y Cepillo, a la percusión. Y es un trío
en el que llevamos bastantes años tocando juntos ("con el Gran
Cepillo", apuntan) y eso es lo que hace que nos entendamos y se cree
algo en común. Cuando tocas con gente con la que te llevas bien y que también
son grandes músicos, empiezan a surgir cosas... Y eso hace que el trío
tenga unas características especiales. Aparte de que es muy rara la formación
de un trío con guitarra flamenca, contrabajo y percusión. No hay
una base que nos vaya apoyando, pero hemos conseguido que se empaste el sonido
y aportamos a Carmen todas nuestras vivencias, todas nuestras fantasías
armónicas y maneras de ver el cante. Somos muy aficionados al cante, pero
queremos entenderlo de otra manera, queremos aportar nuestras propias fantasías
a la hora de arropar este cante de Carmen.
¿Esas fantasías beben también de otras músicas
o sólo del flamenco?
Gerardo: Vienen de todos los sitios. Del Clásico... Pablo aporta
todo su mundo clásico de cuerda. Él es un contrabajista que ha estudiado
en Viena formación clásica de orquestación y todo eso se
nota. Los músicos actuales bebemos de todas las fuentes posibles, allá
donde haya algo que nos guste, tratamos de quedárnoslo.
Carmen: Además, hay cosas del disco que pensábamos hacer
de una forma y después ha salido de otra absolutamente distinta...
Gamboa: Hay tratamientos yo creo que sorprendentes en todos los estilos,
desde una milonga hasta una bulería, una taranta, una soleá, una
seguiriya... Completamente distintos, fruto de una gran voluntad de todo el mundo
por trabajar y hacerlo lo mejor posible.
Carmen: Hay mucha admiración por parte de todos, respetamos cada
uno el trabajo del otro. Todas las sugerencias se acogen bien, se estudian y se
ven. Eso te aporta muchas cosas. El trabajo de José Manuel es muy importante,
es una persona en la que confías, aparte de ser el que trae los bocadillos
y las cervezas... Que tú confíes en su criterio es muy importante
porque los artistas, a veces, somos demasiado indecisos y él te da muchas
ideas. De hecho, hay números que han salido de aquí que han sido
idea suya. Todo eso te da una tranquilidad y una seguridad... Aunque estamos sufriendo
un montón, con una angustia... (cuestiones de calendario) pero eso
es parte de este trabajo.
Gamboa: Y la ayuda de Juan Miguel Cobos, el técnico con el que
tanto Gerardo como Carmen trabajan en directo.
Carmen: Nos conoce bien.
Gerardo: Tal vez lo que se aporte también por mi parte en esta
grabación es que los guitarristas de flamenco siempre hemos tenido la idea
de, como me decía mi maestro, esperar a que termine el cante y después
contestarlo. Eso es lo que nos han dicho siempre.
Carmen: ¡El cante es una conversación!
Gerardo: Exactamente. Tú sabes que una misma melodía,
una misma nota, se puede arropar de mil maneras. Hemos trabajado en la dirección
de hacer que la guitarra vaya acompañando el cante, pero no esperando que
termine para contestarlo, sino armonizando al cante desde que empieza hasta que
acaba. También pensamos que durante todo el tiempo que está cantando
un cantaor pasan demasiadas cosas como para estar esperando a que termine para
contestarlo. Hemos pretendido armonizarlo porque hay muchas cosas que se pueden
hacer y que hemos hecho en este disco, que enriquecen mucho el acompañamiento
al cante... Lo que pasa es que te tienes que aprender todos los cantes perfectamente
(le dice a Carmen).
Carmen: Como un día te lo cambie, te vas a enterar...
Gamboa: Puede entenderlo cualquiera, aunque no sepa música. (Lo
ilustra con 'A la mare de mi alma', has dado un acorde... 'lo que la camelo yooo',
da otro acorde). Cada fragmento del cante lleva un acorde, y un acorde transportado
o disminuido, y nunca es el acorde tradicional ni toma los tics que ya hay cogidos...
¿Por qué hay que hacer siempre eso?
Gerardo: Por ejemplo, los tarantos, las tarantas, los cantes de Levante,
siempre se suelen terminar con un rasgueado espectacular. Se acabó. Pero,
¿es que acaso no se puede terminar de otra manera? Hemos dado nuestra aportación
a unos cantes que, aunque son clásicos, están muy actualizados.
¿Las letras son tradicionales o hay alguna versión? ¿Cómo
las habéis seleccionado?
Carmen: La milonga es un poema de Borges, 'La milonga del forastero'
y hay otro poema de José Ángel Valente. Hay también una letra
de José Luis Ortiz Nuevo y las demás son letras populares. Ya está,
¿no?
Gamboa: Y la de Pepe...
Carmen: Uy, me mata si no lo digo. Unos tangos de Pepe de Lucía.
Gamboa: Y la sorpresa...
Carmen: La sorpresa... ¿la decimos?
Una voz corta en seco: "Entonces ya no es sorpresa". Y, obediente,
sentencia: "Una sorpresa muy guay, en la que tiene que ver el señor
productor".
¿Tiene algo que ver con el tipo de melodías que trabajaste
con Manolo Sanlúcar?
Carmen: Es diferente. Es que lo de Manolo eran poemas de Lorca para
los que él hizo una composición especial. Él me dio las melodías
hechas... era una creación suya. Pero esto no, esto está inspirado
en... por ejemplo, el poema de Borges está inspirado en una milonga vidalita
y yo he hecho la adaptación de esa letra. Gerardo ha hecho toda la armonización.
Lo otro era todo, todo de Manolo. Él adaptó la música. Esto,
no. Esto está cogido de un cante tradicional y luego yo he hecho la adaptación
de la letra con esa música...
Gamboa: Es un trabajo en equipo.
¿Cómo va firmado el disco?
Carmen: Gerardo Núñez irá destacado, claro.
Gamboa: El disco es de Carmen, pero es un trabajo conjunto. Hay, además,
temas de otros autores como Juan Carlos Romero, con letra de Ortiz Nuevo. Ahí
está el tema, pero luego Carmen lo canta a su forma y Gerardo lo toca a
la suya. No está reproduciendo una partitura. Luego, ya veremos si nos
cortan los rizos (lo dice por los suyos) o no nos cortan los rizos...

Gerardo Nuñez y Carmen
(Foto: Daniel Muñoz)
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Pero sin miedo a perderlos, ¿no?
Gamboa: No, hombre. Aquí somos valientes todos. Si no, no se
movería esto.
Carmen: Si no somos valientes...
Gamboa: No hay ninguna prevención con lo que pueda decir nadie.
En ningún momento se ha buscado ninguna cosa de alarde, sino todo lo contrario.
Yo no sé si a la gente le va a chocar o no... porque lo que suena es flamenco.
Lo que pasa es que como el flamenco se ha caracterizado siempre por ser una música
asentada en la base modal que tiene, donde no ha habido armonizaciones nunca...
La empezó a introducir en la guitarra Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar,
Serranito... Pero en el cante siempre se ha ido a pedal, se ha empezado a armonizar
últimamente, pero muy poquito. No tiene nada que ver con el acompañamiento
habitual y, sin embargo, es normal, no es algo que vaya a chocar. Yo creo que
suena natural. Y esa es la dificultad.
Carmen: Hemos hecho algo que nos gusta, eso es lo primero. No nos hemos
propuesto rizar el rizo. Más rizos que tiene José Manuel... Ha ido
surgiendo. Cuando, por ejemplo, nos hemos puesto a hacer la soleá, Gerardo
ha escuchado el cante que teníamos preparado y, como es un cante muy bueno,
que da para mucho y con novedades... pues él se ha enrollado de gloria.
No ha habido ningún tipo de búsqueda.
Gamboa: Hay cantes que se han grabado aquí que no se habían
grabado nunca.
Carmen: Siempre hemos intentado sacar cosas y aportar cosas.
Ya había pasado tiempo desde el anterior disco...
Carmen: Desde la 'Antología'.
Gamboa: En el 96.
Y es curioso porque, aunque has estado muy activa, no habías grabado
algo propio...
Gamboa: Es que eso era precisamente lo que impedía poder hacer
otro disco. Ha habido muchos planteamientos a la hora de hacerlo porque había
muchos espectáculos para poder pasar a disco. El problema era que no tuviera
traducción al directo, que no pudiera estar todo el mundo... Al final se
optó por hacer algo nuevo porque había material.
¿Y cuál es el nombre de la criatura?
Carmen: 'Un ramito de locura'... porque ya era hora.
Gamboa: No es que esté puesto porque sí. También
teníamos, como alternativa, 'Armonía'. Porque armonía es,
realmente, lo que trae el disco de nuevo. Pero también un ramito de locura
también implica esa búsqueda que te sale en ese momento. Las grandes
salidas del arte siempre se han creado en momentos de locura.
Carmen: En la portada debería yo salir con cara de loca...
Gamboa: Hombre, a ver si te van a confundir con María la Nerviosa.
Y a trabajar que, con dos meses de grabación a las espaldas, ya va quedando
menos para ese 5 de abril de 2002, fecha para la que está prevista la presentación
en el Teatro Real de Madrid. Pero, cuando ya están todos listos para ir
a sus puestos, aparece por la puerta Antonio Carmona, que está grabando
en la planta de arriba el nuevo disco de Ketama, previsto para el día 8
de abril. Bla, bla, ja, ja, ja, fotos antiguas, chascarrillos... Y Carmen empieza
a contar que Lolita dijo el otro día en televisión que compraran
su disco "¡pero no en las mantas!". Y comenta Antonio lo mala
que está la cosa, que se está vendiendo la mitad. "Os voy a
pasar el single, que ya está preparado. A ver si me nominan o me echan
de la academia". Conscientes son también los flamencos que aquí
y ahora lo que arrasa es el culto al karaoke puesto de moda por 'Operación
Triunfo'.
Antonio Carmona se despide, también el chico de los billetes y también
nosotros. Ya entrada la noche (fuera), el equipo de cuerdos que juega a enloquecer
armonías entra en faena. De la sala Eastlake ya brotan algunos de los sonidos
que darán forma al nuevo disco de Carmen Linares... Al final del hilo musical,
está sentado Cepillo.
-Oye, Cepillo, ¿no me ibas a contar lo fenómeno que eres tocando?
-Ay, se me ha olvidao preguntártelo.
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