FESTIVAL DE JEREZ 2009. TOMATITO
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Silvia Calado. Jerez, 10 de marzo de 2009
‘Tomatito en concierto’.
Tomatito: guitarra, música. Cristy
Santiago: segunda guitarra. Lucky Losada: cajón.
Bernardo Parrilla: violín. Morenito de Íllora,
Simón Román: cante. José Maya: baile.
13º Festival de Jerez. Bodega Los Apóstoles.
Jerez (Cádiz, España), 10 de marzo de 2009.
21 horas

Tomatito (Foto Daniel
Muñoz) |
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Tomatito
entró directo al grano. Esta vez no comenzó
por el cálido preludio de su taranta, sino que inyectó
una dosis de auténtica energía con una de
sus más representativas piezas. A compás de
alegrías, insufló oxígeno a la sala
y a su propia banda que, desde los primeros instantes del
recital, cerró en torno al tocaor almeriense. La
pincelada de baile eléctrico de José Maya
puso la guinda a tan vitalista prólogo. Ahora sí
estaban las manos listas para quedarse solo y replegarse
inspirado por las honduras mineras...
Pero la calma fue pasajera. Un punzante
rasgueo sobresaltó a la audiencia y la metió
de lleno en la bulería. De nuevo arropado por el
grupo, inyectó adrenalina pura con un toque que,
sin perder su centro, se tornó caleidoscópico.
Lo mismo rememora al de La Isla, que canta una añeja
melodía, que se torna blusero, que se salpica de
motivos morunos. Con el violín de Bernardo Parrilla
situado en el contexto que ya le es natural y la experimentada
caja de Lucky Losada haciendo camino, la guitarra continuó
en la tesitura más extrovertida.
José Maya
(Foto Daniel Muñoz) |
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Y entre rumbas y tangos, dio sitio al cante.
El arco anuncia ‘Manantial’… y van encadenándose
texturas de la otra orilla extraídas, pero desde
la distancia, del encuentro con el pianista dominicano Michel
Camilo que fue ‘Spain’.
De ahí el tango, el romanticismo y el frenético
picado concluyente. La faena va tocando a cierre y Tomate
abre un amplio ruedo para, a caballo entre los tangos y
las bulerías, hacer base para que se desfoguen los
cantaores Morenito de Íllora y Simón Román.
Aunque tanto el uno como el otro se quedaron a una abismal
distancia del tan aludido referente camaronero. El epílogo
tomó forma de soleá por bulerías, donde
el guitarrista cedió el protagonismo total al baile
de José
Maya. El efecto de estallar tras la tensa contención,
le reportó tan sonorísimos aplausos que se
confundieron con la ovación final al concierto en
el que Tomatito rindió homenaje a su propia historia
musical. Ahora es tiempo de antologías. El siguiente
capítulo ya vendrá.
Tomatito y Bernardo Parrilla
(Foto Daniel Muñoz) |
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