La
interconexión entre ambos lados de la frontera
venía de antiguo pues, de facto, el cristianismo
tuvo siempre hueco en Al-Andalus. Testimonios de esta
connivencia son el zéjel y la jarcha mozárabe,
que se define, según el Diccionario de la Real
Academia Española de la Lengua, como “canción
tradicional, muchas veces en romance, con que cerraban
las moaxajas -composiciones poéticas- los poetas
andalusíes, árabes o hebreos”. |