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LA PAQUERA DE JEREZ. OBITUARIO
Ella Fitzgerald de Jerez
Martín Guijarro, abril de 2004
"Alialialialiiiiiiilialiaaaandaaaaa". El grito de guerra de La
Paquera de Jerez era único, inconfundible. Brotaba torrencial de su
garganta, que colocaba proyectada en dirección al cielo, apenas había
salido a escena, apenas si la guitarra había empezado a templarse, sin
micrófono siquiera. Estaba de pie, tenía que estar de pie. Una mano
iba al pecho, la otra estrujaba la silla de nea que poco después revolearía
por los aires, perdiendo corporeidad. A su lado, con un pie apoyado en el asiento,
Parrilla de Jerez se acurrucaba sobre la bajañí, dándole
el certero toque, componiendo los dos la rancia estampa que ya es recuerdo. La
Paquera de Jerez se fue a buscar su voz, allá donde nacía.

La Paquera de Jerez en 'Flamenco'
de Carlos Saura
No debió ser casualidad que Carlos Saura escogiera a La Paquera de Jerez
para abrir la película 'Flamenco'
(1994). La poderosa presencia de la artista, su voz telúrica, como primitiva,
resumía todo lo que el flamenco tiene de pasional, de irracional, de histórico.
Afortunadamente, no es la única muestra visual de que ella pasó
por aquí. El cineasta argelino Toni Gatlif también se fijó
en su arrolladora fuerza para la película 'Vengo'
(2000). No hace mucho, además, que realizó su primer viaje a Japón,
invitada por la bailaora nipona Yoko Komatsubara. Y una cámara la siguió
en este especial periplo, dando como resultado el documental 'Por oriente sale
el sol' (2003), dirigido por Fernando González-Caballos. Quien haya podido
verlo en alguno de los festivales flamencos y otros foros donde se ha mostrado,
ha podido conocer un poquito mejor a la persona Francisca Méndez Garrido.
Un ser que, contra pronóstico, se mostraba natural, tierno y casi indefenso
en contraposición al monstruo urbano que es la capital tokiense.
Leer
reportaje. La Paquera triunfa en Japón. Un viaje de arte a Tokio
Escarbando un poco más atrás en el tiempo, la colección
'Rito
y geografía del cante' atesora un maravilloso episodio, en el que La
Paquera comparte capítulo con La Piriñaca y El Borrico. Corrían
los primeros años de la década de los setenta, en blanco y negro,
en plenitud de facultades (aunque, ¿quién dijo que las perdiera?),
La Paquera no sólo ofrece su cante en un 'colmao', sino un retrato de sí
misma entrevistada en su Jerez natal, en La Plazuela, en el flamenquísimo
barrio de San Miguel. Allí nació un poco antes de que estallara
la Guerra Civil, en el seno de familia de pescaderos del mercado de abastos, donde
aún despachan cada día. Siendo una chiquilla, comenzó a cantar
en las fiestas de los señoritos, de la aristocracia, compartiendo faena
con cantaores legendarios. Tenía por norte a La Niña de los Peines,
a Manolo Caracol. Y siendo como era de Jerez, tuvo que destacar por bulerías,
como dice su sobrino Antonio Flores Méndez: "Por bulerías no
hay ni habrá mejor cantaora que ella". Tampoco es que se le dieran
mal los fandangos, no. Incluso tuvo sus devaneos con la copla. Tras pasar por
tablaos de Madrid como El Corral de la Morería y Los Canasteros, se embarcó
en troupes como la de Rafael Farina, participando -con compañeros como
Farruco, Chocolate o Juanito Maravilla- en los espectáculos teatrales 'España
por bulerías', 'Arte español', 'Bronce y solera'...
En Jerez por bulerías
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La Paquera, niña
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Con Parrilla de Jerez
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Con Manolo Caracol
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No tardó en pasar por el estudio de grabación, que pisó
por primera vez en los años 50. Concretamente, en 1957 grabó 'Maldigo
tus ojos verdes', canción que la aupó a la cima de la popularidad,
convirtiéndose en estrella de radios y teatros, recibiendo ya entonces
homenajes y distinciones dentro y fuera del ámbito del flamenco. Como suele
sucederle al catálogo flamenco pretérito, la discografía
de La Paquera de Jerez no está ni mucho menos ordenada y disponible en
su totalidad. Por ello habría quizás que dar doble valor a los pocos
discos que actualmente están al alcance del oyente, destacando entre ellos
el reciente recopilatorio del archivo de la casa Belter, con un variado compendio
de grabaciones originales remasterizadas. Reciente hay poco, hacía años
que La Paquera de Jerez no grababa. Había que verla en vivo y en directo.
Aunque en los últimos años faltó a citas como la Fiesta de
la Bulería de 2001 o en el Festival de Jerez de 2002, no dejó nunca
de actuar, si bien, espaciadamente. Y siempre acompañada por Parrilla de
Jerez, su fiel escudero desde 1969. Destaca su paso por el Festival
de Toulouse 2003, por la Bienal
de Sevilla 2002 y, sobre todo, por el Festival
del Cante de las Minas de La Unión 2002, que le dedicó aquella
edición. El enviado de Flamenco-world.com al certamen minero relató
que "formó la revolución".
Y es que así era La Paquera de Jerez, una artista colosal, desmesurada,
un fenómeno de la naturaleza. Pero, ¿para que usar más adjetivos?
Lean, lean los comentarios que dejan los admiradores en la Enciclopedia de Artistas
de Flamenco-world.com. Comenta un aficionado, parece que de Nueva Zelanda, que
era como la Ella Fitzgerald del flamenco. Y nos quedamos con el símil.

La Paquera con Parrilla de Jerez (Foto: Anahí
Cármody)
revista@flamenco-world.com
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