|
FESTIVAL DE JEREZ 2003
Rafael Amargo: Poeta en Nueva York (Teatro Villamarta)
José Zarzana (Bodega Los Apóstoles)
Polimorfismo
Silvia Calado Olivo. Jerez, 1 de marzo de 2003
Fotos: Daniel Muñoz
El baile flamenco se muestra en el festival jerezano como un ser polimórfico,
de tal modo que cabe preguntarse si el mismo nombre sirve para designar tan diferentes
realidades. Era inevitable seguir oyendo las apasionadas palabras de Matilde Coral
hablando sobre la ética de la bata de cola, mientras danzaba la compañía
de Rafael Amargo ya por la noche en el teatro...

Matilde Coral y Ángel Álvarez
La maestra sevillana acudió por la mañana a la Bodega de San
Ginés a presentar 'Tratado de la bata de cola. Matilde Coral, una vida
de arte y magisterio', el primer libro que promueve la Fundación Teatro
Villamarta. La obra busca, según el escritor de la misma, Ángel
Álvarez Caballero, "que de las personalidades del flamenco vaya quedando
testimonio serio y riguroso". Del contenido del tratado, ilustrado por Juan
Valdés y editado próximamente por Alianza, se encargó la
bailaora: "He dedicado una vida entera a un baile cuya indumentaria era la
bata de cola, pero no he inventado nada, no he sido autodidacta, sino que he copiado
de las grandes y lo he puesto en orden". Y, de hecho, el objetivo del libro
es perpetuar tales conocimientos, "para que se sepa llevar la docencia de
la bata de cola". Matilde Coral defiende que "siempre haya un sitio
para la historia", aunque se muestra respetuosa con las propuestas de cada
cual, "siempre que haya una formación". Y no escatimó
en elogios hacia Eva la Yerbabuena que minutos antes había presentado 'La
voz del silencio', montaje que esta noche representa en el Villamarta. La bailaora
granadina, que preguntó a la maestra cómo compatibilizar el arte
y la maternidad, explicó que su montaje es fruto de una labor de equipo,
"pues rodearte de personas que sepan es la mejor manera de aprender de lo
que no sabes y de plasmar tus inquietudes". La Yerbabuena trae a Jerez este
espectáculo ya rodado en once ocasiones y, por tanto, algo diferente a
cómo se estrenó en la Bienal de Flamenco de Sevilla 2002: "Una
obra es como un niño que tras el parto, necesita educación, que
se va enriqueciendo poco a poco". Menos proclive a la evolución se
mostró en sus escasas palabras la cantaora jerezana Dolores de los Santos
Agujetas que confirmó que esta tarde en el Museo Taurino, tomando el testigo
de Segundo Falcón, hará "lo que hace Manuel, lo que llevamos
en las venas".

Rafael Amargo en 'Poeta en Nueva York'
Baile flamenco, danza, teatro, cine... o todo en uno: el multishow. Rafael
Amargo plantea en 'Poeta en Nueva York' un espectáculo múltiple,
hecho de yuxtaposiciones de números de diferente cariz. De la boda gitana
al music hall, del folclore gallego a la seguiriya, de la poesía lorquiana
al soul. Como da de todo y para todos, el gusto por algún frente ha de
colmarse, pura estadística. Otros juegan a una sola carta. Como el propio
Lorca, motivo de este montaje, que decía que no tenía "más
espectáculo que una poesía amarga, pero viva".
Entretenidos, pero cansados de tanto estímulo durante tanto rato, marchamos
hacia la Bodega de Los Apóstoles, que volvía a brindarse para 'los
otros'. José Zarzana, pianista local debutaba como solista en el festival,
pero no solo. Junto a María del Mar Moreno, al baile y al cante, y a su
padre, cantaor aficionado, quiso dibujar estampas de canción andaluza -Lola
Flores y Manolo Caracol en la memoria-, antes de meterse en faena con un flamenco
que abordó con estricto clasicismo. Nana para el vino en gestación...
y para el aficionado exhausto.
revista@flamenco-world.com
|