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‘FLAMENCO VIENE DEL SUR’ EN SEVILLA
MERCHE ESMERALDA/ DIEGO EL CIGALA
Entre boleros y soleares
Carlos Sánchez. Sevilla, 4 de abril
de 2006
‘Por arte de magia’. Merche Esmeralda.
Cante: Charo Manzano y Jesús Méndez. Guitarrista:
Luis Miguel Manzano y David Cerreduela. Violín: Juan
Pablo Muñoz/ Diego ‘El Cigala’. Cante:
Diego el Cigala. Guitarrista: Diego del Morao.
Piano y teclados: Yumitus. Contrabajo: Yelsy Heredia. Percusión:
Sabú. Ciclo Flamenco Viene del Sur 2006. Teatro Central.
Sevilla, 4 de abril de 2006. 21 horas

Merche Esmeralda (Foto: Antonio
Cid)
A expensas de que se celebre el concierto de los ‘Ganadores
de la Unión 2005’ -que se aplazó del 7
de marzo al 18 de abril por coincidir con el homenaje a Antonio
Núñez ‘Chocolate’ en el Teatro Maestranza-,
el ciclo ‘Flamenco Viene del Sur’ llegó
a su fin con el baile de Merche Esmeralda y el cante de Diego
el Cigala. La bailaora sevillana regresó a los
escenarios de su tierra natal tras varios años de ausencia.
Y lo hizo con ilusiones renovadas y con la serenidad y el
sosiego suficientes para afrontar una nueva etapa dancística
con la que pretende disfrutar a cada instante. Diego el Cigala,
por su parte, ofreció al respetable gran parte del
disco que le catapultó al éxito, ‘Lágrimas
negras’, y algunos temas de su último trabajo
discográfico ‘Picasso en mis ojos’. El
artista madrileño se excedió bastante en el
tiempo que venía estipulado en el programa.
La voz melódica de Charo Manzano da comienzo al espectáculo.
Su eco circula bajo los acordes de la guitarra de Luis Miguel
Manzano. Problemas con el sonido. Entretanto, la figura de
Merche
Esmeralda aparece oculta tras el donaire del mantón
de manila. Poco a poco, su rostro se va vislumbrando al
socaire de la armonía del violín. Por seguiriyas.
Jesús Méndez le impregna jondura a la noche.
La artista sevillana muestra la cadencia del baile. Sutileza
y delicadeza en el manejo del mantón. Pero un tanto
vacilante en los remates. Puente musical. Solo de violín,
instrumento que poco a poco va arraigándose a la expresividad
flamenca. Tan sólo unos breves apuntes para alistar
la soleá. Merche Esmeralda reposa su bata de cola en
los mimbres de la silla de enea. Se levanta. Lenta y suavemente.
Adueñándose poco a poco de la escena y de su
bata de cola. Trasladándola vehementemente de un lado
al otro del proscenio. Con un braceo que habla por sí
sólo. Y con una estampa que arranca los oles en cada
quiebro, en cada escorzo. Arqueando su figura al canon helénico.
Y recogiendo con fuerza y decisión hasta plantarse
de nuevo en el trono del triunfo.
Lágrimas Negras
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Diego el Cigala (Foto: Antonio
Cid) |
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La guitarra de Diego
del Morao abrió la segunda parte de la noche. Por
bulerías. Con la rúbrica de su tierra. Con el
sabor y el soniquete de Jerez. Y con falsetas bañadas
de armonías frescas. El joven artista jerezano dio
paso al resto de la compañía. Suena el piano.
‘Inolvidable’, el primer tema del disco ‘Lágrimas
Negras’. Tras la ‘intro’, el cantaor madrileño
se sienta en su taburete para dar continuidad al recital con
‘Veinte años’, ‘Corazón loco’
y ‘Lágrimas negras’. Pasa después
a los fandangos de ‘La paloma’ de Rafael Alberti,
tema incluido en el disco ‘Picasso
en mis ojos’. Tras un repertorio dedicado eminentemente
al bolero, El Cigala cambió brevemente las tornas en
la soleá por bulería, en las bulerías
y en unos tangos dedicados al excepcional pintor malagueño.
Un breve paréntesis para regresar con el clásico
bolero ‘Dos gardenias’ y cerrar con el momento
más emotivo de la noche, ‘La bien pagá’,
a la que se sumó la elegancia y la sensualidad del
baile de Merche Esmeralda. Una pieza de gran atractivo estético.
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