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Especial. G-5: Kiko Veneno, Tomasito, Los Delinqüentes
y Muchachito
G-5 lanza ‘Tucaratupapi’...
desde un sofá
S.C. Madrid, noviembre de 2006
20 de noviembre de 2006. G-5 echa a andar. Kiko Veneno,
Tomasito,
Los Delinqüentes y Muchachito Bombo Infierno ocupan un
sofá en el escenario de la legendaria sala Galileo-Galilei
de Madrid. Y se arrancan a tocar, cantar y bailar las canciones
del disco. En vez de público, hay prensa, pero ni parecen
periodistas quienes ocupan la sala, ni se puede sospechar
que fuera es aún mediodía. ‘G-5’,
‘Money, money’, ‘El vino y el pescao’,
‘Pitágoras’... van encadenándose
entre bromas y peregrinas respuestas a peregrinas preguntas
de los reporteros (y algún espontáneo) más
atrevidos.

G-5 en la presentación
de 'Tucaratupapi'
(Foto: Daniel Muñoz)
La media hora larga de recital basta para dejar entrever
que ‘Tucaratupapi’ es un disco que, como sus propios
componentes, podría indefinirse como callejero, venenoso,
algo gamberro y un poco flamenco. Y ese poco se reparte entre
la actitud, el uso de ritmos como el de la bulería
y la rumba, y en Tomasito. A él apuntan los mástiles
de las cuatro guitarras repantigadas en el tresillo, a él
que cabalga sobre un cajón, canturreando las chisposas
letras que entre todos han compuesto, saltando de repente
a taconear de veras sobre una tablita portátil con
sus zapatos de vestir.
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Kiko Veneno y Tomasito
(Foto: Daniel Muñoz) |
Todo se sucede repentina y rápidamente, pues, como
dice Kiko
Veneno, “tenemos instinto de brevedad”. El
pasado marzo surgió la idea, en junio se juntaron en
Jerez para componer y grabar, y ya tienen álbum a la
venta y actuaciones a la vista. Salvo Muchachito Bombo Infierno,
los demás se van hoy mismo rumbo a México a
enseñar cómo el flamenco es capaz de tomar mil
y una formas en la Feria del Libro de Guadalajara. La de G-5
deriva de la onda de Veneno, de Pata Negra, de Diego Carrasco...
Y se basa, según la respuesta más fiable de
todas las emitidas en la surrealista rueda de prensa, “en
la voluntad de hacer cosas que tiene la gente joven y las
ganas de renovar el glorioso repertorio de la música
española”. Kiko Veneno, “¿el maestro?”,
dixit.
Ah. Si a alguien le queda la duda, ‘Tucaratupapi’
no significa nada. ¿O sí? Bueno, según
Tomasito, nació como una percusión para cantar,
pero mirándolo bien, quiere decir que “tienes
toda la cara de tu padre”. Es decir, “un cachondeo”,
algo que con G-5 está asegurado. Música y diversión.
Pase, vea y envenénese.
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