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38º FIESTA
DE LA BULERÍA DE JEREZ 2005
Público de ‘burlería’
Carlos Sánchez. Jerez, 10 de septiembre
de 2005
38ª Fiesta de la Bulería. Capullo
de Jerez. El Torta. Montse Cortés. Diego Carrasco.
Domingo Ortega. La Reina Gitana. Plaza de Toros. Jerez de
la Frontera (Cádiz, España), 10 de septiembre
de 2005
Trigésimo quinta edición de la Fiesta de la
Bulería. Un año más, miles de personas
se agolparon en la plaza de toros de Jerez para asistir a
este macro evento flamenco que abre las Fiestas de Otoño
de la ciudad. Un ambiente festivo. Un cartel atractivo, con
la presencia de dos grandes filones del cante, Juan Moneo
‘El Torta’ y Miguel Flores ‘Capullo de Jerez’,
y de un hijo pródigo, el bailaor Domingo Ortega. El
lleno estaba asegurado. Pero la edición que homenajeaba
a Lola Flores estuvo desigual. El Torta decepcionó
y Capullo se consagró como el rey de la ‘Fiesta’.
El Torta (Foto: Carlos Sánchez) |
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Diez de la noche. Jerez huele a vino joven, a vino fresco.
Es época de la vendimia. La noche anterior se llevó
a cabo la tradicional ‘pisa de la uva’. Aldabonazo
de las ‘Fiestas de Otoño’. El pueblo es
recibido por bulerías. El público va tomando
posiciones al marchamo de la tierra. Esto es una fiesta, así
lo entiende la mayoría. La gente viene a pasarlo bien
y poco más. Esta es la concepción que hoy día
se tiene de esta tradicional cita con el flamenco. No hay
que burlarse del arte. Felipa la del Moreno abre la terna
festera. Le siguen Joaquín el Zambo, Ángel Vargas,
Barullo, Luis Moneo y Anabel Rosado, entre otros. De Santiago
a la Plazuela. Mezcolanza de intérpretes al son de
las guitarras de Fernando Moreno y Antonio Jero, con soniquete
santiaguero. Parte de la ‘Royal Filarmoney de Santiago’
-Chícharo y Gregorio-, junto con los hermanos Cantarote
y Curro de la Joaquina. Aquí sí hay compás.
El cuadro se presenta por fiesta, abanderando la bulería.
Turno del piano. Rosario Lazo Montoya ‘La Reina Gitana’
volvió su teclado más flamenco que nunca. Entregada
desde el primer momento, ofreció un espectáculo
compensado con el cante y el baile. Para dotarlo de más
musicalidad, incorporó el violín y la flauta
travesera. La artista jerezana quiso rendir su propio homenaje
a Lola Flores. El público supo recompensarla. La noche
se volvía fría. Como dice esa bulería
de El Torta: “El frío los huesecitos me calaba…”.
Pero el público iba bien preparado para mitigar las
bajas temperaturas. Nada mejor que unos caldos jerezanos o
unas bebidas espirituosas para combatir el incómodo
relente.
Salimos de la tierra del vino con la presencia de Montse
Cortés. La artista catalana debutó en Jerez.
Torear en grandes plazas siempre es complicado. Pero su recital
fue de menos a más. Estuvo bien escoltada por la guitarra
de Daniel Méndez. Tonás, taranto y soleá,
para rematar con el tango-rumba ‘La rosa blanca’,
título de su último trabajo discográfico.
Pinceladas camaroneras para el deleite del respetable.
Más de veinte minutos de descanso. Tiempo suficiente
para preparar el escenario para el baile. Domingo
Ortega volvió a su tierra. El hijo pródigo
regresa. Una apuesta acertada. Vino con ganas y se notó.
Abrió por alegrías con un baile plagado de personalidad.
Escrutando y matizando cada uno de sus movimientos. De remates
inesperados. Con solvencia. De tintes contemporáneos.
El bailaor jerezano se divirtió en el escenario. Completó
por soleá.
El público estaba expectante. Es el momento de El
Torta. El morbo y los corrillos se acrecientan. Nadie
sabe lo que hará. Ni él mismo, encerrado en
su propio mundo. Pincipió por soleá. Pero llegó
rozado, casi sin voz. Luchó en cada tercio. Se retorcía
con cada palabra. Inquieto y ensimismado. Agarró la
seguiriya como pudo. Hizo lo mismo por tangos y bulerías.
Decepcionó y cedió su reinado al gran triunfador
de la noche, Capullo de Jerez. El coso taurino enloqueció
con sólo escuchar su nombre. El público coreaba
su nombre cual estrella de rock. Aquí estaba el Mick
Jagger del flamenco. Con el repertorio de siempre. Pero eso
daba igual. “Cuando echo mano a cantar, yo pongo mis
ilusiones”. Puso la plaza de toros boca abajo.
Esto es una fiesta, sobre todo, en la grada y los tendidos.
Y así recibieron los que aguantaron el relente a Diego
Carrasco, el gurú del compás regresó
a la Fiesta de la Bulería después de más
de treinta años de ausencia. Y lo hizo a su forma y
con su tropa. “El viejo mundo y el nuevo mundo…
José Monge Cruz, ¡presente!”. Inicio con
una bulería dedicada a ‘Camarón de la
Isla’ para, posteriormente, meter ‘Vida y gloria
del gitano’ por bulerías, homenajear a La Faraona
y apostillar con ‘Yo te quería María’
de su último disco ‘Mi ADN flamenco’, por
cierto, nominado a los Grammy Latino. La trigésimo
octava edición se cerró con un fin de fiesta
que dejó la estampa de Capullo bailando con el cante
de El Torta.
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