ESPECIAL. PASARELA DE MODA FLAMENCA SIMOF 2008

Pasión e ingenio para revivir
el pasado del traje de flamenca

Susana Muñoz Bolaños. Sevilla, febrero de 2008
Fotos: Luis Serrano

El Salón Internacional de la Moda Flamenca ‘SIMOF 2008’, celebrado en Sevilla, acaba de demostrar un año más que el traje de flamenca sigue más vivo que nunca y que el atrevimiento e ingenio de los jóvenes creadores se combina a la perfección con la experiencia y la pasión de los más veteranos.

 

Lalo Tejada en Simof 2008
(Foto Luis Serrano)
   

Pasión, mucha pasión, y una alta dosis de ingenio para reinventar año tras año el único traje regional sometido a los vaivenes de la moda. Eso es lo que destila la moda flamenca, al menos la que se ha podido ver a lo largo de los cuatro días que ha durado la decimocuarta edición de SIMOF, celebrado entre los días 31 de enero y 3 de febrero de 2008 en Sevilla. Los más de 1.400 trajes de flamenca sobre la pasarela, a lo largo de 32 desfiles, mostrando las creaciones de 40 profesionales, además de las propuestas de ocho jóvenes diseñadores, han dado buena muestra de ello. Además, los 35.000 visitantes que han pasado por los stands de las más de 90 firmas que exponían, confirman un nuevo éxito del salón.

Sobre la pasarela, grandes maniquíes españolas, como Laura Sánchez, María José Suárez o Elizabeth Reyes, se daban la mano con el poderío de las artistas más flamencas como Marina Heredia, Alba Molina o Milagros Mengíbar. De fondo, la música más apropiada, casi siempre el flamenco, fandangos, sevillanas, bulerías, seguiriyas..., las grandes voces de las desaparecidas Rocío Jurado y Lola Flores, pero también las canciones de Edith Piaf o Luz Casal. En directo, las actuaciones de coros rocieros, pero sobre todo el arte de Rocío Cortés, el poderío de Macarena Giráldez y Lalo Tejada, el particular cante de Falete y el baile de La Farruca, que llenaron de fuerza el ir y venir de los 1.400 trajes de flamenca que allí se vieron.


La moda flamenca en la pasarela Simof 2008 (Foto Luis Serrano)

Entre el público, bailaoras y bailaores, como Matilde Coral, cantaoras y cantaores, además de un sinfín de cantantes, empresarios, modelos, toreros, futbolistas, famosos del mundo social y del espectáculo, una nutrida representación nipona entre un público creciente y mucha prensa del corazón. Su presencia confirmó que SIMOF es también un auténtico acontecimiento social y mucho, mucho espectáculo. Con una cada vez más cuidada y estilosa puesta en escena, no faltan ninguno de los elementos tradicionales de cualquier pasarela de moda: glamour, música, diseños y mucho interés por parte de un público creciente.

De la juventud creadora...

 

La moda flamenca en la pasarela Simof 2008 (Foto Luis Serrano)
   

El próximo año, SIMOF cumplirá quince años de vida. Una larga existencia en la que se mantiene firme en su tarea de fomentar y desarrollar el sector de la moda flamenca y su tejido industrial. El Certamen de Jóvenes Diseñadores que inauguró la edición ha venido a demostrar que la juventud no está reñida con la creatividad. Seleccionados entre una treintena de participantes, ocho fueron los elegidos y sólo uno el premiado: Curro Durán Ríos con ‘Illo y Romero, Sevilla y Ronda’, título que recuerda al último disco de Marina Heredia ‘La voz del agua’. Inspirada en la Feria de Sevilla y el arte de Ronda, el joven malagueño presentó una colección de trajes con cuerpos ceñidos y faldas con amplio vuelo, que acabaron por convencer a los miembros de un jurado que cada año pasa más apuros para decidir el nombre de la colección ganadora.

... a los creadores consagrados

Un total de cuarenta creadores consagrados mostraron sus diseños, demostrando que no hay limitaciones cuando el ingenio, la experiencia y la pasión se ponen al servicio de la creación. Con un nombre casi taurino, se inauguraba la pasarela de profesionales. La encargada: Vicky Martín Berrocal, que presentaba su colección ‘Va por ti’, dedicada a Valentino, sobre un escenario lleno de pétalos de rosas rojas y al ritmo del tango ‘Volver’. Una espectacular Laura Sánchez envuelta en un no menos espectacular traje rojo, abrió el desfile. A ella siguieron una docena de trajes de distintos tejidos en rojo, en los que destacó la imaginación a la hora de diseñar las mangas. Tras el homenaje a Valentino, el blanco fue el protagonista, dando paso a estampados más serios en verde y todas las gamas del marrón, una serie de vestidos de corte romántico en encaje gris perla y como broche final, un espectacular traje de novia en oro viejo semitransparente que levantó la ovación del público.


La moda flamenca en la pasarela Simof 2008 (Foto Luis Serrano)

Tras ella, la sevillana Luisa Pérez tomó el testigo con ‘Ópera prima’, una favorecedora y colorida colección caracterizada por el uso de tejidos cercanos a los trajes de fiesta. Por su parte, Margarita Freire vistió con ‘Impulso’ a una mujer sensual, con talles bajos, mangas largas, camisas y fajines. La firma Sugérele acertó en su faceta más rociera, subiendo al escenario a Falete y a Macarena Giráldez, mientras que el onubense Paco Prieto mezcló tejidos diferentes con fondos de inspiración setentera. Ya en el tramo final, Manuela Berro mostró todo lo que se puede hacer con las telas bordadas de la India, culminando la jornada con el baile de La Farruca.


Lalo Tejada en Simof 2008
(Foto Luis Serrano)
 
   

Durante la segunda jornada, Cristo Báñez sorprendió, tras las flamencas urbanas del año pasado, con una colección funcional, bajo el nombre de ‘Almonte’. Especialmente llamativa resultó su apuesta por el contraste de colores fuertes, así como por la combinación de diversas texturas. La Sevilla antigua y cofrade ha sido la inspiración de Aurora Gaviño en ‘Alma: azahar y lis’, donde lo religioso y lo profano se daban la mano impregnados por el destello de las antiguas civilizaciones. Mantillas, encajes, terciopelos y brocados con estampaciones doradas fueron los tejidos elegidos.

La firma Sevillanía recurrió a sedas, encajes, popelines y perforados para plasmar los recuerdos de las flamencas de su infancia y vestir a una mujer femenina y sensual. La malagueña Melisa Lozano no pasó desapercibida con dos trajes experimentales: uno con base de papel con bolitas de algodón de colores y oro con palomitas de maíz. Pepe Jiménez, El Ajolí, propuso una visión tradicional del traje de flamenca y Mari Carmen Cruz y Ángeles Espinar mostraron su veteranía con elegantes vestidos y exclusivos mantones de Manila. Loli Vera, por su parte, apostó por faldas al talle, camisas de organza con chaquetillas y cuellos alzados, mientras el onubense Sergio Vidal cerró la jornada con una serie heterogénea y un aplaudido espectáculo que rememoró la corte española de Carlos V.

La cordobesa Juana Martín presentó en ‘Mil y una gitanas’, una colección llena de vida, color, movimiento e innovación, conceptos que confieren a los diseños una marca propia: la de una mujer flamenca y urbana. Como detalle, los pantalones aflamencados. Por su parte, Pilar Vera presentaba ‘Ida y vuelta’, que fusionaba Andalucía con el Caribe. Alternó los trajes tradicionales con toques más atrevidos, como los cuellos para camisas, en un desfile que cerró Macarena Giráldez. Tras ella, Ángeles Verano volvió a mostrar su sello personal y artesanal con ‘Abanícame’, un desfile en el que participaron Alba Molina, la bailaora Lalo Tejada y la cantaora Marina Heredia. Las asimetrías en los volantes y la diversidad en los escotes y mangas se funden en una magnífica colección de vestidos, faldas y blusas.


Alba Molina en Simof 2008 (Foto Luis Serrano)

La jornada contó también con Luchi Cabrera, que homenajeaba a la copla en una colección a base de tejidos ricos con los que quiere renovar la imagen del traje de flamenca. La firma Nuevo Montecarlo apuesta por los volantes con mucho volumen y los talles adaptados a cada mujer, mientras Charo Vara se inspira en los trajes de fiesta y en las romerías antiguas. Reminiscencias y detalles goyescos destacaron en la colección de Pitusa Gasul, mientras que la colección de Basi del Río se centraba en el blanco.


La modelo Nuria López en Simof 2008 (Foto Luis Serrano)
 



 

La inigualable Lina llenó el último día de SIMOF de pura esencia de Sevilla. Con su colección ‘Nací en Sevilla’, volvió a demostrar que ha sabido entender a la perfección el traje de flamenca, como evidencian sus 50 años dedicados a crear moda. Inspirada en lo flamenco y lo eterno, presentó una colección de líneas elegantes en la que destacaron dos maravillosas batas de cola a las que las bailaoras Luisa Palicio y Milagros Mengíbar dieron vida.

Frente a la veteranía de Lina, la juventud de José María Cañavate, quien con ‘Los canasteros’ presentó elegantes propuestas en blanco y rojo, inspirado en la cultura flamenca de 1960. Más de 40 años lleva también Carmen Latorre trabajando la confección de los trajes de flamenca. Para ‘Can Can flamenco’ se inspiró en las noches del Moulin Rouge, las calles francesas y las pinturas de Toulouse Lautrec. Pionera en el diseño y comercialización de moda flamenca, Creaciones Mari Cruz apostó sobre la pasarela por el volumen y el movimiento. La jornada se completó con los desfiles de Lorenzo Cáceres, Rosalía Zahino y Sauco, Angradema López, Mariví Salmerón y Sara de Benítes.

Guía 2008 de tendencias flamencas

 
 
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