La
dominación árabe de Al-Andalus (711-1492)
enraizó en la región modos de organización
política, social y económica, ciencia,
arte, costumbres... Tras más de siete siglos
de convivencia, la música no debió ser
menos influenciada. Y así lo ilustran ejemplos
del palpable paralelismo entre modulaciones y melismas
de cantes flamencos como tonás y seguiriyas
y las llamadas a la oración musulmanas; así
como entre los ritmos de ambas orillas. |