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CHICK COREA &
TOUCHSTONE. RHUMBA FLAMENCO
El flamenco es universal
Chick Corea & Touchstone. Chick Corea: piano y teclados.
Jorge
Pardo: saxo y flauta. Carles Benavent: bajo. Rubem Dantas:
percusiones. Tom Brechtlein: batería. Festival de Jazz
de Madrid 2005. Centro Cultural de la Villa. Madrid, 5 de
noviembre de 2005. 21 horas

Chick Corea y Carles Benavent
(Foto: Daniel Muñoz)
Y aquí la constatación. Mucho se lleva hablando
de la universalización del flamenco, pero sorprende
una evidencia tan clara. Chick Corea, enamorado desde hace
mucho de este género, lleva cerca de dos años
compartiendo proyecto musical con tres de los artífices
de lo que se ha venido a llamar flamenco jazz (o viceversa)
y durante décadas ‘partenaires’ de Paco
de Lucía: Jorge Pardo, Carles
Benavent y Rubem Dantas. Con ellos comparte el lenguaje
del jazz y, con la misma naturalidad, el lenguaje del flamenco.
Y es lo impactante de la experiencia. Tras recorrer Europa
y América, dejando entre tanto grabado un disco en
directo y otro en estudio, la banda pasó por el Festival
de Jazz de Madrid, provocando el éxtasis entre la asistencia.
Y eso que el pianista norteamericano optó por presentar,
no ya el repertorio ‘Rhumba flamenco’, sino el
nuevo ‘Arabian nights’. Aún así,
el flamenco fue llegando poco a poco. Primero se dejó
asomar en las mágicas melodías de Jorge Pardo,
después en algunos giros del soberbio bajo de Carles
Benavent, más adelante en el compás marcado
por Rubem
Dantas... y al final desembocó en una original
fiesta por bulerías a la que vinieron a participar
al baile Tomasito y Auxi Fernández.

Jorge Pardo, Tom Brechtlein y
Rubem Dantas (Foto: Daniel Muñoz)
A todos ellos Chick Corea los dejó hacer y relumbrar
cada uno por su lado, disfrutando de sus “amazing genius
partners”. Así hasta que los llamaba a confluir...
y confluían. El concierto fue todo un disfrute, una
conversación cálida y fresca, libre y con tantos
toques de genialidad que casi saturaba la percepción.
La eclosión se produjo, eso sí, cuando entró
en escena el flamenco a cara descubierta con los tangos ‘King
and queen’. Empiezan con simples palmas y pitos, hasta
que todos se juntan en un viaje que acabará dejando
protagonismo al mano a mano entre piano y flauta, y al mano
a mano entre bajo y batería. La entrada en escena de
la bailaora Auxi Fernández, integrante de la compañía
de Sara Baras, revolucionó al público y al propio
Chick Corea: “Mamma mia! Nice, eh?”. La siguiente
dosis de aflamencamiento la empezó Carles... rasgueando.
Los demás se incorporan en pequeñas dosis, cabalgando
como por jaleos. Y allá que viene Tomasito
con su particular modo de entender el baile y el compás
a ‘distraer’ a los instrumentistas. Auxi hace
revolotear sus brazos junto al piano. Y la música suena
casi sin sonar.
Ya no hay disimulos. Bulerías. Palmas a compás
en el patio de butacas. Solo de batería. Pieza sui
generis, de recortes, de inspiraciones, de tensión.
Ni Falla se lo quiere perder. La ovación en pie pide
bis. Y hay bis cuando pasan ya las dos horas de concierto.
Rubem Dantas toma la posición central y se hace un
impresionante solo de kalimba. Un poquito de piano más
un poquito de flauta... y todo listo para la fiesta. ‘Spain’
en todo su esplendor, con su poquito de ‘Concierto de
Aranjuez’ y su mucho de juego entre los músicos.
Los bailaores vuelven a escena rematando la faena de los Touchstone
-que significa piedra de toque- a ritmo flamenco jazz latino.
¡Qué bien le sienta a Chick Corea hablar flamenco!

Chick Corea, Carles Benavent,
Jorge Pardo, Tomasito, Rubem Dantas,
Auxi Fernández y Tom Brechtlein (Foto: Daniel Muñoz)
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