ESPECIAL. ‘CONTRASTES
EN JAZZ 2’. PEPE HABICHUELA & DAVE HOLLAND
Un ‘sir’ por bulerías
S.C. Madrid, 10 de mayo de 2008
‘Contrastes en Jazz 2’.
Dave Holland: contrabajo. Pepe Habichuela:
guitarra flamenca. Josemi Carmona, Carlos Carmona: guitarras.
Bandolero, Luis Amador: cajones. Club de jazz del Colegio
Mayor San Juan Evangelista. Madrid (España), 10
de mayo de 2008. 21 horas
Pepe Habichuela &
Dave Holland
(Foto Daniel Muñoz) |
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El flamenco es una música con
suerte. Una de las grandes figuras del jazz actual, el
contrabajista Dave Holland, ha tenido la generosidad de
acercarse al género jondo. Y es que la entrega
ha corrido de su parte. Pepe
Habichuela le ha abierto la puerta y le ha dejado
hacer. Pues este no ha sido un encuentro con ‘feedback’.
Con un respeto inusitado, el contrabajista inglés
ha aprendido a ‘cantar’ por mineras, ha aportado
su sabio toque a las composiciones de ‘Yerbagüena’
y ha dado lecciones de cómo improvisar por bulerías.
Y ante gestos así, hay que quitarse el sombrero
y gritar ole... como el público del Club de Jazz
del Colegio Mayor San Juan Evangelista de Madrid hizo
merecidamente en varias ocasiones a lo largo del concierto.
También los sacó, por supuesto,
el maestro granadino con su toque, que es de siempre y
para siempre. Por granaínas y por soleá,
el guitarrista estremeció. Música que corre
clara y caudalosa, pero con la pausa justa, con el peso
idóneo. Y si hay que innovar en algún tercio,
pues se innova... que Pepe Habichuela es el precursor
de la modernidad en la saga. Consecuencia de ese echarse
‘p’alante’ suyo es, precisamente, su
hijo Josemi Carmona -ex componente de Ketama-, que colaboró
en el concierto en calidad de solista y de segunda guitarra.
Tras los solos de los maestros, se incorporó con
un tema de dulces hechuras en la onda de ‘Sumando’,
acariciado por Holland y después quebrado por un
prescindible doble solo de cajones. Por algo sería
que Pepe volvió a escena aplaudiendo a Dave.
Y entonces encendió la luz. El
contrabajista abrió. Ole grande para él.
Pepe lo siguió dictando sentencia. Cabal. Y los
dos maestros unieron saber para dar a lo jondo una jondura
especial. El fandango fue un acto de comunión,
un algo limpio y fresco. A la ovación respondió
Pepe con unas palabras de agradecimiento, que incluyeron
el tratamiento de “señor” y “caballero”
para referirse al músico Holland. Que le respondió
salpicando de buenos sonidos la intro de los ‘Tangos
del Cerro’, una pieza con dinámica y magnetismo.
Lo mismo que la bulería del álbum que el
Habichuela compartiera con la Bollywood Strings Band.
Ahí fue donde mandó el contrabajista de
jazz, confirmando que la música no entiende de
limitaciones... si el músico tiene la capacitación
adecuada. Absolutamente deslumbrante fue su solo por bulerías,
con los flamencos haciéndole compás de palmas.
La energía se contagió a toda la banda,
que cerró el tema entre los gritos y los oles de
la audiencia del (con razón) mítico ‘Johnny’.
Y es que aquí pasan cosas grandes. El bis fue ineludible:
la rumba ‘Yerbagüena’,
pero con cierto aire de jam session.

Dave Holland, Pepe Habichuela
& Josemi Carmona
(Foto Daniel Muñoz)
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