FESTIVAL FLAMENCO MONT
DE MARSAN 2007. JAVIER BARÓN, ‘MERIDIANA’
... y el tiempo
S.C. Mont de Marsan, 3 de julio de 2007
‘Meridiana’. Compañía
Javier Barón. Javier Barón:
baile, concepción, coreografía. Manuela
Ríos, Ana Morales, Leonor Leal: baile. Javier Patino,
Daniel Méndez: guitarra. Miguel Ortega, Antonio
Campos, David Palomar: cante. Tino di Geraldo (artista
invitado), José Carrasco: percusión. Alexis
Lefèvre: violín. Tomasito: artista invitado
(cante, baile). 19º Festival Flamenco Mont de Marsan.
Espace François Mitterrand. Mont de Marsan (Francia),
3 de julio de 2007. 21 horas

Compañía Javier
Barón (Foto Daniel Muñoz)
Ya sólo falta un año para
que Mont de Marsan celebre llevar dos décadas en
la carretera. Y será todo un acontecimiento porque
este festival es casi un milagro. La sede no es una capital
de renombre, sino un desconocido pueblo situado en la
comarca francesa de Las Landas. Sin embargo, su compromiso
con el arte flamenco es infatigable. Para muestra, no
sólo la veteranía, sino la calidad del cartel,
año tras año. Por aquí viene pasando
lo mejor del género desde su fundación.
Y no iba a ser menos la decimonovena edición, que
ofrece perlas como el recital del cantaor jerezano José
Mercé; o el nuevo espectáculo de Javier
Barón, que inauguró la programación.
‘Meridiana’ se mostró por segunda vez
tras el estreno en el Festival de Jerez 2007, ante tres
cuartos de aforo del Espace François Mitterrand.
Y no es poco, que este pabellón multiusos tiene
capacidad para más de dos mil personas. Aunque
lo difícil no fue tanto atraerlos (aquí
la palabra ‘flamenco’ es suficiente reclamo),
sino conseguir que todos los presentes acabaran pateando
el suelo para dar su plácet.
‘Meridiana’ gira en torno
al concepto del tiempo, del ritmo, del compás.
Y el juego con ese tictac, que es la médula misma
de todas las músicas, da lugar a la obra. Quizás
por eso llega con tanta naturalidad al público
que, en conjunto, percibe un variado abanico de buenos
números de baile y de música, iluminados,
presentados y vestidos con una uniforme y atractiva estética
bañada por los tonos solares, el motor de la línea
meridiana.

Javier Barón y Tomasito
(Foto Daniel Muñoz)
Y es que de generación y flujo
energético tiene mucho esta obra. Sólo con
el prólogo que se marca Tomasito
‘a capella’, sube el voltaje. “Un, dos,
un, dos, tres”. Y la energía, ya se sabe,
es muy contagiosa. Javier Barón la hace toda suya
para brindar solos en los que priman el conocimiento,
la madurez y una infrecuente frescura, como un estar a
gusto que se comunica con elocuencia. El atrás
contribuye, con una interpretación entregada de
la compleja música diseñada por Javier Patino
y Alexis
Lefèvre. Aparentemente, todo resulta fluido,
pero poniendo un poco el oído, se entrevé
un enredoso trabajo de concatenar ritmos que no es nada
fácil de defender, ni para los instrumentistas
ni para los cantaores que, salvo por Miguel Ortega, han
cambiado desde el estreno. Y lo cierto es que, sin desmerecer
el actual plantel, se echa de menos el contrastado eco
de Juan José Amador. También se ha incorporado
a la guitarra, sustituyendo el eco añejo de Ramón
Amador, Daniel
Méndez quien, por cierto, tiene una intensa
tarea que desempeñar en este festival. En el trío
de bailaoras también se ha cambiado ficha, aunque
sin alterar el resultado. Las tres siguen volcándose
en sus respectivos roles, tanto en solitario como en coro,
dejando por la tabla un vistoso reguero de curvas y llamaradas.
Aún así, ‘Meridiana’ sigue siendo
‘Meridiana’, un espectáculo solvente
en el que, en resumen, se ve, se oye y se siente, baile,
cante y música flamenca de actualidad y de calidad.