Get the Flash Player to see this player.


CD: Fernando Terremoto
"Cosa natural"

 

Israel Galván
Biografía y comentarios de los lectores



 

NOCHES DEL ESPAÑOL 2007. ISRAEL GALVÁN, ‘LA EDAD DE ORO’

Aplauso a la fisión

Silvia Calado. Madrid, 18 de mayo de 2007

‘La edad de oro’. Israel Galván: baile, coreografía. Fernando Terremoto: cante. Alfredo Lagos: guitarra. Noches del Español 2007. Teatro Español. Madrid, 18 de mayo de 2007. 20:30 horas


Israel Galván (Foto Daniel Muñoz)

Flamenco y más flamenco. Por los cuatro costados de Madrid capital... y provincia. Mientras José Mercé cantaba en el Huerto de los Leones de Alcalá de Henares, en el Teatro Albéniz el grupo Son de la Frontera presentaba su nuevo disco ‘Cal’, Chano Lobato actuaba en Rivas y Jesús de Rosario en el Círculo de Bellas Artes, el bailaor Israel Galván hacía lo propio con ‘La edad de oro’ en el Teatro Español. Y es que en estos días coinciden en la capital española varias programaciones con el género jondo como protagonista. La elección no era fácil, pero ver lo último en baile flamenco en un teatro consagrado casi en exclusiva al drama clásico y, por tanto, ante un público no flamenco, parecía de lo más atractivo a priori. Y lo resultó a posteriori.

Transcurren unos cuantos minutos hasta que la audiencia lo capta. Y a partir de entonces, comienza la diversión. Israel Galván no hace una propuesta al uso, por ello el público necesita cierto precalentamiento. El vanguardista sevillano no busca el aplauso, no lo provoca... por lo que cada ‘ole’ que le brindan es de una apabullante verdad. Ya emocione, complazca, sorprenda o haga reír. En ‘La edad de oro’, además, sucede un descarado cuerpo a cuerpo entre el escenario y el patio de butacas. Nada intermedia, ni el argumento, ni la escenografía, ni el vestuario. Sólo el arte de los tres protagonistas en interacción.


Israel Galván (Foto Daniel Muñoz)
 
   

Aunque ese diálogo a tres bandas va muy lejos. Sin apartar la vista de los cánones, se toman la libertad de romperlos. Y esa defragmentación era hasta ahora inédita en flamenco, por lo que genera nuevas expresiones. A veces, apenas queda la esencia del ritmo en movimiento. Otras, se baila la nota que nunca se baila. Israel Galván puede ser el bicho de Kafka, un insectario entero... o todos los bailaores que hubo y que habrá.

La trilla, la soleá, la malagueña, las bulerías, los fandangos, la seguiriya, los tientos-tangos, las alegrías. Todos los estilos del cante flamenco son susceptibles de fisión. Y sin perder su jondura cuando son dichos por Fernando Terremoto, con toda la historia de su genética reconcentrada, pellizcando, emocionando... hasta dentro. Y sin renunciar al sentido, la contundencia y la sensibilidad de la guitarra de Alfredo Lagos. Y sin dejar de ser clásicos los dos en todo momento. Todo ello, en relación al baile en crudo del artista sevillano, al silencio y al espacio, resulta del todo impactante. La intensidad generada podía cortarse. Pero, sobre todo, podía y debía aplaudirse. Si el flamenco reclama ser considerado arte, ha de estar preparado para evolucionar. El público lo está.

 
 
Para pertenecer a nuestra cyberpeña flamenca mándanos
tu e-mail y te informaremos de todas la novedades:

 Home | Contacto | Publicidad | Mapa web