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Cante de almíbar
Cuarta gala flamenca. Marina
Heredia se enfrenta al público de La Unión.
Comienza con parte de un pregón y por tonás.
Acto seguido, suenan aires gaditanos por cantiñas.
Su voz melódica está rozada. Fuerza sus registros
para alcanzar cotas más altas. Esto le impide encontrar
situaciones cómodas. Uno se acuerda de una de Linares.
Poco acertada por soleá. Cambia a Levante. Taranto
y taranto. Su voz almibarada se resiente. No hace falta más
madera. Se alivia con tangos de Granada. De regalo, un anticipo
de su próximo disco: “Seguiriyas toreras”.
Un poema de Bergamín metido por bulerías.

Marina Heredia. Las Minas 2005
(Foto: José Albadalejo)
Arcángel
le da el relevo. El cantaor onubense quiso mostrar al público
unionense la esencia de su cante. Voz ‘laína’.
Suave y cicatrizante, como la miel. Comienza con la caña.
Preámbulo de los tangos. “Él es quien
tiene la llave y la clave de las melodías”. Tema
de su último disco, ‘La calle perdía’.
Prosiguió con malagueñas. De El Canario y de
Chacón. Alargando los tercios con sabiduría.
La guitarra de Miguel Ángel Cortés se ‘abandola’.
“Veinticinco faroles” se encendieron en La Unión
ante la maestría atesorada por este joven cantaor.
Da riendas sueltas a su potencial en una seguiriya plagada
de musicalidad, para exponer el resto por alegrías.
“Con ilusión y ganas porque es una plaza donde
hay que triunfar”, confesó el propio artista
onubense. Cerró por Huelva. A lo grande.

Arcángel. Las Minas 2005
(Foto: José Albadalejo)
La segunda parte de la gala cedió el terreno al baile.
Un apunte dancístico en una programación donde
el cante se erige como el gran protagonista, salvo la guitarra
de Paco de Lucía. Bajo el título ‘El bazar
de las ideas’, la Compañía de María
Pagés representó esbozos de su último
espectáculo ‘Canciones, antes de una guerra’.
Pagés le bailó a los ancestros. Las voces de
Angelillo, de Rosalía de Triana, de Manuel Vallejo
y de Tomás Pavón estuvieron presentes en esta
propuesta. También se incluyó la ‘Nana
de la Cebolla’, de Miguel Hernández, y ‘Dímelo
tú’. Bulerías por soleá, farruca,
alegrías y soleá completaron esta versión
acortada del espectáculo más premiado en la
pasada Bienal de Sevilla.

María Pagés. Las
Minas 2005
(Foto: José Albadalejo)
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