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La elaboración
El proceso de elaboración artesanal del zapato Gallardo mantiene las
mismas fases que se seguían en los talleres de hace unos cien o doscientos
años. Aunque en estos tiempos se aplican técnicas muy mecanizadas
para la fabricación de zapatos, en Gallardo se sigue respetando la tradición
artesanal que cuando se inició hace ya más de medio siglo.
Una vez que el cliente elige el modelo que desea, se le toman las medidas (largo,
ancho y empeine), proceso que en Flamenco-world.com realiza el propio cliente,
siguiendo sencillas indicaciones. A partir de aquí, comienza el proceso
de elaboración. En primer lugar, se adapta la plantilla a la horma del
modelo elegido para después pasar al proceso en el que se corta sobre la
piel en diferentes partes (tacón, collarín...). A continuación,
se pasa al proceso de aparado, que consiste en unir todas las partes de la piel
cortada, para lo que la aparadora se sirve de una máquina. Además,
se encarga de colocar los diferentes accesorios (elásticos, hebillas...).
Pulsa en las imágenes para verlas a mayor tamaño:

Corte de la piel
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Un artesano coloca los clavos
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Hormas de Gallardo
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Después se pasa a la cadena de montaje. Sobre la horma, el zapatero
estira la piel y la ajusta con clavos para, posteriormente, llevar a cabo la colocación
de los clavos uno a uno. Después, el zapato se centra para que quede derecho
y se mantiene así unas 48 horas. En la siguiente fase, el zapato se saca
de la horma y se colocan las diferentes partes: contrafuerte, tacón y los
clavos en punta y tacón. A continuación, pasa a la fase de terminación,
en la que los terminadores colocan las plantillas de dentro y los filis. El último
paso es el del respaldado final, donde se embellece el zapato. Y se trata de una
auténtica labor en equipo, donde cada uno de los zapatos es tratado como
una verdadera obra de arte, totalmente personalizada y atendiendo a lo que el
cliente desea. De hecho, cada uno de los zapatos se marca desde el principio con
el nombre del cliente y con un identificativo del zapatero que lo ha elaborado.
Tras este arduo proceso de fabricación, el resultado es un zapato reforzado,
"de gran resistencia y dureza, que se distingue por llevar clavos tanto en
el tacón como en la puntera con la finalidad de conseguir sonido flamenco".
Evidentemente, no se trata de un zapato destinado al uso diario, "aunque
nos han llegado clientes que nos han pedido zapatos para el uso diario pero con
nuestro modelo". De manera también más puntual, Gallardo ha
confeccionado zapatos para otros géneros de baile. De hecho, fue la empresa
encargada del calzado en el musical 'La Bella y la Bestia'.
Este es el proceso que está tras cada par de zapatos profesionales de
Gallardo, que también confecciona una gama semiprofesional, los conocidos
como 'serie A'. La diferencia entre ambos tipos es que en éstos sólo
una parte de ellos está cosida y el resto pegada, mientras que el profesional
es totalmente cosido. Como explica Zapardiel, "evidentemente, estos últimos
exigen una mayor dedicación". Y también el diseño es
más exclusivo. Para cada temporada, la marca lanza nuevos modelos de zapatos,
con distintos calados y adornos. Pero lo que no cambia nunca es la horma, principal
característica de los zapatos de esta firma. Actualmente, "contamos
con veinte modelos diferentes pero fabricados sobre la misma horma".
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Lija del borde del zapato
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Montaje del zapato
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Un artesano de Gallardo fija una 'plantilla
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Actualmente, Gallardo Dance tiene una producción anual que supera los
cinco mil pares de zapatos, de los cuales Flamenco-world.com -punto de venta exclusivo
en Internet- distribuye internacionalmente más de un cuarto. Entre un canal
y otro, la mitad de los pares de zapatos se destinan a la exportación.
Japón es el principal país donde la firma envía sus zapatos,
aunque en otros mercados como Estados Unidos, Canadá y Australia la firma
ya ha conseguido asentarse. Una distinguida clientela avala cada una de estas
pequeñas obras de arte. Aunque la lista es larga, entre los usuarios estrella
de Gallardo puede destacarse, entre muchos otros, a las compañías
de Sara Baras, Antonio Márquez, Antonio Canales, Eva Yerbabuena y el Ballet
Nacional de España.
A por jóvenes artesanos
El progreso ha ido, poco a poco, arrinconando al mundo del calzado. De hecho,
según comenta la portavoz de la firma, dado que uno de los objetivos de
Gallardo es conseguir mantener la artesanía, "es imprescindible lograr
que los jóvenes se interesen por este oficio e incorporarlos a este mundo,
sobre todo porque la mayoría de los artesanos son ya mayores". En
su opinión, si no se lograra un relevo generacional, este oficio podría
desaparecer en quince o veinte años. De todos modos, Gallardo ya cuenta
con dos jóvenes aprendices en su taller, entre las personas que conforman
la plantilla: zapateros, cortadores, terminadores, patronistas, etc...
Por este motivo, las perspectivas de futuro de la empresa no tienen marcado
otro reto que el de mantener la artesanía que, desde sus inicios, tomó
como estandarte. En este sentido, no tienen perspectivas de ampliar la producción:
"Si queremos mantener el trabajo artesanal en nuestro taller debemos seguir
fabricando en pequeñas cantidades, con el fin de respetar el trabajo hecho
a mano". La proporción es la siguiente. Cada zapatero elabora diariamente
una media de siete zapatos semiprofesionales y cinco profesionales. "Estos
datos evidencian el tiempo que es necesario invertir para su elaboración",
entre veinte y treinta días de arte... artesano.

Zapato aparado
revista@flamenco-world.com
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