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Espacios
Los ámbitos de celebración en los cursos sanluqueños
varían de velada en velada, con apetitosas sorpresas
cada temporada. Visitamos en esta ocasión con moderada
nocturnidad -que la flor de la noche es pa quien la merece,
aunque estén todos invitados- el magnífico
local que posee hoy la Peña Puerto Lucero, antaño
bodegón El Mirabrás. Allí, tras una actuación
de los guitarristas más destacados entre el alumnado,
Marisé se dijo ‘El burrito’ por tanguillos
infantiles y el tocaor Antonio
Carrión, a gustito entre amigos, puso la voz en
el cielo de la soleá. Tanto gustó el rincón
que se resolvió plantear una nueva jornada en el mismo.
Estuvimos también en las magníficas instalaciones
del Hotel Posada de Palacio, que albergaron otra sesión,
con el cante de Carina, prima Cepillo, y la guitarra de Víctor
Torres, presentado por el amigo flamencólogo y locutor
jerezano José María Castaño.
Una noche grande se reserva siempre para visitar las incomparables
Bodegas Barbadillo, un verdadero monumento para la vista,
gloria para el olfato y el paladar. Como los propietarios
tienen la gentileza de obsequiar a los visitantes con cositas
que echarse a la boca y manzanilla de la tierra, miel sobre
hojuelas. Allí, en un gran salón con aire acondicionado
que ofrece una vistas fantásticas de la localidad,
Gerardo Núñez en formación de trío,
con Cepillo
a la percusión y Pablo
Martín al contrabajo, a lo largo de una hora brindó
un rotundo concierto basado en el repertorio de su despampanante
disco ‘Andando
el tiempo’, que ha publicado hace poco el sello
ACT.
Gerardo se salió por todas partes sin que le anduvieron
muy a la zaga sus compañeros. Pusieron en pie varias
veces al equipo estudiantil, que les despidió igualmente
con una ovación de gala. Tino Vandersman ofreció
también una pincelada de su álbum ‘Desatino
flamenco’, que a punto estaba de salir al mercado. Cerró
la noche el cante entregado de Rafael
de Utrera, con lujoso acompañamiento a la sonanta
de Bolita de Jerez.
La noche postrera del curso actuaron los más destacados
alumnos de Carmen, ofreciendo un brillante solo de guitarra
el norteamericano Richard Marlow. También hubo ocasión
para que el músico catalán Francisco García
hiciera un dúo de bajo eléctrico con Gerardo
Núñez en clave de bulería por soleá
espoleada por las palmas de Cepillo y Javier Patino. Se dejó
un turno para los cajoneros, excelentemente adiestrados por
Ángel Sánchez, Cepillo, que pasaron de la bulería
a los tangos como si cualquier cosa y se adornaron en los
contratiempos. Con sus apuntes en mano por soleá de
Alcalá, en todas sus variantes, y cantiñas con
giros que entrañan verdadera dificultad, cantaron a
coro, incluida ¡La Paquera de Alemania!, los discípulos
de Rafael de Utrera. Increíble pero extraordinario,
que viene a ser lo mismo. Alumnos hay que abarcan diversas
disciplinas, y aprietan. Hay cajoner@s, cantaores y cantaoras,
bailaores y bailaoras, guitarristas de ambos sexos... Y Kyoko,
entre baile y baile, inmortalizando momentos con la cámara.
Ya metidos en cop(l)as de madrugada, un guitarrista holandés
-Peter van Bulck- improvisaría con nosotros a lo festero,
y sabiendo lo que decía, letrillas de gracia en andaluz.
Que el flamenco es universal se demuestra sólo así.
Gerardo tiene prevista una tercera entrega de la serie ‘La
nueva escuela de guitarra flamenca’, a base de intérpretes
internacionales, que los hay y muy buenos.

Los maestros de guitarra y Rafael
de Utrera al cante
No podemos olvidarnos en este momento de nuestro particular
“Rancapino”, Cristóbal Contreras, verdadero
memorión de lo jondo, que se lo sabe todo: de Mairena,
de Caracol, de Pastora, de Tomás y el que se le ponga
por delante. Y le suena. Como le suena a Carmen Cortés
la guitarra. Basta que le pongas las posiciones y ella toca
con soltura a pleno compás. Lo pudimos comprobar.
En todo momento Manuel Macías, de Turismo Andaluz,
hizo las veces de políglota anfitrión, traduciendo
lo que dijeron y dijimos con exactitud y fluidez, que Manuel
es hombre cabal. El galimatías idiomático se
lo pueden figurar cuando sepan que los flamencos aprendices
vienen de Turquía, Irán, Israel, Francia, Alemania,
Holanda, Bélgica, Inglaterra, Finlandia, EEUU, Canadá,
Japón, Italia, Rusia...
La estancia en los pintorescos hoteles que acogen a esta
Babilonia que canta, toca y taconea en un mismo idioma, es
otra experiencia para el visitante. Los ensayos están
permitidos en horas pertinentes y lo mismo puedes escuchar
una falseta de Gerardo a través de un balcón,
una escobilla de Carmen en el techo de tu habitación,
el sonido de un quejío solearero con acento ruso o
vaya a usted saber.
El primero de los encuentros acontece en el domicilio de
Carmen y Gerardo, donde cada profesor da las instrucciones
sobre su curso ante un grupo que ya se ha desfogado en bulerías
y pletórico sigue impaciente por mostrar más
habilidades. También allí mismo se pone fin
al ciclo, dando cuenta el personal, molto cansati, derrengatti
der to, de una suculenta paella, desterrando la idea
de ponerse a flamenquear en ese momento.
Las lecciones de guitarra, cante y percusión, se realizaron
en el fresco Auditorio de la Merced, mientras que las de danza
se impartieron en el Patio de la Victoria, incluida la destinada
a los guitarristas para que aprendan a defenderse con una
‘vueltecita’ por bulerías apañada.
Carmen Cortés, infatigable e infalible, amén
de bailaora magistral donde las haya, desde su incapacidad
para el desánimo y su total entrega a los alumnos no
deja que nadie salga defraudado ¡Aquí baila hasta
el apuntador!
Estos cursos son posibles únicamente por la contribución
de los alumnos. Todo parte de la iniciativa privada, de Gerardo
y Carmen, que no cuentan para ponerlos en marcha con ningún
otro tipo de ayudas económicas. Eso sí, el pueblo
pone el sol para el bronceado gratuito. Y luego está
el supremo capítulo gastronómico. ¡Ay,
esos mediodías en casa Balbino, en la plaza del Cabildo,
dubitando ante una morrocotuda pizarra de tapas sin parangón!
¿Tortilla de camarones o salmorejo? ¿Ortiguillas
o gazpacho? ¿Acedías o albóndigas de
marisco? ¿Pimientos rellenos o salpicón?...
¡Tortillita de camarones forever! Ahora, si te quieres
sentar en la terraza se impone el autoservicio. Y para langostinos
y demás exquisiteces, en bajoguía nos espera
casa Bigote. ¡Casi ‘na’! Luego tu heladito
en Toni. Y resta la sección de madrugada para los valientes,
con varias posibilidades de expansión utilizando tan
sólo el coche de San Fernando.
Los desmemoriados tienen a su disposición un mercadillo
‘ad hoc’. Isa, hija de Carmen y Gerardo, que también
se entregó en ayudar a los principiantes que se daban
a las sevillanas, junto a sus primas dispuso un pequeño
punto de venta en el que los interesados pudieron adquirir
la falda que les faltaba, los zapatos de baile oportunos,
camisetas, abalorios o CDs con la obra de Gerardo y Carmen.
Entre otros álbumes estaban el último de Gerardo,
la ‘Salomé’ de Carmen y Gerardo, o aquel
‘Jucal’ con un nuevo y aparente envoltorio en
‘digipack’ firmado por el sobrino Marvin Cortés,
hijo y espejo del gran Mario Cortés, ‘el Señor
de los Cajones’.
Año tras año se dejan caer por Sanlúcar,
para saludar a Gerardo y Carmen, ilustres visitantes. En la
edición 2004 tuvimos a la cantante Pasión Vega,
a los guitarristas Antonio Carrión, Juan Diego, Bolita
y Javier Patino, a la cantaora Laura Vital... Y, entre otras
eminencias, en el alumnado es posible toparse con constructores
de guitarra tan prestigiosos como Robert Ruck, Andrés
Marvi -presentes una vez más-, Valeriano Bernal, Romero...
Sabia decisión: A partir del próximo año
los cursos se harán coincidir con la semana de julio
en que caiga la fiesta del Carmen. Así que en el 2005
serán del 11 al 16. En ésta página web
tendrán disponible toda la información. Nos
vemos en Sanlúcar allá por el Carmen 2005 para
disfrutar -esa es la palabra- del XIV Curso Flamenco Gerardo
Núñez y Carmen Cortés.
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Más información:
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