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FESTIVAL FLAMENCO DE JEREZ 2006. PEDRO SIERRA/ LA TOBALA
Bichos, desenchufes
y otras flamencuras
Silvia Calado. Jerez, 8 de marzo de 2006
Fotos: Daniel Muñoz
Segundo interludio de la décima edición del
Festival de Jerez. Mientras en el Teatro Villamarta se trabaja
en el montaje de ‘Carmen’ de Aida Gómez,
las actividades flamencas se reparten entre los escenarios
paralelos. Los motores se calentaron a mediodía en
la Bodega de San Ginés con la tertulia ‘La construcción
del personaje en el baile flamenco’ con la intervención
de Merche
Esmeralda y de Israel
Galván. La bailaora relató como trabajó
personajes como ‘Medea’ para el Ballet Nacional
de España, leyendo en profundidad la obra, entendiéndola
como mujer: “Me dejaba tan hecha polvo interpretarla,
sobre todo porque no alcanzaba a comprender que matara a sus
hijos, que tardaba al menos una hora en recuperarme”.
Por el contrario, en la versión de ‘El cielo
protector’ de Paul Bowles, tuvo que hacer el ejercicio
contrario, “romper con Medea, con ese personaje de mujer
fuerte y temperamental, y asumir el rol de mujer débil”.

La Tobala y Pedro Sierra (Foto:
Daniel Muñoz)
Las explicaciones de Israel Galván sobre cómo
se metió en la piel de Gregor Samsa en su transformación
en insecto fueron sorprendentes. Conforme leía ‘La
metamorfosis’ de Kafka, “veía al insecto
bailar. No buscaba ser actor, sino traducir con mi baile lo
que le pasa. Tampoco vi un documental de La 2, sino que hacía
un juego con vídeos de varios bailaores: les quitaba
el sonido y les ponía música de Ligeti. Intenté
imitar a Vicente
Escudero, que lo veía como el bicho con forma de
palo; a Mario Maya, la amantis; y a Enrique el Cojo, el escarabajo”.
Tanto ha afectado ese personaje al bailaor sevillano que asegura
que “no me he podido quitar el bicho de encima, pues
no es que meterme en personajes me quite personalidad, es
que te la suma, se te pega”. A lo que añade una
dificultad: “No quería hacer un insecto bonito,
es duro estar en el escenario con intención de que
al público le caiga mal”.
La Tobala
(Foto: Daniel Muñoz) |
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A los primeros que les cae mal es a sus padres, bailaores
ortodoxos: “Mi madre cuando bailo se tapa los ojos”.
También sufren con las críticas que me hacen,
“pero cuando me ponen bien dicen que la gente está
loca”. Merche Esmeralda salió en defensa de su
compañero de tertulia y, con gesto de admiración,
aseguró “que me tapo los ojos cuando veo una
soleá bailada con mal gusto, pero no ante la creatividad
si está hecha bien y con inteligencia”. ¿Un
personaje que quisieran interpretar? Merche Esmeralda confiesa
que le intriga la bailarina Anita Delgado, que se casó
con el marajá de Kapurtala. Israel Galván tiene
en mente a un bailarín japonés de ‘buto’
que le dedicó un baile a La Argentinita. Aunque para
personaje, el que tuvo que asumir cuando ganó el ‘Giraldillo’:
“El concurso lo veía como un engaño al
jurado, no bailas para el público, bailas para ganar”.
Aunque en la agenda no había hoy flamenco dramatizado.
La siguiente propuesta fue la de Pedro
Sierra y La
Tobala, asumiendo el reto de actuar sin microfonía,
en el Palacio de Villavicencio. La pareja se repartió
el recital en dos partes. La primera fue para la guitarra
de concierto de Pedro Sierra, que probó a interpretar
varios temas de su nuevo álbum ‘Nikelao’
sin mediación alguna. En composiciones propias como
la seguiriya y la soleá, plasmó un discurso
que equilibra un innovador trabajo de armonización,
con los sonidos tradicionales del toque. La granaína
y la farruca fueron tan balsámicas como técnicamente
virtuosas. Con esa cercanía, de esa forma tan directa,
los detalles que se pierden en un gran escenario y con amplificación,
se magnifican. Y resulta todo un lujo escuchar simplemente
cómo se apagan las notas de forma natural. Para la
segunda parte, la guitarra pasó a asumir el rol de
acompañante del cante de La Tobala. La cantaora optó
por un abanico de estilos solemnes, aunque sólo alcanzó
la plenitud de su discurso en los tangos finales. Hasta entonces
repasó tonás, alegrías de Córdoba
y mirabrás, malagueña seguidas de distintos
estilos abandolaos y seguiriya. La artista se defendió
con templanza de las dificultades que para el instrumento
que es la garganta impone el tú a tú, apoyada
por un trío de palmas. Pedro Sierra dejó sentado
que en ambos registros resulta ser una de las guitarras de
mayor nivel del panorama actual.

Pedro Sierra (Foto: Daniel Muñoz)
Con el tiempo justo para callejear desde el Alcázar
a la calle Francos, el público se desplazó ya
caída la noche a la Sala La Compañía.
Presentaban allí su propuesta compartida los jóvenes
bailaores Manuel
Liñán y Marcos Flores, precisamente titulada
‘2 en compañía’. El montaje, estrenado
en la madrileña Sala Pradillo, combina los solos con
los dúos, dentro de una estética limpia y minimalista.
Y cerraba la jornada la pianista apodada para el arte La Reina
Gitana en la Bodega de Los Apóstoles ya al inicio de
la madrugada.
revista@flamenco-world.com
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