|
FESTIVAL DE JEREZ 2003
Rafaela Carrasco: La música del cuerpo / Mercedes Ruiz: Dibujos en el aire
(Teatro Villamarta)
Haz y envés de un debut
Silvia Calado Olivo. Jerez, 3 de marzo de 2003
Fotos: Daniel Muñoz

Rafaela Carrasco
|
|
| |
|
2X1. La noche traía doblete... con lógica: la presentación
de los respectivos primeros espectáculos en solitario de dos jóvenes
bailaoras. Y ahí acababan las similitudes. Rafaela Carrasco traía
un montaje que destilaba trabajo y pensamiento, fiel a las palabras con las que
el día antes lo presentaba: "He intentado trabajar con el silencio,
hacer que suene una cabeza, una mano, un pie o una mirada, buscando que el baile,
lejos de estar tan envuelto, se desnude un poco más". Acompañada
por un cuerpo de dos bailaoras y tres bailaores, aplicó tal concepto a
los tres movimientos de su primera creación. Juegos de silencios, roces,
percusión... y estética corporal, en el primer número, a
ritmo de cinco por cuatro. Rafaela Carrasco, bailarina conducida por el arco del
chelo (José Luis López), en el segundo. La identificación
de cada bailarín con cada instrumento, en el siguiente: uno, tabla india
(Sudhi Rajapopal); otro, contrabajo (Luis Escribano); una, chelo; otra, guitarra
(Arcadio Marín). Gradación de danza a baile flamenco. Y confluencia
global. Un tríptico de baile masculino, percutivo y, a la par, silencioso
da continuidad al montaje. Originalidad tanto en el movimiento de grupo, como
en su relación con la música. La directora y coreógrafa de
la obra acomete un solo, tan suave pero más flamenco, que progresivamente
se convierte en un trenzado de diálogos. Toma la palabra el piano (Pablo
Suárez) para mover a tres bailaoras con leves batas de cola que, con suma
delicadeza, confluyen en la protagonista. Todo íntimo, todo sensible...
y el espejo deformando y ella con crótalos metálicos y el cantaor
que traza una dulce pincelada y la música jazzeando. "Una zambra moderna",
dijo que era. La desembocadura plantea con tres parejas, tres modos interrelacionados
de paso a dos, a compás de tangos. Otra pinceladita más de cante
para recordar el porqué de esta obra y todo intensamente creciendo para
buscar la salida. Impecable. La ovación fue instantánea. Una curiosidad:
el silencio llegó a desconcertar al público.
| |

Mercedes Ruiz
|
| |
|
Tras el descanso, Mercedes Ruiz venía planteando la otra cara de la
moneda. La bailaora jerezana exponía un muestrario de cuatro bailes que,
si bien estaba bautizado, no podía considerarse ni espectáculo ni
estreno. Por supuesto, bailó bien, había acuerdo... pero no debería
bastar sólo eso cuando de un auditorio así se trata. Respaldada
por los cantaores Mercedes Cortés, David Lagos y Londro; por las guitarras
de Patino y de Santiago Lara; y por la percusión de Antonio Coronel, acometió
el repertorio que habitualmente incluye en las galas de los ganadores del 'Concurso
de Jóvenes Intérpretes' de la Bienal de Sevilla 2002, cuyo premio
de baile ostenta. Comenzó por un zapateado, dedicado a Antonio Gades, después
interpretó unas alegrías con bata de cola, prosiguió por
seguiriyas y remató por bulerías de Jerez, con sendos intermedios
musicales entre números (uno por tangos a cargo de la cantaora y otro por
vidalita, dedicada a Antonio Chacón, por parte de David Lagos), entorpeciendo
toda posible hilazón, si no argumental o conceptual, al menos rítmica.
En su forma de ejecutar se mostró, como la caracteriza, recia, tajante,
fuerte, postural, una pizca arcaica, un mucho precisa. Por supuesto, y teniendo
en cuenta que jugaba en casa, el respetable se rindió a sus pies. Y le
correspondió como se hace en esta tierra... Ya había dado fe de
ello la cantaora también autóctona Melchora Ortega en su recital
vespertino del Museo Taurino, ese al que iba sintiéndose "libre"
por no tener que estar sujeta a microfonía.
Divulgando, que es flamenco
Tertulia sobre la divulgación del flamenco
|
|
| |
|
"¿Y ustedes saben distinguir los palos?" Sí, sí,
ustedes que tanto aplauden... No se ofendan ni se inquieten, que no tiene importancia
presumir de tal destreza. Eso fue, más o menos, lo que respondieron a tan
desacertada pregunta del espontáneo de turno los cuatro tertulianos reunidos
por la mañana en la Bodega de San Ginés para hablar sobre la divulgación
del flamenco. Los escritores y periodistas Juan José Téllez, José
Manuel Gamboa y Juan Vergillos, moderados por Daniel Muñoz, director de
Flamenco-world.com, lúcidamente coincidieron en que lo relevante es procurar
que un conocimiento racional y contrastado, reflexivo y con base teórica,
sobre este arte y su circunstancia llegue al aficionado de todo el mundo. Y ese
camino se está abriendo por la vía del periodismo moderno y las
ciencias sociales, tras una etapa de "hermetismo" autoritario con intenciones
más disuasorias que atractivas y/o formativas. Obras recientes de autores
presentes en esta interesantísima mesa, como el discolibro 'Cante por cante'
y el libro 'Conocer el flamenco' -de Gamboa y Vergillos, respectivamente- marcan
la línea a seguir. ¡Por una abolición del feudalismo en el
conocimiento del flamenco!
revista@flamenco-world.com
|