FESTIVAL FLAMENCO CIUTAT
VELLA 2008
JOSÉ ANTONIO RODRÍGUEZ • EL PELE •
CARMEN CORTÉS
Cante a cañonazos
Silvia Calado. Barcelona, 22 de mayo de 2008
Hall, 20 horas. José
Antonio Rodríguez (guitarra) con Francisco
Javier Gallardo (segunda guitarra) y Agustín Diassera
(percusión). Pati de les Dones, 22 horas. El
Pele (cante) con Manuel Silveria (guitarra).
Carmen Cortés (baile) con Jesús
de Rosario (guitarra), Miguel de la Tolea (cante), Jonatan
Fernández (cante), Rafael Serrano (cajón)
y Mariano Díaz (piano). Hall, 24 horas. Papawa
(rumba catalana). Centro de Cultura Contemporánea.
Barcelona, 22 de mayo de 2008

El Pele (Foto Daniel
Muñoz)
El cielo estuvo todo el día amenazante
pero, finalmente, la lluvia dio tregua. Quedó una
noche más fresquita de lo habitual para el mes
de mayo pero, como dijo El
Pele refiriéndose al público que llenaba
tres cuartos de aforo, “creo que ustedes estáis
más calentitos que la noche”. Y como para
no estarlo, teniendo ante sí a un cantaor que dispara
el cante a cañonazos. El cordobés, perfectamente
pertrechado al toque por Manuel Silveria, ofreció
un soberbio recital, pleno de fuerza, de sabores intensos,
de expresividad. Ya entró peleando. Tributo a Manolo
Caracol. De pie, asido a una silla, gritando “pena”
con aire de zambra. Tomó asiento para la soleá,
que arrancó fundiendo en uno, dos versos. El primer
quejío hizo temer por el muro de cristal que cubre
uno de los laterales del bello Pati de les Dones. Y, al
hilo, su gestualidad. Expresionismo puro. El ‘pathos’.
Nadie sabe por dónde va a tirar en el siguiente
tercio.
José Antonio
Rodríguez
(Foto Daniel Muñoz) |
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A los “buenos aficionados”
destinó la seguiriya... “y luego ya haré
cositas menos duras”. Oda al cante ‘heavy’.
Silveria marcándole el camino. El Pele quejándose
con maestría, ora rompiendo, ora midiendo. Y a
Triana asoma. Lances creativos para la malagueña,
buscándose los tonos bajos. “Siquiera por
compasión”. Y le piden tangos y tangos da.
En pie canta a tope el ‘Vengo del moro’, que
pone las pilas a la alucinada audiencia. Un par de fandangos
toreando al micro y faena resuelta por la puerta grande.
Y le piden bis y bulerías da. Que si el “llueve
llueve” de Salmarina, que si el cuplé de
María de las Mercedes, que si la encantadora chulería
dedicada a la borrasca: “Mira si soy canastero,
que cuando paso por un charco, me agacho y me mojo el
pelo”. Chapeau, Pele!
Pero menos mal que el concierto anterior,
el de José
Antonio Rodríguez en el Hall, fue un caramelo
balsámico, de esos de miel y limón. Y muchos
no tuvieron que afrontar en frío los ‘disparos’
del cantaor. El guitarrista cordobés recorrió
la última escala de su obra, ‘Córdoba...
en el tiempo’, un disco en el que recuerda de dónde
viene, pero definiendo los caminos propios de ahora y
de más adelante. Escoltado por segunda guitarra
y percusión, como la tarde previa Cañizares,
dejó hacer a su guitarra, sin escatimar en desarrollo,
pero siempre volviendo a la bella concreción que
hace de médula en cada una de sus composiciones.
El suyo es un sonido panorámico, paisajístico,
de lo más flamenco a primera escucha, pero siempre
salpicado de otros modos más universales. Y de
ello es pura muestra el ‘Manhattan de la Frontera’,
una de las piezas fundamentales del patrimonio musical
flamenco. Pildorazo de buena energía para el siguiente
concierto… o para irse a gozar de los encantos nocturnos
de Barcelona.
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Carmen Cortés
(Foto Daniel Muñoz) |
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Quien se quedó en el recinto del
Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, que
por estas fechas propone exposiciones como ‘Magnum.
10 secuencias’ y ya prepara el festival de música
experimental Sónar 2008, pudo primero dejarse devorar
por El Pele. Y luego, contemplar la danza de Carmen
Cortés. No correspondió lo que mostró
sobre el escenario con lo anunciado, el espectáculo
inspirado en la poesía de José Bergamín
‘Demonios o buscando el duende’, sino que
la propuesta se quedó en recital estándar
de tres bailes con los correspondientes instrumentales
intermedios, más un jaleado fin de fiesta por bulerías.
Aunque el piano de Mariano Díaz, sobre todo en
la primera pieza, aportó un toque diferente.
Ahí la bailaora no puso un pie
sobre la tabla, tan sólo la paseó brindando
estampas y formas pausadas. Ya en la seguiriya y en la
soleá, poniendo en práctica la escuela madrileña,
combinó la contención con el arrebato, el
braceo parado con las centelleantes escobillas a melena
suelta. La audiencia transformaba todo lo que recibía
en un calorcito que de algún modo había
que aprovechar. Y qué mejor que rumbeando en el
Hall al ritmo de Papawa, uno de los pocos grupos activos
de rumba catalana tradicional (que la cosa tiene ya medio
siglo, eh). Tres guitarras, bongos, una mesa -con funciones
de cajón- y el arrebatador carisma de Peret Reyes
se sobraron para poner a bailar a todo el que asomó
por el sótano. Atención que sacan disco:
‘Tiene la llave’. ¡Y aaaachilifunk!
Ciutat Vella 2008. Galería
de fotos (2), por Daniel Muñoz
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| El Pele
(Foto Daniel Muñoz) |
Carmen
Cortés
(Foto Daniel Muñoz) |
Papawa
(Foto Daniel Muñoz) |
José
Antonio Rodríguez
(Foto Daniel Muñoz) |
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| José
Antonio Rodríguez
(Foto Daniel Muñoz) |
Papawa
(Foto Daniel Muñoz) |
El Pele
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Carmen
Cortés
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