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Chocolate (Foto: Daniel
Muñoz)
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Estilo arraigado en el folclore y, por
tanto, anterior al cante jondo. Según algunos autores,
es la “fuente” primigenia. Árabe, americano,
incluso portugués; las teorías sobre sus
orígenes son diversas. El compás, de doce
tiempos, es ternario, un 3X4 puro. Los fandangos locales
se flamenquizan progresivamente, con las aportaciones
individuales de los cantaores personales. En este grupo,
se incluyen todas las variantes territoriales: los verdiales
y las rondeñas malagueños; el fandango de
Huelva; la granaína
y la media granaína; y el taranto, la taranta
y la cartagenera almeriense (los llamados cantes de las
minas). A partir, sobre todo, del fandango de Huelva,
y dándole el carácter propio del cante jondo,
surgen los fandangos naturales, que llevan impreso el
sello personal de cada cantaor, de gran popularidad desde
mediados del siglo XIX. Los estilos principales son los
de Niño Gloria, Manuel Torre, José Cepero
y Manolo
Caracol basados, respectivamente, en los fandangos
de Huelva -los dos primeros-, la granaína y la
malagueña. Cantaores como Manuel Vallejo, Pepe
Marchena, Pepe Pinto, Fernanda de Utrera o Chocolate
han hecho del fandango su número estrella.
| Compás: 1
2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 |
Ejemplo de copla:
Hay un tiempo pa’ nacer
Hay un tiempo pa’ vivir
Hay un tiempo pa’ querer
Mucho tiempo pa’ sufrir
Otro tiempo pa’ querer
Y to’ el tiempo pa’ morir