Entrevista a Manuel Herrera Rodas, director de la Bienal de Flamenco de Sevilla
"La Feria Mundial del Flamenco
evidencia que luchar por el flamenco es una tarea colectiva, no el trabajo individual
de un llanero solitario"
Silvia Calado Olivo
El negocio que gira alrededor del flamenco da los primeros pasos para caminar
de la mano en su desarrollo internacional. La I Feria Mundial del Flamenco, que
tiene lugar en Sevilla entre los días 4 y 7 de octubre de 2001, ha creado
un foro pionero en la promoción comercial de este arte. Manuel Herrera
Rodas, director de la Bienal de Flamenco de Sevilla, muestra la satisfacción
de ver ya superadas todas las previsiones, pero sin perder conciencia de la reflexión
permanente a la que habrá que someter esta cita en el que arte y empresa
van a una.

Manolo Herrera
¿Con qué propósitos arranca la I Feria Mundial del
Flamenco?
Consideramos que la Bienal de Flamenco de Sevilla debía ser algo más
que una sucesión de espectáculos cada dos años, por muy importante
que sea la muestra, para convertirse en el gran escaparate de todos los productos
que el flamenco es capaz de generar. Una oferta que Andalucía tiene que
rentabilizar como tierra generadora de flamenco. Por ello, nuestro objetivo era
tanto fijar a la Bienal como un gran festival con unas características
definidas, como dotarla de una infraestructura permanente que fuera una referencia
internacional de lo que es el flamenco. Tal meta se quedaría corta si no
fuéramos capaces, al mismo tiempo, de poner en valor y promocionar todo
lo que el flamenco es capaz de producir. Y no sólo como propuesta escenográfica
y artística, sino integrando todas las industrias y artesanías que
giran alrededor del flamenco: moda, casas discográficas, producción
audiovisual, el mundo de la guitarra y los instrumentos de acompañamiento...
Aprovechando la experiencia de Fibes (empresa gestora del Palacio de Exposiciones
y Congresos de Sevilla) en la organización de ferias y congresos, consideramos
necesario aunar esfuerzos para dar el sitio y el escaparte idóneo a ese
producto comercial susceptible de generar negocio. La Bienal logra así
diversificar sus funciones entre la propuesta artística y la actividad
comercial.
¿Se han cumplido, de momento, las expectativas depositadas en la
organización de este foro?
Sí, porque aparte de poner en valor los productos flamencos, pensamos
que también era nuestra obligación mover conciencia. Y, de alguna
manera, zarandear a la sociedad y, con ella, a las instituciones públicas
para que todos juntos nos diéramos cuenta de que luchar por el flamenco
es una tarea colectiva, no un trabajo individual de un llanero solitario. Hemos
intentado no sólo contar con instituciones que tienen la obligación
de cooperar en este fin, como las consejerías de Cultura y Turismo de la
Junta de Andalucía, sino también adentrarnos en todos los ayuntamientos
y diputaciones andaluces para que dentro de esta feria tuvieran cabida y fueran
promocionadas las artesanías relacionadas con el flamenco que el mundo
de la globalización considera economía sumergida. Y así hemos
conseguido que zapateros especializados en hacer zapatos para bailaores, diseñadores
y creadores de ropa de baile, fabricantes de cejillas, productores de peinetas
o luthiers se codeen con promotores y programadores artísticos del género
flamenco o empresas de representación y management. Con todos ellos, presentamos
un gran paquete diverso, variado y plural que va a dar muestra de la evolución
permanente y positiva que, desde el punto de vista económico, está
moviendo el mundo del flamenco.
¿Ha cubierto la Feria su vocación internacional?
Somos conscientes de que los atentados terroristas ocurridos en Estados Unidos
están teniendo una repercusión negativa en cualquier acontecimiento
de carácter internacional. Sin embargo, estamos recibiendo una respuesta
positiva por parte de todos los expositores y, es más, nadie nos ha anunciado
que cancele su visita. La Feria contará con una representación importante
del comercio y los negocios de Estados Unidos, Canadá, Japón, Asia
y Europa. Para canalizar estos contactos, hemos contado con la colaboración
del Instituto de Fomento de Andalucía, la dirección regional del
Instituto de Comercio Exterior y los departamentos internacionales de la Consejería
de Turismo. Ellos han tramitado, desde un punto de vista internacional, la captación
de programadores y prensa extranjera. La Bienal ha depositado la responsabilidad
de las relaciones externas en Pepe de Lucía, dada su experiencia y capacidad
de gestión en el exterior.
¿Se puede adelantar ya un balance?
| "Tenemos que hacer una reflexión permanente
del cumplimiento de los objetivos de la Feria y no mirarnos en el espejo narcisista" |
A pesar de que las previsiones se han desbordado, no podemos vender humo ni
creer que con la primera edición ya está todo hecho. Las ferias
se consolidan en la segunda o la tercera edición que es cuando, además,
se criba. Ahora mismo hay una gran oferta, pero aún no sabemos si toda
esa oferta es de interés. Este foro aúna dos tipos de feria: las
dedicadas exclusivamente a un mercado interno de vendedores y compradores; y aquellas
otras cuya característica fundamental es la apertura al público
general, con atractivos como la presencia de artistas de primer orden, desfiles,
espectáculos o restauración.
Todas las infraestructuras del Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla
se ponen a disposición de la feria como negocio y otros 7.500 metros cuadrados
de superficie se ponen al servicio público. Aunque, en virtud de la experiencia
de Fibes, hemos intentado compaginar todos los intereses, quizás, cuando
hagamos el análisis final, vemos que hay que avanzar en el campo del sector
negocio o que hay que reducir en el ámbito del público. Evidentemente,
habrá que ir cubriendo todo defecto o carencia que vayamos viendo y mejorar
de cara al futuro. Estamos satisfechos, se han cubierto los objetivos previos,
pero habrá que estar atentos y no mirarnos en el espejo narcisista para
congratularnos de lo buenos que somos. Tenemos que hacer una reflexión
permanente de los objetivos que estamos pretendiendo, que no son otros que poner
en valor el flamenco y demostrar que es un producto de altísimo interés
turístico para Andalucía. No podemos olvidar que piedras, monumentos,
gastronomía, sol y playa hay en todas partes, pero la gente busca cada
vez más la identidad de los pueblos en el turismo. El mundo ahora se mueve
por otros intereses como los encuentros entre culturas, civilizaciones y razas.
De ahí que estimemos importante que el flamenco se ofrezca desde Andalucía
como un producto de autenticidad de nuestra tierra.
¿Puede entenderse la Feria como un primer paso para dar cohesión
sectorial a las empresas relacionadas con el flamenco?
Creo que sí. Y también debería ser un primer paso para
crear la gran industria discográfica andaluza. La Feria pondrá en
evidencia una contraposición entre las grandes discográficas multinacionales
y su capacidad de gestión y negocio, frente a la pequeña empresa
discográfica andaluza de un pueblo o de un señor que, con mucho
amor al flamenco, ha montado una empresita cuyo negocio se reduce a la edición
de tres o cuatro discos al año. Tenemos que avanzar uniendo intereses,
pues Andalucía necesita liderar el negocio del disco y del vídeo
flamenco. Para ello hace falta no sólo una unión importante de los
empresarios, sino también el apoyo de todas las instancias implicadas en
la promoción de la región. Si no, corremos el riesgo de que intereses
comerciales, de grupo o mediáticos sean los que dirijan el futuro del flamenco.
Y no debemos perder de vista que constantemente estamos clamando al cielo porque
esto desaparece o porque cambian los gustos del público, sin darnos cuenta
de que también estamos contribuyendo a globalizar la cultura y, por tanto,
el flamenco. Si de verdad queremos apostar por un liderazgo de un arte tan nuestro
como es el flamenco, tenemos que apostar por los soportes que lo difunden.
¿La acogida de la Feria evidencia una creciente profesionalización
del flamenco?
| "El flamenco tiene que desarrollarse en los mejores
escenarios del mundo y divulgarse mediante los más sofisticados medios
de comunicación de que dispongamos" |
Ya se están empezando a dar los primeros pasos para tratar al flamenco
con las mismas características comerciales y de promoción que se
usan con las otras músicas. El hecho de que haya cada vez más artistas
que han tomado el camino de estar dirigido por un manager y tener una casa discográfica
a la que deberse ha supuesto una enorme eclosión. Tenemos muchos ejemplos
de grandes músicos flamencos que, en cuanto han tomado el camino de profesionalizar
su arte, han experimentado un despegue impresionante. Por ahí van los tiros.
Es inconcebible que en el siglo XXI todavía estemos soñando con
cuevas y corrales de vecinos que son lugares sólo para tener en la memoria,
pero nunca para idealizarlos como el marco adecuado donde actualmente debe desarrollarse
este arte. El flamenco tiene que desarrollarse en los mejores escenarios del mundo
y divulgarse mediante los más sofisticados medios de comunicación
de que dispongamos. Y eso es cuestión de profesionalización.
¿Cómo se repartirán los papeles Bienal y Feria cuando
coincidan?
Procuraremos profundizar en el apartado de programadores, ampliar su estancia
para que puedan asistir al mayor número de espectáculos posible.
Habrá una especie de feria, no material, para mostrar a alrededor de un
centenar de programadores de todo el mundo la oferta de espectáculos del
festival. Por otra parte, coincidiendo con la recta final de la Bienal, se celebrará
la Feria con las mismas características que en esta primera edición.
De esta forma, los espectáculos del festival serán también
espectáculos de la Feria y las empresas tendrán la oportunidad de
utilizar todos los espacios escénicos de Sevilla para mostrar su oferta.
¿Por qué la Bienal no ha aprovechado la Feria para mostrar
los espectáculos en cuya producción ha colaborado?
Quien tendría que haberse ofrecido para presentar esos espectáculos
son las propias empresas y artistas que generaron sus espectáculos en la
Bienal. Y ni siquiera ha ocurrido con los que después no se han vuelto
a representar. Todo lo que se va a ofrecer en la feria corre a cargo de los expositores,
ni Fibes ni la Bienal ofrecen espectáculos contratados. Son empresas, discográficas
o instituciones las que están interesadas en mostrar comercialmente su
producto en el marco de la feria. Es un concepto de mercado.
Y, por cierto, ¿va superando el festival el tradicional problema
de falta de continuidad de sus espectáculos?
Si hacemos un análisis de los espectáculos del año pasado,
es cierto que ha habido algunos que no han vuelto a presentarse porque tampoco
tuvieron gran aceptación de publico. Cada uno se arriesga al presentar
su propuesta. Y, en ocasiones, se presentan ofertas de gran interés pero
que sólo tiene acogida entre un público minoritario, por tanto,
difícilmente pueden tener salida. Sin embargo, la mayoría de los
espectáculos de este último año han salido fuera: Bailaor,
de Antonio Canales, que lleva hechas más de cien representaciones; Juana
la Loca, de Sara Baras; 5 Mujeres 5, de Eva la Yerbabuena; María Pagés
todavía está representando por ahí su Tirana, de la edición
de 1998...
¿Pero no es un poco decepcionante que cuando posteriormente se reestrenan,
se olvide reseñar que fueron concebidos en la Bienal?
| "Soy consciente de que uno de los fracasos de la
Bienal es no haber sido capaz de interesar a la iniciativa privada en la promoción
de espectáculos" |
Ese es otro problema que habrá que ir resolviendo, pero radica en poder
contribuir o no a los pagos de la producción. Y no es dejación de
funciones. Somos conscientes de que una vez que salen de aquí se pierde
la lectura "espectáculo estrenado en la Bienal de Flamenco de Sevilla".
Pero suele ocurrir porque a la empresa le interesa más la vanidad y el
morbo de vender la novedad al público de Madrid, de Barcelona o de Berna.
Sin embargo, me consta que artistas de menor renombre se han abierto puertas gracias
al sello de la Bienal.
No disponemos de capacidad económica para poder entrar en grandes superproducciones
como la que está preparando Sara Baras para la próxima edición,
cuyos costes pueden superar los 360.000 euros (sesenta millones de pesetas). Esa
es una de nuestras asignaturas pendientes. Y claro que podemos afrontar espectáculos
de bajo presupuesto, pero lo ideal sería crear cuatro o cinco grandes producciones
que, posteriormente, la Bienal se encargara de vender. Pero ni juntando todo el
dinero de todas las instituciones colaboradoras tendríamos esa capacidad.
Tenemos que movernos entonces en esas aguas pantanosas de al mismo tiempo estar
enseñando la muleta y escondiéndote para que no te coja el toro.
Asumiendo ese problema de financiación, ¿no se baraja la posibilidad
de dar entrada a la iniciativa privada?
Soy consciente de que uno de mis fracasos como director de la Bienal es no
haber sido capaz de interesar a la iniciativa privada en la promoción de
estos espectáculos. Yo no sé si la causa es que todavía falta
conciencia del valor que puede tener el flamenco como recurso económico
o que no hemos sabido motivar suficientemente al capital para que invierta en
flamenco. Ni empresas importantes andaluzas ni el capital de ahorro de la región
han dado ninguna respuesta contundente a la Bienal, incluso incorporándose
como parte de la organización mediante la constitución de una gran
empresa mixta institucional y privada. Quizás la Feria Mundial del Flamenco
sirva para cumplir este reto.
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