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FLAMENCO FESTIVAL LONDON 2006. SARA BARAS
Sara la Victoriosa
Silvia Calado. Londres, 13 de febrero
de 2006
‘Sabores’. Sara
Baras: baile, coreografía, dirección. José
Serrano, Luis Ortega: artistas invitados. Alicia Fernández,
Cecilia Gómez, Ana González, Charo Pedraja,
María Vega, Raúl Fernández, José
Galán, Raúl Prieto, Daniel Saltares. José
María Bandera: dirección musical y guitarra.
Mario Montoya: guitarra. Miguel de la Tolea, Saúl Quirós:
cante. Antonio Suárez: percusión. José
Amador: violín. Flamenco Festival London 2006. Sadler’s
Wells. Londres, 13 de febrero de 2006. 19:30 horas

Sara Baras (Foto: Nacho Gallego)
Sara Baras está en la cumbre. Tras un mes haciendo
temporada en París, arrasa con su nueva obra en Flamenco
Festival London 2006, que se celebra del 10 al 25 de febrero
en el Sadler’s Wells londinense. Ni la lluvia ni el
supuesto frío carácter inglés impidieron
las efusivas ovaciones, los oles, los gritos, el pateo del
patio de butacas. Y no es ya sólo la tan citada pasión
del flamenco lo que provoca estas reacciones, sino Sara Baras.
La bailaora gaditana combina en perfecto equilibrio técnica,
expresión, comunicación con el público,
belleza y, por supuesto, calidad.
Y es que ‘Sabores’ da un paso adelante respecto
a sus anteriores espectáculos no argumentales. En conjunto,
resulta una obra redonda, elegante, dinámica. La compañía
presenta un producto muy pulido, de líneas limpias,
sin altibajos. Están perfectamente compensadas e hiladas
las piezas solistas y las piezas corales, así como
las deseadas intervenciones de la estrella. Y no sólo
por la coreografía, sino por la atinada iluminación
–fuera el tenebrismo- y el uso de un ancho pasillo central
con dos tarimas en altura para los músicos que da otro
camino, además de las calles laterales, a las salidas
y entradas de los bailaores.
El espectáculo comienza en la trastienda. La compañía
calienta y prepara la función, y el espectador se asoma
a curiosear, como en la trilogía
de Gades. Suena una dulce música de violines, un
bolero. Que acaba convirtiéndose en unos amenos tangos.
Sara Baras se presenta, pero en compañía de
sus invitados. Junto a José Serrano y Luis Ortega,
vestida con un sencillo traje de vuelo sólo coloreado
con una gradación de grises, baila un meloso número
titulado ‘A fuego lento’. La sencillez está
buscada a propósito, la plástica, los silencios
y la música del cuerpo. La ovación, tras el
crescendo, resulta escalofriante.
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Sara Baras
(Foto: Nacho Gallego) |
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Vuelve la compañía en ‘La noche oscura’.
La coreógrafa la mueve como el vaivén de un
barco... lo que resulta hipnótico. La segunda parte
de la pieza es una impactante ruptura: los bailaores hacen
compás en el suelo, con los nudillos, con las manos,
y uno a uno se van levantando y haciendo un breve pero intenso
solo de pies. A lo lejos suenan unas castañuelas. Son
las de Luis Ortega, que viene a hacer su añejo solo
por seguriyas. Al abandonar la escena, se cruza con Sara Baras,
vestida de rojo, envuelta en la espiral de su vuelo, rasgo
estético que ya la caracteriza. Baila un taranto sin
apenas tocar el suelo, sólo curva, brazos, manos. Contraste
el que da, a continuación, todo el cuerpo de baile
con un festivo tanguillo. La luz, el sonido, el vestuario,
las entradas y salidas, los ensamblajes entre piezas…
todo es impecable.
José Serrano trae otro solo, por alegrías,
con sombrero de ala ancha y muchas referencias a los clásicos.
Y, de nuevo, tras el invitado, un solo de Sara Baras. Viene
vestida de negro con pantalones, sobre ellos, unos zahones
y un breve top. Baile de presentación… de espaldas.
Los músicos le marcan un martinete, ritmo que aprovecha
para exponer todo su virtuosismo, su perfecta forma y su musicalidad
al percutir sobre la tierra. Danza desnuda, sincera, fuerte…
Impacta. El teatro enloquece. Ella está también
en el barco, dejándose mecer junto a sus bailaores
en una sutil zambra. De ahí, a la soleá por
bulerías… y rumbo al número final: ‘Bulería
de Concha’, un homenaje a la madre, a la maestra. Ya
tanto el escenario como el patio de butacas es una fiesta.
Baile de cuarto, con gracia, en familia, al compás
de Lebrija. Bis. Bis. Bis. Otra plaza conquistada. Cayó
París. Cayó Barcelona. Ha caído Londres.

Sara Baras en el camerino del
Sadler's Wells de Londres
(Foto: Daniel Muñoz)
revista@flamenco-world.com
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