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FESTIVAL FLAMENCO DE JEREZ 2006. ROCÍO MOLINA,
‘EL ETERNO RETORNO’
Filosofía para
principiantes
Silvia Calado. Jerez, 28 de febrero de
2006
Fotos: Daniel Muñoz
‘El eterno retorno’. Rocío
Molina: baile. Teresa Nieto (baile), Manolo Monteagudo
(actor): artistas invitados. Pasión Vega: colaboración
especial. Juan Requena, Jesús Torres: guitarra. Juan
José Amador, Antonio Campos: cante. Sergio Martínez:
percusión. Luis Cantarote, Carlos Grilo: palmas. Juan
Carlos Romero: idea original y dirección musical. 10º
Festival de Jerez 2006. Teatro Villamarta. Jerez (Cádiz,
España), 28 de febrero de 2006. 21 horas
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Rocío Molina
(Foto: Daniel Muñoz)
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Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco, organismo
público dependiente de la Consejería de Cultura
de la Junta de Andalucía, “apoya” al Festival
de Jerez 2006 con la inclusión en su programa del espectáculo
‘El eterno retorno’, estrenado en la bienal Málaga
en Flamenco 2005 y presentado ya en el ciclo ‘Flamenco
Viene del Sur’ del Teatro Central de Sevilla. Este tipo
de apoyo, el mismo que cualquier productora privada pero con
dinero de todos los andaluces, es el que según explicó
en la rueda de prensa previa a la gala Alberto Bandrés,
director de la flamenca agencia, se va a prestar a otros festivales,
“una fórmula de colaboración, no de subvención”.
Por tanto, quiso dejar claro que no se trata de un espectáculo
de la compañía de Rocío
Molina, sino de la propia agencia que, en palabras de
Bandrés, “tiene la obligación de estar
en el mercado como un producto más”.
La agencia ha querido en esta producción traducir
la elevada filosofía nada menos que de Nietzsche a
una banal obra narrada en tono cómico por un actor
y bailada por Rocío Molina en pasajes más o
menos flamencos que buscan expresar conceptos como el infinito,
la repetición del instante... Casi nada. Y eso que
el autor de la idea original y la música, Juan
Carlos Romero, y la creadora de la escenografía,
Pepa Gamboa, quisieron quitar hierro al motivo filosófico
insistiendo en que aquí “la teoría de
que todo va a repetirse es sólo un juguetito que explica
lo que pasa con el flamenco, su necesidad de mirar al pasado”.
Rocío Molina
(Foto: Daniel Muñoz) |
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La obra se estructura en seis pasajes, cada uno en torno
a un palo flamenco y a una idea, siempre precedidas del monólogo
del actor: ‘La máscara del infinito’ por
soleá, ‘El instante’ por abandolao y malagueña,
‘Detrás de la memoria’ por seguiriyas,
‘El mito, el tiempo’ con copla en directo de la
cantante Pasión Vega y paso a dos de aires contemporáneos
con la bailarina Teresa Nieto, el collage de distintos palos
‘De un infinito a otro’. Todos ellos son bailados
por Rocío Molina, jovencísima bailaora con evidente
seguridad en sí misma que anda buscándose. Tiene
ya la formación, la técnica, las tablas y ciertas
marcas personales. Ahora falta matizar, romper la linealidad,
emocionar... y un proyecto propio.
Con el apoyo de una versátil puerta giratoria central,
se resolvieron las salidas y entradas de bailaora, cantaores
e invitadas, marcándose dos planos diferenciados por
un muro que era opaco o traslúcido cuando la luz lo
requería. A un lado y otro cantó la inusual
garganta de Juan
José Amador, así como la invitada Pasión
Vega, que puso su cotizada rareza de voz a una copla y a un
trocito de la canción popular ‘Los cuatro muleros’,
ya cantada a lo largo del tiempo por otras voces flamencas
femeninas. “Todo vuelve”, que diría el
actor. Y por volver, hasta volvieron las muñequitas
Marín, que le hicieron un gracioso corro a la bailaora
malagueña para que esbozara unos movimientos por alegrías.
Y es que casi todo es esbozo: la filosofía, el baile,
el flamenco...

Rocío Molina y Teresa Nieto
(Foto: Daniel Muñoz)
revista@flamenco-world.com
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