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'LA NUEVA ESCUELA DE LA GUITARRA
FLAMENCA' EN DIRECTO
Diálogos de cantera (en garito 'cool')
Martín Guijarro, septiembre de 2003
Fotos: Daniel Muñoz
Gerardo Núñez presenta. La nueva escuela de
la guitarra flamenca. Guitarras: Gerardo
Núñez, Jesús de Rosario, Juan Antonio Suárez Cano,
José Manuel León. Contrabajo: Pablo Martín. Cajón:
Cepillo.
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Gerardo Núñez
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Gerardo Núñez y Pablo Martín
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"La necesidad personal como guitarrista y músico de ofrecer el
trabajo de estos jóvenes tocaores, que aún teniendo muchas dificultades
para dar a conocer sus trabajos, no dejan de estudiar y practicar endemoniadamente"
es la comprometida idea que impulsa 'La nueva escuela de la guitarra flamenca',
un proyecto en el que Gerardo Núñez da la alternativa a varios exponentes
de la cantera de la guitarra flamenca. Y lo hace no sólo produciéndoles
un disco, sino también acompañándolos en directo con un tour
que ha recalado, entre otros muchos puntos de la geografía europea, en
el madrileño Club Calle 54 a finales de junio de 2003.
El padrino dejó volar a sus ahijados en la primera parte del recital.
Aquella noche en el 'glamuroso' local impulsado por el cineasta y productor Fernando
Trueba abrió veda el algecireño José
Manuel León, a quien en no pocas ocasiones lleva el propio Gerardo
Núñez como segunda guitarra. Se presentó con una introducción
que a pesar de su abstracción, tiraba de la rotundidad del toque flamenco.
Abriéndose paso entre el tintinear de los vasos y cubiertos de la clientela,
acometió una soleá con limpieza, incorporándose Cepillo a
la percusión para virar a bulerías. Con rítmica, con dinámica,
con cierto 'vicentismo', atacó a continuación por tanguillos, permitiéndole
la atinada base revolotear a placer.
Más cubista si cabe desembarcó Juan
Antonio Suárez 'Cano'. La concreción también se la brindó
el percusionista sanluqueño a compás de seguiriyas. Equilibrio entre
técnica y creación, entre calma y vehemencia. Y los camareros repartiendo
maxi hamburguesas de diseño... Ajeno al ajetreo hostelero, el guitarrista
catalán se debate entre la instrospección y la extroversión,
interesando con otra composición que acaba por definirse en una rumba.
El turno es, a continuación, para Jesús
de Rosario, guitarrista largamente experimentado en la composición
para baile. Tras un tema libre de aire minero, Caño Roto hace aparición
en todo su esplendor por bulerías. Tradición y ritmo por bandera.
El cajón, azuzando. Para abrochar esta primera parte, pupilos y maestro,
con Pablo
Martín y Cepillo de invitados, se sientan juntos a compartir. Tensión
y parsimonia se anudan. La sensatez -curiosamente de pie o apiñada en la
escalera- ruega silencio. Delicadeza e imaginación. Se dialoga y se zapea
sobre el cordaje. El claustro vibra. Amalgama rítmica. Compenetración.
Sitio para todos. Conversación.

'La Nueva Escuela de la Guitarra Flamenca'
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"A mí me ha encantado ese que tocaba tan raro". "Pues
a mí aquel que parecía mayor y tocaba con tanto ritmo me ha gustado
muchísimo". "¿Me pone un ron con cola?" "Pues
yo creo que se venden más camisetas del local que discos de los músicos
que aquí tocan". "¿Esta silla está ocupada?"
"Mira qué bolso tan mono me he comprado esta tarde". Un cuarto
de hora de intermedio dio para cambiar pareceres, repasar el menú, recolocarse...
La presentadora volverá a pedir silencio y la concurrencia a desobedecer,
si bien los que quedaban a estas horas de la ya madrugada eran más de escuchar
que de deglutir. Gerardo Núñez Trío venía presto a
desgranar algunas de sus piezas clave, sabiéndose duplicado en la pantalla
gigante colocada sobre el escenario para los 'cenantes' de la primera planta.
El 'triumvirato' Se preludió por soleá por bulerías, como
ambientando con esa melodía que ya se reconoce como seña de identidad
de la formación. Pablo Martín solidificando, Cepillo marcando la
senda. Cobra intensidad, recorta el silencio. El trío se recrea a compás
de bulerías, sentando autoridad a base de belleza sobrenatural. El escuchante
tiene el paladar colmado, a rebosar el retrogusto de matices musicales. El postre
volvía a tomar forma de conversación a seis. Gerardo Núñez
tirando de un carro repleto de mercancías de todo color. Cano con su tocar
estratosférico, León sin perder ojo del mástil del maestro,
De Rosario anteponiendo ritmo y el de Jerez dejando ir y recogiendo con la melodía-engrudo
que inicia la bulería 'Labios de hielo' del último disco de Carmen
Linares. Cada uno da, a la sonanta, su particular pataíta, retándose,
picándose, yendo el todo a más hasta que Gerardo Núñez
llama al cierre, en pleno disfrute. Subida, subida, subida, erupción.
revista@flamenco-world.com
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