|
FESTIVAL
FLAMENCO MONT DE MARSAN 2005.
RAFAEL CAMPALLO / ‘IGLESIAS’
Euforia colectiva
Silvia Calado. Mont de Marsan, 7 de julio
de 2005
‘Juntos’. Rafael Campallo
& Pastora Galván: baile. Jeromo Segura, David Lagos,
José Valencia: cante. Juan Campallo: guitarra. José
Carrasco: percusión. ‘Iglesias’.
Eugenio, Paco y Miguel Iglesias: guitarras. Manuela Reyes:
baile. Guillermo Manzano, José Ángel Carmona:
cante. El Roque: percusión. Café Cantante de
la Place St Roch. Mont de Marsan (Francia), 7 de julio de
2005. 19:30 horas.

Rafael Campallo y Pastora Galván
(Foto: Daniel Muñoz)
El café cantante volvió a su ser, a sus mesitas,
a sus sillas de madera, a su cálido ambiente. Y quizás
tuvo algo que ver en la eufórica entrega del público.
Pero sólo algo. Lo demás lo traían Rafael
Campallo y Pastora Galván, ‘Juntos’
en un sencillo espectáculo de baile que arrasó
en el mercado de la Place St Roch. Estaba previsto en principio
que el bailaor sevillano compartiera con su hermana Adela
el montaje ‘Campallerías’ en Mont de Marsan,
pero un accidente de tráfico va a impedir a la bailaora
trabajar durante un tiempo. Y Pastora
Galván fue una brillante alternativa, tal como
reconoció, agradecidísimo, su compañero.
Conquistó a la audiencia con un baile clásico,
terriblemente flamenco, rabiosamente femenino. Manos. Caderas.
Hombros. Gesto. De la cabeza a los pies. La curva exagerada,
el bello recogerse. Y esos detalles suavizados de la factoría
‘israel’. Sola bailó un taranto que pasó
de la pausa a la eclosión en el remate por tangos,
uno de los estilos que mejor domina. Uno. Y es que la sorpresa
llegó con las cantiñas, que bailó ataviada
con una deslumbrante bata de cola roja. Salió dispuesta
a arrasar... y lo logró. Con redaños, con temperamento,
con coquetería, con feminidad. Y el grupo a la zaga,
tirando del baile hacia arriba, al límite.
Pastora Galván
(Foto: Daniel Muñoz) |
|
| |
|
Y así, con el ambiente a revienta caldera, volvió
a escena Rafael Campallo. Su primer número en solitario,
tras la breve presentación dialogada con la bailaora,
fue una seria seguiriya. Baile rectilíneo, reposado,
cien por cien masculino. Equilibrio. Precisión. Y baile
y más baile sin descanso. Pocos gozan de una forma
física que los haga incombustibles en el escenario.
La farruca la acometió con templanza, sin escatimar
en aire. La plasticidad por delante. Ya en la soleá
el público estaba rendido a los pies de los bailaores.
Intensidad fuera y dentro del escenario. La sección
femenina, enloquecida (como se puede apreciar en el vídeo
online adjunto). Por bulerías, lo clavó
todo fuera cual fuera la dificultad técnica. La entrega
del cuadro es tal que Campallo tiene que parar de bailar por
segunda vez para escuchar a un incontinente José Valencia.
La primera fila, integrada por veintitantos artistas de Utrera,
contribuye al clima. Crescendo. Y cierre del círculo
al volverse a encontrar Pastora y Rafael para el fin de fiesta.
El público no duda un segundo en ponerse en pie a aclamar
a la pareja y a brindarle un aplauso a Adela Campallo.
| |
Foto: Daniel Muñoz |
| |
|
Si el baile tomó el escenario durante la segunda mitad
de la velada, la guitarra tomó la primera mitad. ‘Iglesias’
es una producción del festival en la que tres hermanos
-Eugenio, Miguel y Paco- muestran tres formas distintas de
interpretar la guitarra flamenca, siempre dentro de un patente
clasicismo. Dejaron sobre la mesa propuestas individuales
y propuestas compartidas a dos y a tres bandas, lo cual dinamizó
algo el recital. Seguiriyas, bulerías, tangos, alegrías,
rumbas... hubo de todo un poco. Y todo ello aderezado con
el cante y el baile. La nota curiosa del concierto la puso
el público que siguió el concierto por una pantalla
gigante junto al ambigú. La paella, la tortilla de
patatas y la sangría eran acompañantes a tener
en cuenta.
revista@flamenco-world.com
|