FESTIVAL FLAMENCO CIUTAT
VELLA 2007. ISRAEL GALVÁN/ CALIMA
Futuro de oro
Silvia Calado. Barcelona, 26 de mayo de 2007
Primera parte. ‘La edad de
oro’. Israel Galván: baile.
Fernando Terremoto: cante. Alfredo Lagos: guitarra/ Segunda
parte. Calima, ‘Azul’. David
el Rubio: voz. Antonio el Flamencorro: voz y guitarra.
Giner el Negro: voz y rap. Todor Tosco: trompeta. Mihail
El Michel: violín. Juanlu el Cani: bajo. Chus el
Tobalo: cajón. E. Vega Muñeco: percusión.
Fran Geniaka: percusión. Laura la Bicha: baile,
palmas. 14º Festival Flamenco Ciutat Vella 2007.
Pati de les Dones, Centro de Cultura Contemporánea
de Barcelona (CCCB). Barcelona, 23 de mayo de 2007. 22:00
horas

Israel Galván y Fernando
Terremoto (Foto Daniel Muñoz)
Quinto día de recibimiento con
manzanilla sanluqueña. Quinto día de La
fanfare malèfica poniendo banda sonora al acomodo
del público. Quinto día del Festival Flamenco
Ciutat Vella 2007. Quinto... y último. Alrededor
de ocho mil personas han acudido a los conciertos programados
desde el pasado martes en el Centro de Cultura Contemporánea
de Barcelona, convirtiéndose en cómplices
de un buen puñado de sanas ‘Maldades’
musicales en torno al flamenco. Y si un artista personifica
ese concepto, el de la transgresión, el del atrevimiento,
el de lo evolutivo, ese es Israel Galván. Como
hace unos días en el ciclo Noches
del Español 2007 de Madrid, presentó
‘La edad de oro’ junto con el cantaor Fernando
Terremoto y el guitarrista Alfredo Lagos. Cambiaba el
entorno y el receptor. Aquí actuaban al aire libre.
Y eso era un hecho que pesaba. El inminente riesgo de
lluvia, los flashes de los relámpagos lejanos,
el viento haciendo crujir la estructura metálica
del escenario y agitando las lonas, las gaviotas cantando
en los silencios... daban una vuelta de tuerca más
a la tensión que de por sí tiene esta propuesta.
Aunque esta escenografía natural,
se combinaba con una actitud sobradamente distendida del
público, con un ir y venir de muchos rayante en
lo irrespetuoso. Los demás (la mayoría,
eh) se implicaron a tope con el discurso de Israel
Galván, gozándolo desde el primer quiebro,
dando oles a cada cierre -por peculiar que fuere-, riendo
hasta a carcajadas todas sus diabluras. Lo cierto es que
el contexto le venía a la medida: un edificio antiguo
reconvertido en foro para el arte actual. Y él
construyendo flamenco antiguo desde su perspectiva de
bailaor de hoy. Construyéndolo y deconstruyéndolo.
Ofreciendo el baile como en ‘haikus’ hechos
de ritmos y de movimientos del cuerpo. Y valiéndose,
para ello, del silencio, del cante inconmensurable de
Fernando
Terremoto y del brillante toque de Alfredo
Lagos, que no sólo acompañan, sino que
tienen sitio, voz y voto. La única condición
es dejarse cuartear. “Sobran las palabras”,
dijo el director del festival durante la ovación
unánime en pie. Y ya van sobrando...

Calima (Foto Daniel Muñoz)
Sólo unas líneas más
para contar que en la segunda parte de la noche de clausura
tomaron el escenario los diez integrantes del grupo barcelonés
Calima. La banda, “aglutinada” por Juanlu
el Canijo, ex bajista de Ojos
de Brujo, parte también del flamenco, lo aliña
con otras influencias y un montón de instrumentos
y lo agita todo. Hay rapeo, voces, percusiones, solos
de bajo y mucho lío, además de audiovisuales
y pinceladas de baile. Vamos, bastante similar al grupo
de origen. Aquí tienen ya su público y se
preparan para el mercado nacional con un disco, editado
por una multinacional, que está previsto para el
verano. Y si algo sobra en este festival, son ganas de
mover el esqueleto. Aún no había terminado
el concierto de Calima, cuando ya estaba llenándose
el chill out de bailadores y bailadoras de la tribu propia
del lugar, los ‘indie-rumberos’. Allí
les vino a ver la madrugada al ritmo latinero que les
marcó el pinchadiscos Dj Mingus. Parecía
mentira que tan sólo unas horas atrás, la
sala estaba llena de sillas con su público sentadito
escuchando a la cantaora Sara Flores. De voz cálida
y con textura flamenca, hizo un repertorio de versiones
de temas de cantaores como las sevillanas ‘A Pastora’
de Estrella
Morente, ‘Válgame dios’ de Niña
Pastori, ‘Nuestros sueños’ de Camarón
y ‘Enamórame’ de La Tana, entre otros.
Legítima opción la suya, aunque inusual
en el flamenco, una música en la que normalmente
se versiona lo antiguo, lo ya considerado patrimonio popular.
Otra voz, otra opción en el horizonte flamenco,
que aquí en Barcelona es aún más
ancho, más libre de prejuicios, más travieso.
Además, la ciudad, ya de por sí fascinante,
en esta época del año es toda una delicia.
Vamos, que te puedes ir de la playa a escuchar cante flamenco,
pasando por la nueva exposición del MACBA. Para
no perdérselo.

Sara Flores (Foto Daniel Muñoz)