|
'Flamenco de Cámara', por Mayte Martín
Alguien utilizó una vez esta expresión para explicar la sensación
resultante del tratamiento que damos a nuestro flamenco, y desde entonces, no
hemos encontrado otra que defina mejor el concepto desde el que Belén y
yo creamos y ofrecemos al público nuestros espectáculos.
La nuestra fue una simbiosis espontánea, producida a partir del reconocimiento
y admiración mutuos; y eso, desde siempre, creó sobre el escenario
y transmitió al público la magia de lo surgido por destino, de lo
creado por placer y desde la sinceridad; lejos de estrategias comerciales y partiendo
de una filosofía compartida muy concreta, muy palpable y muy distinta.

Mayte Martín y Belén Maya. Festival
de Jerez 2002
(Foto: Miguel Ángel González)
Hicimos una amorosa y arriesgada apuesta por la sobriedad, por la naturalidad,
por la delicadeza y por la simplicidad de las cosas cuidadosamente elaboradas,
desde la emoción para la emoción. Y en esta apuesta hemos ganado
emoción.
Nuestra propuesta es una mezcla de tradición y renovación, como
nosotras mismas somos. La cantidad de cada uno de estos ingredientes está
meticulosamente medida para guardar la maravillosa esencia de la música
y el baile flamencos; para darles un sonido, una estética y un tratamiento
nuevos, a través de nuestra personalidad y nuestro concepto de este arte.
Sin más movimiento que el suyo, sin más voz que mi voz, sin más
músicos que los necesarios, sin elementos que escondan matices ni artificios
que disfracen el arte: FLAMENCO DE CÁMARA.
revista@flamenco-world.com
|