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Así
que pasen veinte años.
20 muescas de "La leyenda del tiempo" por Luis Clemente.
| 1.
"La leyenda del tiempo" formó un bucle que ayudó a cambiar el concepto
de la música flamenca. Lo que se dice romper moldes: los músicos
de rock vieron a partir de entonces el flamenco de otra manera y los gitanos,
más conservadores, tenían ya la venia para otras expresiones sin
rígidez. Un LP monumental, una piedra fundamental (o fundacional) del nuevo
flamenco. |
| 2.
Grabado en verano de 1979, supone un disco de reforma y transición, a punto
estuvieron incluso de mudarse de casa discográfica. Es el disco en el que
Camarón abandona el "De la Isla", el primero con barba y con portada diferente:
una foto no firmada de Mario Pacheco, quien un lustro después daba rienda
a sus Nuevos Medios. En la difuminada contraportada del vinilo aparece Camarón
toreando una vaquilla. |
| 3.
Con "La leyenda" bajaron las ventas en la carrera de Camarón, y al productor
le gusta relatar cómo gitanos viejos iban a las tiendas de discos a devolver
el disco porque decían que ése no era Camarón. "Pero esta
reacción también le ocurrió a Pansequito y Rancapino, que
son amigos y familiares, le decían que se había salido de la línea...
Camarón estuvo algún tiempo amargado y me decía: el próximo
disco vamos a hacer un disquito flamenco". ¿Cómo consiguió Ricardo
Pachón producir a Camarón? |
| 4.
"Llevo el no que me distes en la palma de la mano, como un limón de cera,
como un limón casi blanco" (letra de Lorca en "Homenaje a Federico") Una
vez concluido el contrato de producción con Antonio Sánchez, padre
de Paco de Lucía, Manuel Molina mantuvo conversaciones para hacer el nuevo
disco a Camarón, pero éste quiso volverse para La Línea.
Fue el momento en que Ricardo, que había hecho los discos de Lole y Manuel,
aprovechó para ofrecerse y, antes de irse, allí mismo, le cantó
el "Romance del Amargo" ("lo primero que compuse"). |
| 5.
"Camarón estuvo fantástico porque él estaba acostumbrado
a otro tipo de grabaciones... se tenía que fumar los porros en el WC. Eran
grabaciones muy estándares y constreñidas, en ocho pistas como máximo.
Pero aquel estudio era grande y había un ambientazo, siempre lleno de músicos,
los Dolores, los palmeros..." (Ricardo Pachón) Pero antes se vieron concentrados
en Umbrete, donde meses antes se habían registrado las "Guitarras callejeras"
de Pata Negra. Ricardo junta al equipo formado por Camarón, Tomatito, Raimundo
(que se acababa de casar y de separar) y Kiko Veneno, con el ínclito Juan
el Camas de cocinero: "Lo que más le gustaba -recuerda- era la mojarrita
(pescado) frita, que se la traían de San Fernando y freíamos doce
kilos; y un guiso de garbanzos con acelgas y su pringá (mezcla de carnes)".
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| 6.
Los de Alameda entraban y salían en un ambiente relajado alrededor de chimenea.
Estaban en la capital del mosto (vino sin fermentar), en la casa de Ricardo: "Recuerdo
que "Los olivaritos" de Kiko era una cosa como dodecafónica. Se sugería
un tono y ya los olivaritos se iban haciendo más flamencos. Nos reíamos
mucho y el guru era Juan el Camas. Vivíamos allí, en medio del campo,
y los Pata Negra robaban naranjas por las fincas de los alrededores y venía
la Guardia Civil y..." |
| 7.
El que más peso detentaría en el disco fue Tomatito, ese gitano
del oriente. Llegó de Almería y, aunque no había grabado
hasta entonces, ya llevaba un par de años acompañando en vivo a
Camarón, quien le convertiría en tocaor de leyenda, posición
desde la que recapitula: "Había llegado la hora de grabar un disco, y cuando
veo los temas dije... qué cosa más rara. Yo tenía 19 años
y estábamos todos locos porque saliera bien, una cosa moderna". Si el aficionado
podía encontrar algunas influencias del "Almoraima" de Paco, se iban diluyendo
ante un sello personal... y casi anónimo a su pesar: "En ese momento la
gente preguntaba quién era, porque sonaba algo diferente. Pero yo estaba
enfadado porque no pusieron mi nombre, ni siquiera salió en la parte de
atrás del disco". |
| 8.
Tomate ayudó mucho en los ritmos a Antonio Moreno, el Tacita, que antes
había puesto su libre batería en el disco de Veneno y aquí,
de nuevo, no aparece su nombre (confundido por el de Antoñito Smash); Tacita
fue el batería del dilatado primer proyecto Alameda, que poco después
grabaría su primer y más exitoso disco. De Alameda eran también
bajo y teclados. Y la guitarra eléctrica, del cantante Pepe Roca, punteó
en "La tarara" y "Volando voy" (ese mismo año aparece también en
"Sombra y luz" de Triana). El que más toca en el disco, detrás de
Tomatito, es Manolo Rosa, ese bajista estupendo y exigente. Por último,
por mor de Manolo Marinelli, "La leyenda" introduce sintetizador. "Mira, el disco
está bien, pero el pito ese que mete al final (por el moog), eso no vale
un duro". Eso le dijo Paco de Lucía a Ricardo, que matiza: "El disco le
gustó, sí. De hecho yo hablé con Paco antes que con Tomatito
y primero me dijo que sí, pero después me dijo que su padre estaba
un poco dolido porque después de diez discos Camarón había
cambiado de productor". |
| 9.
La pieza "La leyenda del tiempo" pone la música a una joya de vellos de
punta, el luminoso baile final de "El perro andaluz. Burlerías", del actual
Ballet Andaluz de Danza, con coreografía de María Pagés.
Por cierto, curiosos arreglos jazzísticos le adapta una big band de Amsterdam,
Cauchout, en un disco de hace cinco años. |
| 10.
José Antonio Galicia toca la batería y Rubem Dantas la percusión
en "La tarara" donde hay un piano desafinado. Se pueden escuchar los cortos y
secos rasgueados de la guitarra de Raimundo y la flauta de Jorge Pardo en el "Volando
voy" de Kiko Veneno. Galicia, Dantas y Pardo pertenecían al grupo Dolores,
que respaldó a Camarón ese verano del 79 en la plaza de toros de
Barcelona. El cartel lo completaba Jeff Beck, Weather Report y Stanley Clarke.
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| 11.
Guadiana, que acaba de publicar su primer disco, es uno de los siete palmeros
que intervienen en la leyenda. Y siempre hay que acordarse del maestro Manolito
Soler, cuyo taconeo pone de relieve en "Mi niña se fue a la mar", que firman
a medias Kiko y Ricardo: "A partir de unos acordes de un blues que tenía
Kiko, lo metí por alegrías y aprovechamos las cantiñas de
Pinini". |
| 12.
Curiosa la influencia etimológica del grupo Chicago en nombres sureños:
En Triana ("Si Chicago son de Chicago y se llaman Chicago, nosotros...") y en
el recorte del De la Isla que hizo Ricardo pensando en el Transit Authority. "Camarón
de la Isla era muy largo para crear la marca". |
| 13.
"Volando voy", que la hacía Veneno en directo, se desenvaina como single.
Algún cazaeslogan ha equiparado con el "no future" punkista aquel "volando
voy, volando vengo, por el camino yo me entretengo". |
| 14.
"Y los cariños en la frontera, me van." Era el primer disco de Tomatito
y en él deja algunos de los mejores toques de su vida, como el eléctrico
final de "Tangos de la sultana", unos tangos extremeños y de la Repompa
de Málaga con letra de Francisco Díaz Velázquez, el primero
que publicó el Manifiesto del Borde de Smash. |
| 15.
Raimundo y Tomatito se doblan en la versión de Omar Kayan que tenía
preparada Kiko, quien aclara: "Era un poeta persa perteneciente a la filosofía
sufí del siglo XI, una especie de estoicismo dentro de las tendencias islámicas,
un autor que era conocido en los círculos hippies". "Quiero al amante que
gime de felicidad y desprecio al hipócrita que reza una plegaria". |
| 16.
Del soporte literario, la clave es García Lorca: son suyos los cuatro primeros
cortes y el de cierre. También se cogen fragmentos de poemas de Fernando
Villalón ("poeta tahúr y señorito", según Juanjo Téllez),
cuyo barco de vapor estaba hecho con la idea de que echándole carbón
navegue contra marea. Eran las alegrías de "Bahía de Cádiz",
que tienen el aire de Enrique Morente, la única música que José
llevaba en mente al llegar a Umbrete. |
| 17.
Gualberto se quedó solo con Camarón para finalizar el disco con
"Nana del caballo grande", aquél que no quería beber porque "el
agua era negra dentro de las ramas". Gualberto recuerda: "No pudimos ensayar nada,
me fui a Madrid, él se tomó una botella de agua y yo una cerveza
con un bocadillo de chorizo porque estaba desmayado del viaje. La grabamos en
directo, los dos frente a frente, y un fondito de pedal que hizo Manolo Marinelli.
Nos miramos, nos contestamos y fue muy natural. Salió a la primera, ni
repeticiones ni recordings ni nada. Había mucha gente en el estudio, pero
Camarón estaba muy concentrado, se cuidaba mucho en esa época".
"Nana del caballo grande" sería adaptada justo diez años después
-mecida con grandilocuencia por la Royal Philharmonic Orchestra- para también
poner fin a "Soy gitano", cogida de otra toma diferente, que hizo Camarón
con el piano de Marinelli. |
| 18.
Dificilísimo de creer: el número de unidades de "La leyenda" vendidas,
la cantidad hecha pública cuando murió el cantaor en 1992: ni seis
mil. El disco del que hablamos fue considerado el mejor de toda la historia del
flamenco por El País de las Tentaciones (agosto 1994), que le dedica una
tópica y despistada reseña. |
| 19.
Con Ricardo firmó Camarón un contrato en Polygram por cuatro discos:
"La leyenda del tiempo", "Como el agua", "Calle Real" y "Viviré". "La leyenda"
fue punto de inflexión de discos impares, entre "Castillo de arena" del
77 y "Como el agua" del 81, donde sigue Tomatito y vuelve Paco de Lucía.
"Sí, vuelve San Paco y puso la condición de que los temas fueran
de su hermano Pepe. A Camarón le pareció bien y a mí me pareció
bien." En la grabación de este disco toma heroína por primera vez.
Su caché se acercaba por entonces al millón de pesetas, y al final,
diez años después, llega a los tres millones. |
| 20.
Rocío Jurado lo definió bien: "Este chico tiene un viejo en la tripa".
Camarón renace, como cantaba Federico en "Así que pasen cinco años"
y él al final de "La leyenda del tiempo": "Y si el sueño finge muros
en la llanura del tiempo, el tiempo le hace creer que nace en aquel momento."
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Autoretrato
retocado.
Rafael Amador
no fue a la grabación, y mientras Ricardo minimiza la incidencia de Pata
Negra en el disco, Raimundo reivindica su parte: "En "La leyenda del tiempo" el
Kiko y yo pusimos bastante de nuestro rollo, aunque Ricardo se ha llevado todos
los galones. Incluso yo ensayé mucho para ese disco; muchas veces el Tomatito
estaba en Almería y yo seguía allí con Kiko mirando cosas
con Camarón, incluso Rafalillo y el Carapapa andaban por allí. Por
ejemplo, la bambera (por "La leyenda") a lo primero era un poco cursi, más
blandito, y sin embargo le metimos una fusión que no salió de Ricardo.
El "Viejo mundo" lo teníamos grabado cantándolo Kiko para que lo
aprendiera José, que te meas de risa de cómo lo canta el Kiko, muy
gracioso". Según Kiko, Ricardo le llamaba para pedirle ideas y realmente
partió de él el croquis de adaptar a Lorca, "que por entonces era
un poeta sagrado". Pero Kiko va más allá: "La confluencia de Camarón
conmigo, Raimundo y Tomatito joven, en la época pre-heroína, con
pildorillas por medio, esa confluencia fue explosiva." Sin embargo, Ricardo afirma
que cuando llegó Kiko la banda tenía ya montada el "Amargo" y "La
leyenda" ("Lo del Amargo era un romance de soleá por bulería que
tenía yo hecho desde hacía diez años"). Pachón llega
a renegar de la versión de Kiko de "La leyenda del tiempo" en su último
disco en estudio y habla de desfachatez al firmar Kiko la música, que eran
dos bamberas -una en tono menor y otra en mayor- que él metió por
bulerías. "La música es para el que la trabaja", concluye. "Cuando
se hace una adaptación popular, los derechos de autor van al adaptador...
por eso podía haber puesto adaptación," matiza Kiko, quien por su
parte considera que Ricardo le despidió para componer las segundas partes.
Un asunto oscuro para un disco luminoso.
Autorretrato retocado.
Seis cortes de "La leyenda del tiempo" se restauran para "Autorretrato", doble
recopilatorio publicado en 1990. En las nuevas mezclas se arremolinan las percusiones
y palmas nada menos que de Manuel Soler, Tino Di Geraldo, Diego Carrasco y Doctor
Kelly; intervienen en las variaciones de "Volando voy" y "La tarara" y mientras
en la primera Tino pulsa también hacia el Caribe un bajo apasionado, en
la segunda se intercala el taranto de la Gabriela. Si en el original del "Romance
del Amargo" se dobla la guitarra de Tomatito, aquí es sustituida por la
sonanta de aristas de Juan Manuel Cañizares, que también mete guiños
jazzísticos en "La tarara". No se intentaba parchear ni exceder lo superior
germinal. Son otras tallas, otras joyas pulidas del modelo inicial.
BISAGRAS
ORALES
Camarón:
"Lo más parecido al rock que yo he grabado ha sido "La leyenda del tiempo",
ahí arriesgué y metí cosas que no son las más habituales
en el cante flamenco. (...) Y hay que tener cuidado con lo que se hace, no salirse
de los límites del flamenco, que los tiene" (1989).
Ricardo
Pachón: "Fue un disco experimental que al cabo de los veinte años
se ha convertido en emblemático. Ha sido disco de cabecera para mucha gente
joven, de esos discos que se lo han mamado bien. ¿Disco clave? Si clave es bisagra,
sí, porque hay un antes y un después de "La leyenda del tiempo".
Se trataba de encontrar un nuevo lenguaje para el flamenco y la canción
española. El "Blues de la Alameda" de Smash fue también una canción
bisagra".
Paco
Vargas: "Con Ricardo Pachón, Camarón, toma contacto con otras
músicas y otros poetas: abre su corazón y sus oídos al arte
sin complejos y desgrana su enorme cabeza musical para ponerla al servicio del
cante hecho arte. "La leyenda del tiempo", en este sentido, significó el
inicio de una revolución inacabada. Mal que les pese a algunos".
Kiko
Veneno: "Me parece exagerado oír lo de disco clave, es la evolución
la que va dictando la grandeza... aunque es verdad que a veces los comentaristas
tienen mejor visión que los embebidos autores. Eso sí, los gitanos
estaban rebelados, les costó mucho trabajo entrar. Fue una cosa underground
dentro de la industria musical, por ese disco se coló mucha gente de la
música moderna".
José
Manuel Gamboa: "La significación de "La leyenda del tiempo" en la
historia del flamenco es comparable a la del "Sgt. Pepper's lonely hearts club
band" de los Beatles en la del rock".
Gualberto:
"Ese disco es como cuando Dylan empezó a tocar con The Band, guardando
las distancias porque Camarón no tenía grupo fijo. Camarón
era creativo hiciera lo que hiciera, aunque reconozco que lo que más me
gusta son los primeros discos con Paco; después gana en fuerza y expresividad,
pero allí estaba la semilla y le tengo especial cariño".
Antonio
de Miguel: "Un barquito marinero paseándose entre salinas y amplificadores.
Navegando más lejos que Smash, con mejor timón que Veneno, con más
gracia y sabor que Triana".
El
Tacita: "Imprevisible. Nadie podía imaginar en ese momento que iba
a tener esta repercusión, de hecho las críticas fueron malísimas
al comienzo. El hermano de Paco de Lucía me decía que cómo
habíamos hecho aquello, y el hermano de Manolo Sanlúcar me dijo
que era lo mejor que había escuchado".
Norberto
Torres: "Me molestó el mal sonido y la especie de velo sobre las
guitarras que no te permitía adivinar cómo era realmente el toque
de Tomatito, porque lógicamente pensaba que debía de tratarse de
un nuevo Paco de Lucía cuando Camarón lo elegía como acompañante.
A pesar de la extrañeza, desprendía energía y sonaba muy
gitano. Había que escucharlo detalladamente".
Juan
el Camas: "José transportaba la voz, cogía los tonos difíciles
y jugaba con ellos. "La leyenda del tiempo" la hizo un genio y dejó ese
mensaje antes de irse. José fue promotor".
Luis Clemente,
1999
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