ESPECIAL. FESTIVALES FLAMENCOS
DE VERANO
El cante, la noche y el pueblo
S.C., julio de 2007
Aunque después de medio
siglo de historia aún los medios de comunicación
generalistas españoles omitan el fenómeno
al informar sobre la temporada musical veraniega, lo cierto
es que los festivales flamencos han de ser debidamente
subrayados en el panorama cultural. Según datos
del último Anuario SGAE, en 2005 asistieron más
de dos millones de espectadores a estas citas, las segundas
por género después del pop rock. Tradicionales
como el Potaje de Utrera, La Caracolá de Lebrija,
el Festival del Cante de las Minas, Torre del Cante de
Alhaurín o la Fiesta de la Bulería; nuevos
como Flamenco Pa’Tos de Madrid, De Cajón!
de Barcelona o El Quitasueños de Huelva; ciclos
integrados en programaciones de otros géneros como
el Festival Grec o el Festival de Música y Danza
de Granada; foráneos como el Festival de Mont de
Marsan en Francia o el Festival de Alburquerque en Estados
Unidos; y macrofestivales como Bienal de Sevilla o Málaga
en Flamenco, llenan la agenda estival de cante, toque
y baile.
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Cartel del Festival
de Cante Jondo Antonio Mairena 2005 |
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Medio siglo de historia. Los festivales
flamencos nacieron en la década de los cincuenta
al rebufo del movimiento de revalorización que
legó concursos, cátedras, peñas y
antologías. Organizados por ayuntamientos, asociaciones
de aficionados y hasta hermandades religiosas, inicialmente
en verano, en espacios al aire libre, con entrada gratuita
y muchos con concurso adosado, supusieron “un acercamiento
del flamenco a grandes públicos”, según
reza en la definición del Diccionario Enciclopédico
Ilustrado del Flamenco. Y muestra de ello es que, actualmente,
según el Anuario 2005 de SGAE, suman 2.055.098
espectadores, lo que representa el 8,8% del total de los
festivales de música celebrados anualmente en España.
Y eso se traduce en que el flamenco ocupa el segundo puesto
en audiencia después del pop-rock. Eso sí,
a gran distancia, pues el ‘vecino’ ocupa el
46,3% del total.
EVOLUCIÓN DEL NÚMERO DE ESPECTADORES DE
LOS FESTIVALES FLAMENCOS
| AÑO |
ESPECTADORES |
% TOTAL |
| 2005 |
2.055.098 |
8,8 |
| 2004 |
1.879.002 |
8,4 |
| 2003 |
1.677.889 |
7,6 |
| 2002 |
1.867.972 |
8,0 |
| 2001 |
1.322.427 |
6,0 |
Fuente: Anuario 2005 SGAE

Álbum de fotos
del Potaje de Utrera
Los orígenes del fenómeno
tienen un claro porqué. Según explica José
Manuel Gamboa en ‘Una
historia del flamenco’, “las buenas intenciones
que guiaron a los ideólogos de los tablaos en su
pretensión de poner al alcance de todos el flamenco
auténtico no satisfizo a los aficionados más
tradicionales. Estos andaban buscando otra cosa, el cante
puro y duro, y los festivales se la dieron”. Y,
para ilustrarlo debidamente, rescata unas declaraciones
del principal promotor de aquellos primeros festivales:
“En el programa televisivo ‘Rito
y geografía del cante’ dilucidaba Pulpón,
el que fuera representante flamenco por antonomasia, dueño
y señor de los carteles festivaleros, sobre el
motivo que hizo prosperar los festivales andaluces veraniegos:
Seguramente fue por el decaimiento
que tenían los espectáculos folclóricos,
que había hace unos años tan en uso. Y también
porque el cante, que iba abriéndose paso entre
la afición, volvía a tomar el auge que había
tenido hace tantos años en aquellos café-cantante.
Se organizan de acuerdo con las comisiones de festejos
que se asesoran de los aficionados de cada lugar donde
se da el festival. Ellos le proponen a la comisión
unos nombres que ellos consideran idóneos para
el festival de su pueblo, y, de acuerdo con esto, pues
se hace el cartel. Generalmente se apoyan en unas figuras
y, después, meten algunos cantaores que interesan
en la localidad, y algún número de baile”.
El caso es que el flamenco volvió
entonces al pueblo en puntos de la geografía andaluza
como la localidad sevillana de Utrera, donde El Potaje,
decano de los festivales, tiene ya 50 años de vida.
En 1962 se celebró la primera edición del
Festival de Cante Jondo Antonio Mairena, La Caracolá
de Lebrija va ya por su cartel número 42, uno más
que el Gazpacho de Morón. Cuatro décadas
tiene ya a las espaldas la Fiesta de la Bulería
de Jerez, al igual que el Festival de la Mistela de la
localidad sevillana de Los Palacios, treinta y cuatro
años lleva en marcha el Festival Torre del Cante
de la localidad malagueña de Alhaurín de
la Torre, treinta el de Castilblanco de los Arroyos, un
cuarto de siglo el Festival Juan Talega de Dos Hermanas...
Y así por toda la geografía andaluza, donde
se contabilizan más de doscientas citas a lo largo
de la temporada estival. Claro que estando en año
impar hay que sumar, ya en septiembre, el macrofestival
Málaga
en Flamenco 2007. Y en año par a su referente,
la Bienal de Sevilla, que por su magnitud casi merece
reportaje aparte.

Aurora Vargas y Diego Amaya
en el Festival de la Mistela 2006
(Foto Festival de la Mistela)
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