A finales del siglo XIX, todo acaba esclareciéndose.
La invención de Thomas Edison, el fonógrafo,
toca de lleno al flamenco. Con la intención
de promocionar el aparato internacionalmente, se graba
la música autóctona de muchos lugares
del mundo y, entre ellas, el flamenco. Las primeras
grabaciones fueron registradas en Cádiz y Sevilla,
en calidad y cantidad. El diario ‘El Noticiero
Sevillano’ da noticia de la primera grabación
el día 22 de noviembre de 1895. Juan Breva
fue de los primeros cantaores en dejar testimonio
de su cante en cilindros de cera. Antonio Chacón,
Cagancho, Niño de Cabra, Paca Aguilera, Revuelta,
Paco el de Montilla o El Mochuelo también grabaron
en este sistema. |