Chano Lobato
(Foto: Daniel Muñoz) |
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Las alegrías son el estilo flamenco más destacado
del grupo de las cantiñas. Se trata de un cante oriundo
de Cádiz cuya estructura de compás corresponde
a la de la soleá, con coplas de cuatro versos octosílabos.
De hecho, es el resultado de la unión entre la soleá
y la jota aragonesa, ‘fusión’ que se
propició durante la resistencia a la invasión
napoleónica (1808), la Guerra de la Independencia.
No en vano, en su origen, también se llamaron jotas
o jotillas gaditanas; y en su temática son comunes
las letras alusivas al periodo liberal y la contienda. Como
cultivadores del estilo destacan Enrique Butrón,
Rosario la del Colorao, Ignacio
Espeleta (quien introdujo el ‘tirititrán’
inicial), Aurelio Sellés, Chaquetón, Chano
Lobato... De talante más melodioso y solemne
son las alegrías de Córdoba, atribuidas al
cantaor Onofre. El baile por alegrías es uno de los
más lucidos y ricos sobre el escenario. Tradicionalmente,
se considera un baile de mujer que se nutre tanto de los
movimientos ondulantes del cuerpo y de hermosos braceos
-sobre todo, en los llamados silencios-, como de elaborados
zapateados -en las llamadas escobillas-, sin olvidar elementos
del vestuario tan vistosos como las batas de cola o los
mantones, cuyo manejo requiere una técnica especial.
En las alegrías y todo el grupo de las cantiñas
destaca el estilo impuesto por Pastora Imperio, que ha dejado
su sello a todas las seguidoras de la escuela sevillana
como Matilde
Coral, Milagros Menjíbar, Pepa Montes... así
como intérpretes jóvenes como Belén
Maya o Rafael Campallo.
| Compás: 1 2 3
4 5 6 7 8
9 10 11 12 |
Ejemplo de copla:
Yo pegué un tiro al aire
Cayó en la arena
Confianza en el hombre
Nunca la tengas
Guía de palos
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fandangos, soleá, seguiriya, tangos, de ida y
vuelta, cantes de Levante... |
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