SALÓN DE LA MODA
FLAMENCA ‘SIMOF 2007’. ESPECIAL
Pasarela de talento... flamenco
Susana Muñoz Bolaños. Sevilla, febrero
de 2007
El Salón Internacional
de la Moda Flamenca ‘Simof 2007’, celebrado
en Sevilla del 15 al 18 de febrero, confirma la feliz
unión de clasicismo y renovación, y corrobora
que aún queda mucho por descubrir en torno al traje
de flamenca. Y es que la moda flamenca está
más viva que nunca.

Colección de Ángeles
Verano, con Marina Heredia
(Foto Angelesverano.com)
Quienes pensaban que sobre el traje de
volantes, que tiene más de un siglo y medio de
vida, ya se había inventado todo, han podido comprobar
que aún queda mucho por descubrir y que el talento
de los diseñadores no tiene límites. Más
de 1.000 vestidos de flamenca han paseado a lo largo de
32 desfiles sobre la pasarela de Simof 2007. Con un nuevo
récord de asistencia a todos los desfiles, el público
ha podido comprobar, no sólo que el clasicismo
y la innovación pueden darse la mano para dibujar
un sinfín de propuestas para el único traje
regional sometido a los vaivenes de la moda, sino también
que, pese a ello, no todo vale y que el traje de flamenca
nunca pierde su auténtica esencia.
Bulerías, seguiriyas y sevillanas
se han mezclado con la actuación de coros flamencos
y tamborileros y las voces en directo de Manuel Lombo
y la cantaora Sonia
Miranda. Sobre la pasarela, la presencia de grandes
nombres del flamenco, como Marina
Heredia, Macarena Giráldez o Diana Navarro
y en el recuerdo, la desaparecida Lola Flores, cuya voz
sonó con fuerza en más de un desfile, homenajeada
por varios creadores. Entre el público, bailaoras
y bailaores, cantaoras, cantaores y cantantes, como Falete,
María Jiménez, María José
Santiago, Rosario Mohedano o Charo Reina, además
de un sinfín de toreros, futbolistas, famosos del
mundo social y del espectáculo, además de
modelos internacionales. Su presencia confirmó
que Simof es, además de una pasarela de moda, un
auténtico acontecimiento social y mucho, mucho
espectáculo.
Nuevos aires soplan
Pasarela de moda flamenca
Simof 2007 (Foto Fibes / Simof) |
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Nacida hace trece años como acicate
para los creadores de moda flamenca, Simof 2007 continúa
con su primer objetivo, manifiesto en el Certamen de Jóvenes
Diseñadores que inaugura cada edición. Seleccionados
entre más de 30 creadores, fueron nueve los elegidos
para mostrar sus tendencias, con un nivel tan alto que
pusieron en más de un aprieto a los miembros del
jurado. La ganadora, Carmen Raimundo,
convenció con sus ‘Antiguas Canasteras de
Sevilla’, inspirada en aquellas muchachas que llenaban
de color las calles de Sevilla a su paso. Vestidos confeccionados
en telas y ‘patchwork’, con mezcla de tejidos
y popelín en lunares, complementados con cinturones
de varios tipos en distintos tejidos. Un aire colorista
que se mezcla en las distintas telas y estampados como
antiguamente utilizaban las gitanas, aplicados sobre cortes
actuales y posiciones de volantes, diseñados para
realzar la figura de la mujer, le dieron la victoria.
Junto a la ganadora, las tendencias de Sara de Benítez,
que escogió el raso como tejido de ‘Gitana
Chic’ para hacer las ferias más deslumbrantes;
y Susana Pagés, que desplegó madurez en
‘Sevilla en el pensamiento’. Nostalgia, con
sobrepuestos de transparencias, volantes en cascadas lisas,
mangas con tiras bordadas, diferentes largos y escotes
en pico o redondos para resaltar la anatomía femenina.
Vier Márquez se decantó en ‘Ay Carmela’
por la esencia de lo hippy, gracias al croché,
los estampados, los motivos zíngaros y los llamativos
malvas y rojos. Y Susana Vega conjugó en ‘Kon-fussion’
los tops de corte imposible con las faldas de talle bajo.
Por su parte, Susana Navarro junto a Carlos Arróniz
homenajearon en ‘Pasión en abril' a los ruedos,
con toreritas sin nada debajo junto a espaldas seductoramente
desnudas; mientras que Vanessa Suárez apostó
en sus ‘Coquetas flamencas’ por el look más
urbano, introduciendo boinas caladas en lugar de peinas
y corbatas sobre el escote.
Creadores consagrados
Un total de 32 creadores consagrados
mostraron sus tendencias a lo largo de cuatro días.
Con el sugerente nombre de ‘Tus lunares’,
Vicky Martín Berrocal consiguió
la primera ovación de Simof 2007 por su apuesta
ecléctica y colorida, muy audaz en los cortes y
de exquisito tratamiento del color y las texturas. En
su propuesta, hay lugar para los conjuntos de falda y
camisa, pero sobre todo para los vestidos, con siluetas
camiseras, envolventes y ajustadas a la figura femenina.
Destacan los escotes en ‘V’ y corazón
y las mangas, presentadas en diversas variedades: abullonadas,
estrechísimas o a la sisa. En cuanto a la paleta
de color, la exploración por la gama de los verdes
–menta, musgo, esmeralda- se une a los bermellones,
violetas, morados, calabaza, marrones y caldera. Sobresalen
con fuerza y osadía el oro, clave del estilo de
la colección, y el intemporal rojo. En cuanto a
tejidos y texturas, destaca la mezcla de materiales y
junto a las texturas tradicionales, como el croché,
conviven la contemporaneidad del tejido gabardina y el
clasicismo y ligereza de telas delicadas y lujosas, como
el punto de seda, el raso, el lamé y las muselinas.
Cerró el desfile con una espectacular bata de cola
en rojo, confeccionada con 500 rosas de tela, entallada
hasta la pantorrilla.
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Pasarela de moda flamenca
Simof 2007 (Foto Fibes / Simof) |
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Por su parte, Cristo Báñez,
hábil en el ‘prêt à porter’,
presentó bajo el nombre de ‘Esa’ y
a ritmo de tango y una escenografía majestuosa
una colección inspirada en las mujeres fatales,
para reivindicar a una mujer fuerte y poderosa, de carácter
independiente. Su colección reúne dos líneas
diferenciadas, una para el día y otra para la noche.
La primera, más funcional, está concebida
a partir de faldas de nesgas, que florecen con volantes
de doble capa y mucho vuelo, algunos canasteros, que se
abren en la parte delantera para mostrar botas muy flamencas
y urbanas. Los cortes, especialmente audaces, con espaldas
descubiertas y escotes de vértigo. La línea
de día es especialmente divertida y urbana, con
cuerpos cómodos y funcionales, confeccionados en
telas personalizadas con leyendas y palabras ‘flamenca’
y ‘gitana’, bordados con mimo en un atractivo
grafismo. Por la tarde, la mujer es romántica,
con una línea de cortes muy femeninos, confeccionada
en hilo, encajes, entredoses y vainicas. La noche se torna
monocolor: en rojo, negro y dorado, apostando por líneas
más ajustadas, festivas y hasta lenceras, en las
que los juegos de texturas son protagonistas, con mezclas
atrevidas de popelín, satén, gasas estampadas,
hilo, seda, bambula y encajes.
La inigualable Lina,
acreedora de una carrera y toda una vida dedicada a la
artesanía del traje de flamenca, presentó
en ‘Marina’ dos tendencias bien definidas
con el glamour y la factura perfecta de sus creaciones.
De una parte, el regreso a los tejidos y diseños
de los años 70, con vestidos de flamenca de popelín,
hermosos volantes de capa rematados con tira bordada,
amplios escotes de pico y mangas al codo. La otra línea
se caracteriza por el uso de tejidos vaporosos y sensuales,
en los que el corte y la colocación de los volantes
destaca por su originalidad. Para causar ese efecto, las
texturas elegidas son el clásico popelín,
las gasas para un efecto lujoso y el raso de algodón.
La paleta tonal explora las posibilidades del blanco,
del rojo, negro, coral, morado y verde mar. Capote de
Paseo es el título de la colección que ha
presentado, con gran éxito, Aurora Gaviño,
veterana dentro del mundo de la moda que ha vestido en
numerosas ocasiones a folclóricas como Rocío
Jurado. Concebida como un homenaje torero, la creadora
ha reinventado el traje de flamenca con líneas
nuevas para trajes en seda natural india con lunares exclusivos,
que se mezclan con distintos encajes antiguos en rebaje
de colores o con tonalidades totalmente dispares.
Pasarela de moda flamenca
Simof 2007 (Foto Fibes / Simof) |
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Por su parte, la cordobesa Juana
Martín volvió a seducir al público
entregado de Simof con su particular estilo en ‘Gitanas
de Arte’, una colección para flamencas eminentemente
urbanas, muy colorista, colmada de las referencias estéticas
y creativas que convierten el estilo de la creadora en
inconfundible. Realizada casi íntegramente a partir
de telas teñidas y pintadas a mano, la creadora
sigue apostando por la mezcla de tejidos de argumento
creativo, en el que confluyen encajes, brochados y lycras
con tules, algodones, guipur y, por supuesto, el denim.
Mantiene su apuesta segura por las camisetas, pensando
en mujeres originales y de estilo desenfadado, con cuellos
alzados y blusas anudadas con cintas a la cintura, conjuntos
de tres piezas en blanco, perforados con forma romboidal,
telas con brocados dorados junto a su personal línea
vaquera y a sus camisetas de tirantes.
Pilar Vera volvió
a demostrar que puede renovarse una vez más con
su colección ‘La Guapa’, para ofrecer
una fantasía flamenca de inspiración años
40 y 50, revisada y moldeada, con propuestas en las que
impera el lujo y el refinamiento. Cuellos mao y grandes
claveles bordados sobre sus blusas y faldas se suman a
una serie de vestidos realizados en fantasía bordada
de motivos florales extraídos de la iconografía
de los clásicos mantones de Manila. Una auténtica
fantasía y exceso para los cuerpos, pero con mesura
y elegante caída en la cascada de volantes. La
creadora unifica comodidad, alegría y colorido
en un resultado final de inspiración canastera,
en la que el vuelo de los volantes acaba por convertirse
en una constante. Además, se sumerge en la aventura
de presentar a la mujer para una boda que, con sedas y
encajes, se acerca a lo flamenco pero alejada de excesos
folclóricos.
Por su parte, la creadora Ángeles
Verano volvió a salpicar de volantes y
buen gusto la pasarela internacional de la moda flamenca.
Su colección ‘Revuelo de volante’s,
que tiene en el estampado a su gran aliado, está
repleta de las mezclas de mil y un tejidos diferentes
que sólo ella sabe hacer, en una superposición
de tejidos perforados pintados a mano y telas de piel,
como angeliza, brocados y mucha seda natural. Mucho vuelo
en los vestidos y mangas de gran volumen en farol. Además
de las acertadas mezclas de los malvas y verdes pistachos,
el color predominante en sus diseños es el rojo
apasionado, como dejó entrever en todo su esplendor
en una bata de cola con aires orientales y lunares en
la cola. Sus complementos más personales para esta
ocasión son los cinturones para definir los talles,
las flores de tela a modo de guirnaldas y las líneas
canasteras en los bajos.

Pasarela de moda flamenca
Simof 2007 (Foto Fibes / Simof)
Finalmente, José María
Cañabate se llevó la última
gran ovación de Simof 2007, con ‘Mi niña
Lola’, una colección que reivindica la figura
de las divas de la escena clásica flamenca, con
trajes muy trabajados, de líneas retro muy estudiadas.
Sus creaciones presentan siluetas entalladas hasta la
mitad del muslo, momento en el que emergen volantes de
gran volumen y trabajada caída en cascadas, que
se acortan en la zona frontal para mostrar los siempre
femeninos tobillos y zapatos. Los escotes se agrandan
y colman de sugerencia los vestidos, algunos con las espaldas
casi descubiertas con formas romboidales. Las mangas,
al codo, muy estrechas y estilosas. Especial atención
merecen las aplicaciones artesanales de flecos delicadamente
engarzados presentadas en diferentes aplicaciones sobre
los cuerpos y volantes de los trajes. Además, destacar
una línea de aires rocieros que reinterpreta el
tradicional traje corto masculino en vestidos y batas
muy femeninos.
Flamencas
renovadas. Guía de tendencias