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ESTAMPAS DE FIESTA.
FESTIVAL DE MONT DE MARSAN 2004
Grata colonización
Silvia Calado. Mont de Marsan, 10 de julio
de 2004
Fotos: Daniel Muñoz
‘Estampas de fiesta’.
Cante: Samara Carrasco, Jesule de la Tomasa, José Caraoscura,
Manuel Amaya, Manuel Tañé, Toni Rey. Baile:
Manuela Vargas, Soraya Clavijo, Sandra Guerrero. Guitarra:
Eugenio Iglesias, Rafael Rodríguez, Antonio Rey. Percusión:
Juan Grande. Hall de Nahuques. Mont de Marsan (Francia), 10
de julio de 2004. 22:00 horas.
Samara Carrasco |
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Dieciséis festivales. Mont de Marsan, una ciudad de
la región de Las Landas que no llega ni a los cuarenta
mil habitantes, ya ha cumplido con su décimo sexta
cita con el flamenco. ¿Y por qué aquí?
Esa pregunta... Aquí los políticos lo llaman
“grata colonización”. Y es que la ciudad
es como una equivocación del mapa. Los supermercados
promocionan ‘chorizo espagnol’ y ‘jambon
serrano’. La plaza de toros se prepara para sus Fiestas
de la Magdalena con El Juli, Javier Conde y Enrique Ponce,
entre otros, en cartel. Pasan coches por las calles sonando
a bulerías. Los escaparates de las librerías
tienen títulos taurinos y flamencos. El que más
y el que menos chapurrea español. Y eso que la frontera
queda a más de dos horas. Algunos dicen que la afición
a los toros llevó a la afición al flamenco...
El caso es que casi todo el papel se ha vendido en este festival,
fuera el aforo de cuatrocientas personas como en el Café
Cantante de la Place St Roch o fuera de más de dos
mil como en el Espace François Mitterrand. Y eso no
tiene parangón con ciudades de su tamaño...
no ya de España, ni siquiera de Andalucía.
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José Caraoscura

Soraya Clavijo
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Al visitante foráneo le cuesta salir de su asombro
aún cuando, ya el último día, ve cómo
mil doscientas personas llenan esa especie de hangar que es
el Hall de Nahuques para no perderse ni la cena de clausura,
ni el fin de fiesta en el que se abrieron las puertas para
que todo el mundo pudiera participar. Este año estaba
concebido como una sucesión de estampas por tangos,
bulerías o rumbas, cada una de ellas a cargo de un
artista diferente, en su mayoría jóvenes de
tendencia festera. Aunque la noche no brindó mucha
calidad, sí que destacó la actuación
de Samara Carrasco, hija de Manuela
Carrasco y de Joaquín Amador. En ella se funden
una tostada garganta, un soberbio baile y una impactante belleza,
ingredientes que le auguran un brillante futuro. También
huelga subrayar la intervención de las bailaoras: Manuela
Vargas por soleá y Soraya Clavijo por alegrías.
Por la particularidad de la propuesta, llamó la atención
el flamenco rap de José Caraoscura. Además,
pasaron por el escenario durante las casi tres horas de ‘juerga’
Jesule de la Tomasa, emulando a Diego Carrasco; Manuel Amaya,
haciendo lo mismo con Bambino;
y Antonio Rey, que repitió en el festival con una atropellada
pincelada por bulerías.
Mil doscientas personas... Ya se va oliendo que esta afición
tiene que ir dando frutos. De hecho, en la peña -el
punto de encuentro de artistas y aficionados trasnochadores-
el guitarrista Frasco de Marsella, dejó una madrugada
boquiabierto al propio Moraíto
Chico con su combinación del compás de soleá
y seguiriyas, y la música que sobre este ritmo mixto
ha ido componiendo. “Hay que venir a Mont de Marsan
para que te sorprendan”, sentenció el guitarrista
jerezano. Y razón tiene.
Ah, como siempre, sobresaliente para la organización.
Trabajo impecable del que otras citas flamencas que se dan
más importancia deberían tomar nota.
revista@flamenco-world.com
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