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XXXVII FIESTA DE
LA BULERÍA DE JEREZ 2004
Capullo de Jerez, un
fenómeno de masas
Carlos Sánchez. Jerez, 11 de septiembre
de 2004
Más de ocho mil personas se dieron cita en
la plaza de toros de Jerez de la Frontera para asistir a la
trigésimo séptima Fiesta de la Bulería.
Una edición -dedicada a Francisca Méndez Garrido
‘Paquera de Jerez’- en la que hubo un poco de
todo. Sota, caballo y rey. Capullo de Jerez y Joaquín
Grilo fueron los grandes triunfadores de la noche. Luis el
Zambo dejó muy buen sabor de boca, Vicente Soto ‘Sordera’
estuvo en su línea y El Torta no terminó de
encontrarse.
Jerez por bulerías. Así arrancaba la presente
edición, con un cuadro formado por los jóvenes
valores de la cantera jerezana. Jesús Méndez,
Sara Salado, El Torrán, Sandra Rincón, Paco
Peña ‘Gasolina hijo’, Eva de Rubichi y
Rocío Fernández fueron los encargados de animar
la fiesta. Las sonantas de Pedro Pimentel y Manuel Jero completaban
el novel cuadro. Llega el turno de Luis el Zambo. La voz negra,
impregnada de gitanería, del cantaor santiaguero, marcó
las raíces y la esencia de lo que se entiende por cante
flamenco. Antonio Jero lo escoltó a la guitarra. Una
voz personal con un excelente dominio del compás fueron
elementos suficientes para dar crédito a su actuación.
Taranta, malagueña, soleá abrochada con bulería
por soleá, seguiriya, fandangos y bulerías conformaron
su repertorio. El Zambo respetó la raíz del
cante. Quiso dejar claro que la bulería corta de Santiago
no tiene rival, máxime en estos tiempos donde los cuplés
invaden cada vez más la idiosincrasia de este cante.
Joaquín Grilo
(Foto: Carlos Sánchez) |
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Luis de Pacote lo presenta. Con sólo pronunciar su
nombre, el público enloquece. El coso taurino estalla.
Es un fenómeno de masas... y no sólo en esta
plaza. El cantaor del momento es Miguel Flores ‘Capullo
de Jerez’. Abre con su repertorio tradicional. Soleá
por bulería. Cambia de tercio. “Que no me gusta
el pan, que no me gusta el queso, lo que más me gusta
son tus besos”. Por rumbas. El trovador de la Asunción
reivindica con sus letras populistas. “Tantos majaretas
y tantos criticones”. Canción de protesta. La
bajañí de Antonio Jero lo acompaña. Tequila
y Jesús Flores a los coros y palmas. Rubichi al cajón.
La remató con unas letras dedicadas al atentado de
Madrid del 11 de marzo, que hace poco estrenó en los
Jardines de Sabatini de la capital. “Tenemos que unirnos
y luchar por la paz”. El público jerezano se
rinde ante él. Capullo transmite, llega. Por bulerías.
La plaza de toros revienta. Rumba. “La vida es una rutina”.
El público en pie.
Baile, forma y movimiento
Tras el descanso llega el turno del baile. Joaquín
Grilo. Ese bailaor jerezano que tanto añora su tierra
fue el otro gran triunfador de la noche. Venía con
ganas y lo demostró. Su baile encandila, su zapateado
impresiona, su planta abruma. Para la ocasión contó
con toda su compañía. El artista jerezano mostró
a Jerez un fragmento de su nuevo espectáculo ‘Forma
y movimiento’. Principia con un zapateado por tangos.
Toda la compañía le rodea. El jerezano se queda
en el sitio. En la seguiriya va desplegando un amplio abanico
de recursos. Administra su baile. Lo reparte a lo largo y
ancho del proscenio. Gira y gira. El Pulga y Carmen Grilo
le dan un descanso al bailaor. Por tangos. El bailaor regresa.
La soleá lo sumerge en un mundo inmortal plagado de
sensaciones. Está entregado a su baile. Su cuerpo le
pide más y más. Estado de trance. Su arte lo
invade. El violín de Lefévre acentúa
el instante. La bulería le llama. Está en su
tierra. Lo da todo. Va por ti, Paquera.
El cante regresa con Vicente Soto ‘Sordera’.
El artista santiaguero tiró de un repertorio acompasado
acorde con la filosofía del evento. Diego del Morao
le marca los acordes. Alegrías, soleá por bulería,
seguiriya –un tanto indigestas a las tres de la madrugada-,
tangos y cuplé por bulerías. La noche llegaba
su fin. Era el turno de la bohemia personificada de La Plazuela,
el momento de Juan Moneo Lara ‘El Torta’. La gente
coreaba su nombre. Pero Juan no tuvo su noche. La presión
pudo con él. Venía de triunfar -junto con Diego
del Morao- días atrás en la Bienal de Sevilla.
El genio de La Plazuela no se encontró. Taranto y cartagenera.
Se sigue buscando en la malagueña. Tras la seriedad
cambia a la fiesta. Por tangos. Se acuerda de Luis de la Pica.
Estrena tangos del nuevo disco que está grabando. Es
la hora de la bulería. Su arte se asemeja al del torero
Rafael de Paula. Es capaz de lo mejor y lo peor. Le dedica
unas letras al diestro jerezano. Cierra la actuación
con la bulería de la droga. Otra vez será. La
trigésimo séptima edición llegó
a su fin con el obligado fin de fiesta en el que participaron
todos y cada uno de los actuantes. A por la trigésimo
octava.
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