Especial. Festival de Jerez
2008. Balance, premios y otras cuestiones
El festival de la convivencia
S.C. Madrid, 11 de marzo de 2008
Domingo, 9 de marzo de 2008.
12:30 horas. Estación de tren. Jerez de la Frontera.
Cádiz. España. Una holandesa y una japonesa
conversan en rudimentario español. “¡Muchas
maletas!”. “Sí, mantón, bata
de cola, DVD, vídeo”. “¿Cuántos
cursos tú?”. “Matilde
Coral, mañana. Betanzos, tarde”. “Oh,
mucho. ¿Una semana?”. “Sí, sí”,
contesta la japonesa sonriente. En el tren regional que
viene de Cádiz para llevarlas a Sevilla no cabe
un alfiler. Y las estudiantes de baile y sus abultadas
maletas se apretujan en los pasillos del vagón.
Aquí comienza un largo viaje de vuelta a casa...
que en el caso de las estudiantes asiáticas es
de medio mundo de distancia.

Curso del Festival
de Jerez 2008 (Foto Daniel Muñoz)
Como ellas, casi un millar de personas
ha acudido al Festival de Jerez 2008 a aprender y perfeccionar
sus conocimientos sobre el baile flamenco, de la mano
de una selección de los mejores maestros en la
materia. El balance arroja un total de 36 cursos
impartidos, con 900 plazas totalmente cubiertas por alumnos
procedentes de 35 países. Como se intuía
en el ferrocarril, los japoneses siguen siendo los más
numerosos -15 por ciento del total- seguidos por alemanes,
franceses, norteamericanos, españoles e italianos.
Y es que durante dos semanas la acogedora ciudad gaditana
ha sido una auténtica Torre de Babel, un punto
de encuentro de idiomas, colores y culturas, con un denominador
común: el flamenco.
Aunque en este festival no se trata sólo
de capturar pasos y fragmentos de coreografías,
sino también de comprobar directamente cómo
los profesionales ponen en práctica y entienden
el baile flamenco en la actualidad. Y ello es posible
porque en el precio de la matrícula de un curso
(entre 285 y 325 euros, según el nivel) van incluidas
las entradas al Teatro Villamarta. Un chollo que, de paso,
garantiza una amplia base de público cada noche.
En este coso, el principal de ciudad desde su construcción
en los años veinte del pasado siglo, se ha mostrado
en esta duodécima edición la más
radical variedad de propuestas de gran formato.

Capullo de Jerez, Andrés
Marín, Marco Vargas y Chloé Brûle
en una tertulia de la bodega (Foto Daniel Muñoz)
El baile femenino en mayúsculas
a cargo de estrellas del género como Merche Esmeralda,
Manuela Carrasco, Eva
Yerbabuena, Isabel Bayón. La innovación
asida a la raíz mediante propuestas rompedoras
como ‘Flamenco XXI’ de Dospormedio & Cía.
y ‘El final de este estado de cosas’ de Israel
Galván, ‘El alba del último día’
de Andrés Marín. Propuestas para el gran
público como ‘Tiempo muerto’ de Rafael
Amargo y ‘Sangre’ del Nuevo Ballet Español.
Y el acento en el baile y el cante de la tierra por medio
de espectáculos como ‘¡Viva
Jerez!’ (la primera producción propia
que asume el festival) con Fernando Terremoto, María
del Mar Moreno y Mercedes Ruiz como protagonistas; ‘Puertas
adentro’ de Antonio el Pipa y ‘Sin frontera’
de Miguel Poveda.
Y sobre la oferta artística el
director del festival, Francisco López, ya ha sacado
conclusiones. “Seguimos siendo el escaparate de
todo lo que surge en el flamenco. Se han presentado propuestas
maduras de las más diversas tendencias”,
manifestó. En su opinión, la evolución
de la muestra discurre en paralelo “al desarrollo
de artistas y compañías”, de modo
que para los profesionales no sólo es “una
meta a alcanzar, sino de superación para próximas
ediciones”. “Creo en los esfuerzos continuados,
más allá de la novedad inherente a todo
estreno”, apuntó. Para López, todo
ello ha consolidado un proyecto cultural que aún
precisa “de una mayor implicación de la ciudad”.
Aunque año tras año, se
ve cómo el festival contagia la ciudad. Los escaparates
de las tiendas de vestuario y accesorios para baile se
engalanan, hay restaurantes que ofrecen menús especiales
‘festival flamenco’, la plantilla de tabernas
cercanas al teatro como La Reja refuerzan la plantilla
para el maratón de vinos y ‘montaítos’
–con nombres tan interculturales como ‘noruego’,
‘italiano’, ‘madrileño’-
de cada noche, la ruta ‘after’ de las madrugadas
se convierte en un triángulo con la apertura del
garito de Diego
Carrasco en Santiago: Arriate-Colmao-Diego, las academias
ofrecen cursos alternativos y plazas extras a los estudiantes,
el quiosco de la plaza del Villamarta amplía su
completa oferta de prensa a libros y discos flamencos...
Entrega de diplomas del curso
de Ángel Muñoz
(Foto Daniel Muñoz)
Los premios del festival
Y hasta el señero Bar Juanito,
que cuida de los estómagos de toda clase de festivaleros
con exquisiteces como las famosas alcachofas y la reponedora
berza, se implica de lleno promoviendo un nuevo premio,
conjuntamente con ‘Diario de Jerez’, destinado
a la propuesta revelación. El jurado, compuesto
por periodistas de dieciséis medios de comunicación
locales, nacionales e internacionales, decidió
por mayoría conceder el Premio Revelación
del Festival de Jerez 2008 a Dospormedio & Cía.
por su espectáculo ‘Flamenco
XXI’. El nuevo galardón se une a los
dos existentes. El de la crítica, promovido por
la Cátedra de Flamencología de Jerez, ha
ido a parar al espectáculo ‘Mujeres’,
protagonizado por Merche Esmeralda, Belén Maya
y Rocío Molina. Y el Premio del Público
ha distinguido en esta ocasión a Miguel Poveda
por ‘Sin
Frontera’. Este galardón es también
una iniciativa de ‘Diario de Jerez’, cuyo
equipo elabora cada día un cuadernillo a todo color
sobre el festival digno de colección, que da a
la audiencia la posibilidad de valorar los espectáculos
de 1 a 10 a la salida del teatro. Si todo el mundo hubiera
votado en todos los escenarios, se habrían recogido
un total de 34.000 papeletas, que es el número
de espectadores que la organización ha contabilizado
en su balance oficial. Y eso significa un 6,7 por ciento
más que en la edición anterior, con una
ocupación del 92 por ciento de media en las 127
actividades programadas.

Nani Paños y Rafael
Estévez, Dospormedio & Cía,
ganadores del Premio Revelación (Foto Daniel Muñoz)
Y es que no sólo hay cursos de
baile y grandes espectáculos en el Teatro Villamarta.
El certamen ha ocupado 20 zonas diferentes de la ciudad,
entre ellos, el Palacio de Villavicencio (con el ciclo
de cante ‘Los conciertos de Palacio’), la
Bodega Los Apóstoles de González Byass (sede
de las actuaciones de música fusión, de
guitarra y de cante), la Sala Compañía (donde
se han puesto en escena cuatro ciclos de baile), la Bodega
San Ginés (escenario al mediodía de ‘Las
tertulias de la Bodega’), así como las peñas
flamencas para los trasnoches y las diferentes aulas...
Por cierto que es tal la demanda de plazas, que ya hay
que reconvertir bodegas, gimnasios y peñas en aulas
con su suelo y sus espejos.
Del crecimiento del Festival de Jerez
viene dando cada año cuenta Flamenco-world.com
que, como medio colaborador, duplica esfuerzos para convertirse
en escaparate internacional del certamen. Durante esta
duodécima edición, que se ha desarrollado
del 22 de febrero al 8 de marzo de 2008, los contadores
de la web han registrado casi 3 millones de páginas
vistas al día y cerca de medio millón de
visitas únicas. Hay accesos de todos los puntos
del planeta pero, especialmente, de Estados Unidos, España,
Europa, Latinoamérica, Japón y China. Y
ello refleja el paralelismo entre el festival y la web.
Además, en esta edición, se han puesto en
marcha nuevas iniciativas de difusión como el boletín
de información continua sobre el Festival de Jerez,
que ya suma más de un millar de suscripciones de
todas las nacionalidades. No es raro encontrar declaraciones
de cursillistas entrevistados en el periódico local
afirmando que conocieron la existencia del festival por
Internet. Aunque en lo que siempre coinciden es en subrayar
lo maravilloso que les parece el festival y el ambiente
que se vive en la ciudad. Y es que, como dijo Miguel
Poveda en el ‘Diario de Jerez’, “aquí
se convive de manera muy especial”.
Miguel Poveda, entrevistado
por Diario de Jerez (Foto Daniel Muñoz)