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FESTIVAL DE JEREZ 2005. JOSÉ PORCEL: ESPARTACO / DE
PEÑA EN PEÑA
Disgusto
Silvia Calado. Jerez, 6 de marzo de 2005
‘Espartaco’. Ballet Flamenco José
Porcel. Espartaco: José Porcel. Frigia: Celia Pareja.
Nabilio: Francisco Velasco. Efigenia: Elena Martín.
Graco: Javier Palacios. Craso: Julio Príncipe. Bailaora:
Leticia Calatayud. Bailaor: Josue Vivancos. Coreografía,
figurines, dirección artística: José
Granero. Música original: Emilio de Diego, Víctor
M. Martín. Teatro Villamarta. Jerez (Cádiz,
España), 6 de marzo de 2005. 21 horas
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Ballet Flamenco José
Porcel (foto: Daniel Muñoz) |
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El festival jerezano llega a la décima jornada con
un pinchazo de programación. El Teatro Villamarta abrió
las puertas al espectáculo ‘Espartaco’
del bailarín José Porcel, que venía avalado
por José Granero, artífice de ‘Medea’.
La obra trata de contar la historia del gladiador romano que
se rebela contra la opresión -ya contada por el cine
y el ballet-, dándole la vuelta de tuerca de situarla
en el nazismo y con un lenguaje mezcla del clásico,
el flamenco y el teatro. Ningún día antes el
coso jerezano había quedado tan frío y tan vacío,
pues no fueron pocos los que abandonaron la sala. El montaje
no cautivó ni por argumento, ni por baile, ni por dramaturgia.
Pasa de puntillas por todo, sobre todo, por el flamenco...
que sólo aparece en la marca de la compañía.
La música toma insistentemente a la seguiriya como
compás, pero no se baila por seguiriyas. Y percutir
el suelo con los pies no es flamenco. Tampoco el clásico
asoma, ni los personajes alcanzan a transmitir. El disgusto
del público se mascaba. Allí en la plaza del
teatro se oyó comentar a un grupo de cursillistas sentirse
estafadas... por cursillistas, sin entender por qué
no pudieron disfrutar de ‘Fuera de los límites’
de Belén Maya y Rafaela Carrasco, al quedarse insignificante
el aforo de la Sala Compañía, donde fue relegado
por experimental.
Vida de peñas
Menos mal que la noche no estaba aún perdida. Además
de las bailaoras Alicia Márquez y Soraya Clavijo en
la Sala Compañía, el ciclo ‘De peña
en peña’ permite vivir el flamenco íntimo
cada madrugada. Anoche le tocaba el turno a la Peña
Sordera, sita en pleno barrio de Santiago. El recoleto local
estaba desde temprano lleno de público local y foráneo
con ganas de cante. El joven cantaor Jesús Méndez
-que participó en el espectáculo ‘Jerez
Puro’- y el guitarrista Diego
de Morao -que actuó en solitario hace unos días
en el Palacio de Villavicencio- eran los protagonistas del
cartel. Dividieron el recital en dos partes, ambas rematadas,
por supuesto, por bulerías ‘santiagueras’
y palmeros disparatados. Con el retrato al óleo de
Sordera presidiendo el escenario, calentaron con unas alegrías
y un repaso de cantes mineros. El ‘alianda’ de
La Paquera introdujo unos fandangos que también se
acordaron de Luis de la Pica y de Sordera.

Jesús Méndez y Diego
del Morao (foto: Daniel Muñoz)
La segunda parte desveló a las claras la proyección
de este cantaor de eco enjundioso. La soleá la cantó
con reposo y con peso, flanqueado por una guitarra que se
está convirtiendo en esencial en el acompañamiento
al cante. El hijo de Moraíto Chico, fichado por Paco
de Lucía, acaba de participar en el disco de La Tana
y en otros grandes éxitos de la temporada discográfica
como ‘No hay quinto malo’ de Niña Pastori
y ‘Confí de fuá’ de José
Mercé. Gusto y música salpican su ejecución,
aunque no fuera esta su noche. La seguiriya fue profunda.
Los oles remataron cada lance, poniendo al rojo vivo un ambiente
vecinal más que propicio para la bulería. Totalmente
recomendable sumergirse en el corazón de las peñas
jerezanas... y no sólo estos días, sino durante
todo el año.
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