MÁLAGA EN FLAMENCO
2007. TOMATITO, ‘CAMARONEANDO’
Guitarra
con mar de fondo
Silvia Calado. Málaga, 28 de agosto de 2007
Galería
de fotos. Tomatito en la Playa del Palo, por Daniel Muñoz
‘Camaroneando’. Tomatito:
guitarra. Potito, La Tana, Juan José Amador Jr.,
Morenito de Íllora, Ángeles Fernández:
cante. El Cristi: segunda guitarra. Lucky Losada: percusión.
José Maya: baile. Málaga en Flamenco 2007.
Playa del Palo (Málaga), 28 de agosto de 2007.
20 horas
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Tomatito (Foto Daniel
Muñoz)
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Como si fuera un cuadro del Picasso azul.
Guitarrista y mar. Ni noche ni día. Blanco y cyan
licuado. Madera, aire y agua. Notas y olas. Si algo tiene
de curioso el festival Málaga en Flamenco es la
diversidad de emplazamientos de las actuaciones. Y uno
de ellos es la mismísima arena de la Playa del
Palo, con el mar de fondo. A estrenarlo vino Tomatito,
con un concierto enmarcado en el ciclo ‘Su homenaje’,
en principio dedicado a Paco de Lucía, pero hoy,
en la práctica, dedicado a Camarón.
Aunque, fuere quien fuere el tributado, no se trata de
poner coartadas al guitarrista almeriense. Bastó
con ponerle fondo.
Y no podía ser más ideal.
Un mar entre azul y gris, jugando a confundirse con el
cielo. El trasiego de un marco vivo, con las barcas de
pescadores saliendo a faenar, los veleros dejándose
llevar, gaviotas, avionetas, parapentes a motor, polizones
(de concierto) en el espigón… Y Tomatito,
con camisa blanca, melena negra y guitarra anaranjada,
dejándose enmarcar. Atacó primero por la
directa. Todo el grupo a hierro, esprintando por alegrías.
La audiencia (que, sorprendentemente, no llena el recinto)
queda advertida. Estos flamencos no se andan con rodeos.
Entonces el tocaor pide un ratito de soledad. Poco a poco,
la luz va atenuándose. La guitarra habla de mina,
de carburo, de tierra… Y, detrás, el mar
habla de pesca, de redes, de agua… Trabajo, fatiga,
soledad.
Ya no volverá a quedarse sin compañía.
Completa la primera parte del concierto con temas de sus
dos últimos discos, ‘Paseo de los castaños’
y ‘Aguadulce’. Tiene un variado abanico de
voces (entre ellas, la soberbia voz de Potito),
violín, percusión, el aderezo del fiero
baile de José Maya. Temas entre la soleá,
los tangos y la (mucha) bulería, hiperbolizando
el ritmo, destilando la fiereza de la marejada. La guitarra,
centro, eje, orden. Y a cada falseta, un cambio tonal
en el cielo y en su espejo marino. Tras el paréntesis,
es casi de noche. A la banda se suma La
Tana y, en el trasfondo, Camarón de
la Isla, cuya voz ha sonado enlatada como preludio y como
intermedio.

Tomatito & grupo (Foto
Daniel Muñoz)
Más que el mar, ahora es la luna
la protagonista. Redonda, inflada y amarilla, jugueteando
a asomarse y taparse con nubes. La voz de frágil
cristal de Ángeles Fernández la llama. “Si
le contara a la luna…”. Y se van hilvanando
letras camaroneras que hacen las delicias del entregado
respetable. Si son cantadas por Potito o Tana, sucesores
naturales del de La Isla, con mucho más ahínco.
Y el cantaor se sube a los cielos. Y vuelve a asomar la
luna. Tomatito los guía. A los suyos, en la tierra.
A él lo guían, quizás, desde allá
arriba. O eso parece en esta noche en la que la música
vuela libre por el firmamento, acunando las barcas que
salpican el negro fondo de mar como luciérnagas.
Y Camarón entonces cantaría que “ya
se van los marineros…”.
Galería
de fotos. Tomatito en la Playa del Palo
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| Tomatito
(Foto: Daniel Muñoz)
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Potito
(Foto: Daniel Muñoz) |
Tomatito
& Grupo
(Foto: Daniel Muñoz) |
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| Tomatito
(Foto: Daniel Muñoz)
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José
Maya
(Foto: Daniel Muñoz) |
Tomatito
(Foto: Daniel Muñoz) |
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